Agua purificada: proceso de purificación y propiedades

Filtrar el agua es un proceso necesario e importante para obtener agua purificada. En este proceso, se eliminan los microorganismos y residuos que tiene el agua con el objetivo de conseguir la mayor pureza y calidad posibles. ¿Pierde el agua alguna de sus propiedades en este proceso?

Para que llegue agua potable de calidad a nuestros grifos ésta pasa por un importante proceso conocido como filtrado del agua. Este proceso elimina los sólidos y agentes contaminantes (virus, parásitos y bacterias) que tiene el agua en su origen para que podamos consumirla sin riesgo de enfermar. Por lo tanto, el agua purificada tiene propiedades buenas para la salud en la medida en que no contiene patógenos ni sustancias nocivas.

¿En qué consiste el proceso de filtración? Se le denomina filtración al procedimiento de pasar el líquido por un medio poroso o materiales granulares. A continuación te explicamos las etapas de este proceso y aclaramos algunas dudas comunes acerca de las propiedades del agua purificada.

¿Cómo se obtiene el agua purificada?

Con el avance de la ciencia y la tecnología, en los centros urbanos es posible la distribución de agua apta para el consumo humano gracias a plantas potabilizadoras y productos que ayudan a purificar el agua. Sin embargo, en algunas zonas desprovistas de agua potable el filtrado es una inmensa necesidad. Por eso muchas personas recurren a métodos utilizados desde la antigüedad. A continuación, tres de ellos:

1) Medios granulares

La arena es uno de los principales medios granulares para purificar el agua. De hecho, los registros históricos indican que los primeros dispositivos fueron diseñados con filtros lentos de arena.

Además de la arena, otros filtrantes para tratar el agua a mediana y gran escala son las gravas, arenas sílicas, resinas de intercambio iónico, calcite o corosex. La función de estos medios granulares es disgregar sólidos suspendidos en el agua, que luego se acumulan en el material arenoso y quedan aislados como residuos. El resultado es un agua mucho más limpia.

2) Carbón activado

En forma granular, el carbón activado contribuye a absorber compuestos orgánicos que pueden producir olor, sabor o color al agua. ¿Cómo funciona? Simple: los diminutos desechos sólidos se adhieren al carbón. Este método puede ser implementado antes o después del filtrado del agua.

Por lo general, este filtrado es utilizado para depurar agua proveniente del subsuelo. También sirve para refinar aguas tratadas, y además funciona bien para purificar el agua en la etapa final del tratamiento de agua potable.

Este procedimiento se utiliza también para depurar volúmenes de agua utilizada para las piscinas. Asimismo, el carbón activo en polvo es usado para hacer filtros caseros para hacer agua filtrada desde casa.

3) Desinfección con compuestos clorados

Para garantizar la calidad del agua se suelen aplicar compuestos clorados. ¿La razón? Básicamente se hace para desinfectar el agua de bacterias, microorganismos, mohos y virus. Un proceso esencial para obtener agua filtrada apta para el consumo humano.

Si bien la cloración ha contribuido a disminuir el riesgo de cólera, difteria y fiebre tiroidea, los expertos aseguran que solo el empleo de compuestos clorados no purifica el agua en su totalidad. Para una mejor potabilización del agua hace falta pasarla por un medio granular, carbón activado o por ambos procedimientos, si es posible.

Estas son las tres fases básicas en el filtrado del agua. No obstante, cuando la purificación responde a un plan de salud colectiva, el proceso requiere de más etapas para una potabilización del agua más exigente.

 

Filtrado del agua: etapas y características

 

Fases de purificación

El agua potable que sale por los grifos de nuestros hogares atraviesa un amplio proceso para su depuración. Los gobiernos e instituciones especializadas en el área gestionan un filtrado de calidad para cuidar la salud de la población.

No existe un único proceso de purificación de agua porque cada país obtiene su agua purificada por vías diferentes. Sin embargo, estas son las etapas de purificación del agua más comunes:

1) Fuente de origen del agua purificada

Es el paso más obvio para obtener agua purificada: localizar de dónde se obtiene. El agua para fines potables se capta de las lluvias, de las aguas subterráneas y de los lagos y ríos. El líquido se vierte en tanques especiales para su procesamiento.

2) Pretratamiento: retiro de sólidos grandes

El agua cruda se pasa por unas rejillas para retener posibles sólidos de gran tamaño como ropa, basura, artefactos, ramaje o desperdicios.

3) Coagulación

En esta etapa se agregan componentes coagulantes para ajustar o corregir el PH en el filtrado del agua.

4) Decantación

Es el paso que reduce la velocidad del agua para separar partículas en suspensión. ¿Para qué sirve esto en el proceso de filtración de agua? El sedimento perjudicial se retiene y elimina. De esa forma el vital líquido está listo para pasar a la próxima etapa.

5) Filtración del agua

Aquí la función principal es pasar el agua por un filtro poroso como las arenas silicas o el carbón activado. Ambos métodos han sido explicados un poco más arriba.

6) Último paso del proceso de purificación del agua: la cloración

Para crear agua filtrada hay que añadir cloro al agua porque éste permite eliminar agentes patógenos. Una alternativa al uso de compuestos clorados es la implementación de ozono o la irradiación de rayos ultravioletas.

Después del proceso de cloración, el agua finaliza en una etapa de almacenamiento y análisis. El líquido debe ser incoloro, insípido e inodoro y ajustarse al marco legal del país donde se distribuye y consume.

 

Filtrado del agua: etapas y características

Propiedades del agua purificada

¿Pierde el agua alguna de sus propiedades cuando se somete a un proceso de purificación? La respuesta es sencilla: no lo hace. De hecho, lo que ocurre es que el líquido se purifica para proteger a nuestro cuerpo de enfermedades derivadas de la polución del agua de consumo.

Si consumimos el agua sin potabilizar ponemos en riesgo nuestra salud. Se trata de una medida de prevención masiva que aplican organismos y gobiernos para preservar la sanidad pública. Es más, algunos países aplican un tratamiento adicional (denominado desferrificación) durante la potabilización para remover el hierro y el manganeso de las aguas subterráneas tratadas para consumo humano. En definitiva, cuanto más filtrada, más purificada. Y cuanto más purificada, mejor es para nuestra salud.