Gestión del agua en España: nuevo plan innovador

La innovación en cuanto a la gestión del agua requiere del compromiso de todas las partes implicadas: políticos, empresas y sociedad.

Las líneas de acción clásicas en cuanto a gestión del agua en España de manera eficaz, son la depuración de aguas residuales y la reutilización de las aguas, como por ejemplo la utilización de aguas de lluvia o de aguas grises (usadas en la ducha o el lavabo) para tirar de la cisterna o limpiar las ciudades. También es importante el desarrollo de proyectos de desaladoras, o trasvases.

La gestión del agua en España

La gestión del agua en España se caracteriza por el acceso universal y la buena calidad del servicio. Mientras que las tarifas se encuentran entre las más bajas de la UE. Casi la mitad de la población es atendida por empresas de agua privadas o mixtas público-privadas, que operan bajo contratos de concesión con los municipios. La mayor de las empresas privadas de agua, con una cuota de mercado de alrededor del 50% de las concesiones privadas, es Aguas de Barcelona (Agbar).

Sin embargo, todas las grandes ciudades son atendidas por empresas públicas excepto Barcelona y Valencia. La mayor empresa pública es Canal de Isabel II, que da servicio al área metropolitana de Madrid. Las sequías afectan ocasionalmente al suministro de agua en el sur de España. Esto es lo que ha provocado el proyecto de desalación del agua de mar para satisfacer sus necesidades de agua.

Recursos hídricos

La gestión del agua en España depende de sus recursos. Sabemos que el sur de España sufre regularmente sequías severas. El Plan Hidrológico Nacional (PHN, por sus siglas en inglés, del Plan Hidrológico Nacional) preveía importantes inversiones en el trasvase de aguas superficiales desde el río Ebro hacia el sur a las ciudades del litoral mediterráneo. Sin embargo, en 2004, estos planes fueron archivados por el gobierno español recién elegido a favor de la desalación de agua de mar, que se suman a las 700 plantas desaladoras existentes.

Los datos sobre las fuentes de agua y su uso varían según la fuente de información. Según la asociación de servicios públicos ASOAGA, aproximadamente el 74% del suministro de agua municipal se origina en aguas superficiales, solo el 19% en aguas subterráneas y el 7% en manantiales y desalinización.

Sin embargo, según una encuesta realizada en 2007 por el Instituto Nacional de Estadística, el 63% del agua distribuida por las empresas de servicios públicos provino de aguas superficiales, el 33% de aguas subterráneas y el 4% de otras fuentes como la desalinización. Según la asociación de servicios públicos ASOAGA, el consumo de agua es de unos 280 litros per cápita y día (l / c / d). Esta cifra puede incluir agua no contabilizada. Aproximadamente el 20% de las aguas residuales tratadas en España se reutiliza (también se llama agua regenerada), principalmente para riego y paisajismo.

Futuro y plan de acción

En la actualidad, la sociedad reclama una gestión del agua en España que contemple la protección del medio ambiente y de los recursos naturales. En este marco, la tecnología aparece como el factor clave para permitir esta conservación del medio ambiente. Sin tecnología e innovación no habrá una gestión óptima de los riesgos a los que nos exponemos (inundaciones, sequías). Sin innovación no habrá tratamiento de los residuos que nuestra actividad genera (fangos, gases).

La innovación en la gestión del agua en España se está dirigiendo  hacia:

  • Captación y tratamiento de agua potable.
  • Gestión de redes de agua potable: la gestión integral operativa y eficiente en redes de abastecimiento.
  • Control de la calidad del agua: desarrollo del Plan Guía de adaptación al Real Decreto 140/2003.
  • Gestión del drenaje urbano: metodologías avanzadas de planificación, proyectos, dirección de obras, explotación y mantenimiento de redes de drenaje urbano.
  • Tratamiento de aguas residuales.
  • Reutilización y obtención recursos alternativos: experiencias en reutilización de aguas depuradas y reaprovechamiento de aguas freáticas para usos no potables.