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Consejos del agua

Los residuos que más contaminan el agua

Los residuos que más contaminan el agua

La contaminación del agua puede ocasionar graves riesgos para la salud del medio ambiente y, por tanto, de las personas y de los animales. Las fuentes contaminantes del agua son variadas, y algunos residuos son más difíciles de separar y, por tanto, más contaminantes y problemáticos.

La actividad humana produce un gran número de residuos y desechos que deben ser tratados de manera adecuada para que no contaminen el agua. Algunos resultan más sencillos de separar del agua; sin embargo, otros suelen ser muy solubles y el ser humano no puede degradarlos de manera natural con rapidez, por lo que permanecen en el agua durante mucho tiempo y contaminan más.

Estos residuos contaminantes son los peores para el agua y, por tanto, para el medio ambiente, las personas y los animales:

  • Insecticidas, pesticidas y fertilizantes. Muy contaminantes además de muy prolíficos, dado que se usan de manera comercial y en el interior del hogar. Los pesticidas o los fertilizantes usados en la agricultura para evitar que insectos u hongos, por ejemplo, perjudiquen los cultivos son especialmente peligrosos debido a la escorrentía superficial o a la filtración a través del suelo: contaminan las aguas subterráneas y, de ellas, llegan a otro tipo de ecosistemas acuáticos de agua dulce, alterando el equilibrio natural de los nutrientes necesarios para la vegetación acuática.
  • Antibióticos y fármacos. Son contaminantes emergentes, y su excesivo consumo por parte del ser humano, en incremento constante, ha ocasionado su aparición en las aguas naturales. Por un lado, sus sustancias compositivas llegan al agua a través de nuestros excrementos, pero también desde las zonas de cultivo, pues se usan para las enfermedades de las plantas, y mediante la excreción por parte del ganado. Resulta muy complejo eliminar estas sustancias del agua, por lo que permanecen en ella mucho tiempo.
  • Microorganismos patógenos. Son aquellos que proceden de los desechos fecales que, en su mayoría, pueden eliminarse del agua usando cloro o con luz ultravioleta. Sin embargo, la presencia de antibióticos en el agua lo complica, dado que ayuda a que estos microorganismos sean más resistentes.
  • Compuestos de origen orgánico. Aquí se incluirían sustancias como el petróleo, la gasolina, plásticos, disolventes, detergentes, etc. Estos compuestos han sido creados por el ser humano y presentan estructuras moleculares complejas, por lo que los microorganismos no los pueden degradar. El caso de los plásticos es especialmente preocupante, ya que su alta producción y consumo diario ha provocado su masiva presencia en el agua, especialmente en mares y océanos. Por otro lado, los hidrocarburos pueden filtrarse en el subsuelo contaminando las aguas subterráneas, lo cual hace que las aguas sean aún mucho más difíciles y costosas de limpiar.
  • Contaminantes térmicos. No son una sustancia en sí, pero el aumento de la temperatura del agua es una enorme amenaza para todos los ecosistemas acuáticos, debido a que impide que el oxígeno se disuelva en el agua y causa la muerte de animales. Asimismo, les provoca transformaciones fisiológicas y de comportamiento.
  • Nitratos y fosfatos: Son dos sustancias solubles en agua y, además, los principales nutrientes de los organismos fotosintéticos que habitan las agua. Cuando aparecen de forma excesiva generan problemas de eutrofización o de enriquecimiento de nutrientes en el agua, haciendo que los productores primarios proliferen. Este crecimiento impide que la luz atraviese el agua y que se agote el oxígeno de esta. Su eliminación implica el uso de una tecnología muy sofisticada y cara.
  • Sustancias radiactivas. Sin duda, unos de los peores contaminantes, cuyo origen se debe a la presencia en el agua de isótopos radiactivos solubles en ella. Las fuentes de radiación pueden ser diversas como accidentes o fugas en plantas nucleares, vertidos ilegales de residuos radiactivos o por contaminación natural.