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¿Cumpliremos el ODS 6?

Garantizar el acceso a agua potable y a un saneamiento adecuado corresponde al sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible que los principales líderes mundiales se comprometieron cumplir antes de 2030. En esta infografía hacemos balance de la situación actual entorno al ODS 6.

Garantizar el acceso a agua potable y a un saneamiento adecuado es la misión del ODS 6

En 2015 se establecieron una serie de metas globales que tiene como objetivo transformar el mundo hacia un modelo más sostenible e igualitario. Estos 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible recogen un plan de acción para cada una de las esferas económicas, sociales y medioambientales cuya intención es fortalecer y garantizar la paz mundial, erradicar las desigualdades y construir un planeta más verde.

Desde acabar con la pobreza, promover la igualdad de generó o garantizar la educación hasta mitigar los efectos del cambio climático, asegurar el acceso a las energías renovables o construir sociedades más responsables son algunos de los objetivos que los líderes mundiales se han comprometido a cumplir antes del 2030.

¿Por qué es importante cumplir el ODS 6?

El acceso al agua limpia es un derecho mundial que, aproximadamente, 1.800 millones de personas en el mundo no disponen. Según datos de la ONU, 3 de cada 10 personas en el mundo carecen de servicios de agua potable, y 6 de cada 10 no cuentan con unas instalaciones de saneamiento seguro. Esto supone un grave peligro para la salud mundial.

Actualmente, la escasez de agua potable ya afecta a casi el 30% de la población mundial y se prevé que este porcentaje siga al alza. La pandemia de la Covid-19 no ha hecho más que agravar esta situación.

Este virus ha evidenciado que la higiene es vital para prevenir enfermedades. Por ello, la OMS establece el lavado de manos como una de las acciones más efectivas para prevenir la propagación del coronavirus de una persona a otra, así como el método más eficaz para preservar la salud y el bienestar de las personas.

La escasez de agua limpia afecta principalmente a aquellas regiones más desfavorecidas y con menos recursos lo que provoca una mayor vulnerabilidad frente al virus. Ante esta situación, y debido al fuerte impacto de la Covid-19 en las comunidades indígenas, Aquae y UNICEF han ampliado el tiempo de su proyecto “Agua para la Amazonía Peruana” con el fin de garantizar las condiciones de higiene adecuadas que eviten y frenen los contagios en esta zona.

Otro de los grandes problemas vinculados al acceso al agua es el conocido como estrés hídrico. Este concepto se refiere a la relación entre la cantidad de agua dulce que se extrae para llevar a cabo las actividades económicas e industriales y la cantidad de agua dulce total existente en el planeta.

A nivel mundial, el estrés hídrico se sitúa en un 17%. Sin embargo, zonas de Asia y África ya superan el 70%. Además, según el Instituto de Recursos Mundiales, estima que una tercera parte del planeta gasta de media más del 40% de los recursos disponibles de agua. Esto amenaza la disponibilidad de un recurso tan valiosos para la vida como es el agua.

El calentamiento global, la desertificación o el crecimiento demográfico no hará más que agravar esta situación provocando que la demanda de agua crezca en todo el mundo. Por ello, una planificación y gestión de los recursos hídricos adecuada es fundamental no solo para acabar con este importante problema, sino también ayudará a mejorar la producción de alimento y energía.

La situación del ODS 6 en España

El 98% de la población española cuenta con un servicio de agua potable gestionado de forma segura y que cumple con los requisitos sanitarios establecidos, según datos de World Bank. El 99% del agua es apta para el consumo y el 98% de la población está conectada a plantas de tratamiento de agua residual.

Sin embargo, uno de los problemas mas acusados en el país es el estrés hídrico que ha provocado que casi el 9% de los ecosistemas vinculados al agua hayan sufrido cambios significativos en los últimos años. La razón de esto radica en los efectos del cambio climático está agravando la escasez de agua en España.

A pesar de ello, y en términos generales, España se sitúa entre los mejores países entorno al ODS 6: Agua limpia y saneamiento. Sin embargo, debido a la naturaleza árida del país y la acusada sequía que padece, este ODS está estrechamente relacionado a la consecución de otro Objetivo de Desarrollo Sostenible, el número 13 que hace referencia a la lucha contra el cambio climático.

Por otro lado, el uso del agua en España destaca principalmente en el sector agrícola, el cual alberga el 70% de los recursos hídricos. A este le sigue el sector industrial con un 20% y, por último, el sector urbano con un uso del 10%.

Desafíos para alcanzar la Agenda 2030 

Los gobiernos e instituciones deben ser capaces de incorporar las metas del ODS 6 en los procesos de planificación, políticas y estrategias nacionales. Por ello, la OCDE estableció una serie de principios entorno a la gobernanza del agua que marcarán el camino hacia una mejor gestión del agua entre los países.  Algunos de estos principios son:

  • Diseño e implementación de políticas públicas sólidas y alcanzables que ayuden a lograr una gobernanza del agua eficaz
  • Garantizar una cooperación internacional que ayude a avanzar en la mejora de la gestión de los recursos hídricos  
  • Promover la implementación de prácticas innovadoras que ayuden a facilitar el dialogo y construir sinergias entre los diferentes sectores 
  • Establecer mecanismos de control para llevar a cabo una política de agua transparente. 

La importancia de alcanzar el ODS 6 supondrá el rotundo éxito de haber logrado cumplir los 16 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Esto se debe, principalmente, a que una gestión sostenible de los recursos hídricos respaldará a su vez el fin de la pobreza y la promoción del desarrollo sostenible en el mundo.