Los humedales, islas de agua repletas de biodiversidad

El 40% de las especies se crían o viven en los humedales. Mónica Fernández Aceytuno, bióloga y escritora, celebra el Día Mundial de los Humedales destacando la importancia de la biodiversidad en los humedales, especialmente, para las aves acuáticas.

El 2 de febrero celebramos el Día Mundial de los Humedales fruto de que en 1971 y a orillas del Mar Caspios, en la ciudad iraní de Ramsar, se aprobó el tratado relativo a los Humedales de Importancia Internacional. Este convenio asienta las bases sobre la protección y conservación de la biodiversidad de los humedales en el mundo.

El Convenio Ramsar es el único tratado que se centra en un único ecosistema. Esto se debe a la gran importancia que tienen los humedales tanto para el ser humano como para el desarrollo sostenible del planeta.

“Una tierra cubierta de agua donde no sólo hay agua, sino todo un ecosistema” así define Mónica Fernández Aceytuno qué es un humedal. Hay diferentes tipos de humedales que pueden ser de agua dulce, salobre o salada.

Animales de humedales

Las especies de aves acuáticas son tipos de animales de humedales de un toque carismático y colorido que contrasta el agua más incolora.  Los humedales son el refugio de miles de aves que aprovechan las características de estos parajes para anidar y alimentarse durante las migraciones.

Un ejemplo de esto es el caso de los ibis o moritos que pasean sus plumas tornasoladas por estos ecosistemas. Los rasgos que caracterizan al morito son su largo pico curvado y su silueta estilizada.

El Martín Pescador es otro de los animales de humedales que suele dejarse ver por los marismas o pantanos, sobre todo, en busca de peces e insectos acuáticos que le sirvan de alimento. Esta ave, caracterizada por la viveza de sus colores, localiza a sus presas desde fuera del agua y se zambulle para capturarlas con su afilado pico.

Otra ave que se encuentra durante todo el año en los humedales es el zampullín cuellinegro, un ave de ojos rojos que nada mejor que vuela. Si se ve amenaza se sumerge para aparecer unos metros más lejos de su depredador, pero no echa a volar como otras aves.

Estas y muchos animales de humedales que depende de estos ecosistemas para sobrevivir. “Un humedal es una isla de agua llena de biodiversidad” declara la bióloga. Sin embargo, esta rica biodiversidad se ve amenazada por la pérdida de estos ecosistemas. Según datos de Ramsar, desde 1970, el 81% de las poblaciones de especies de humedales continentales y el 36% de las especies costeras y marinas han disminuido debido a la sobre-explotación y a la crisis climática.

Beneficios de los humedales y su relación con el agua

Los humedales son espacios ecosistémicos que sustenta a la humanidad y a la naturaleza proporcionando alimentos esenciales como el arroz. Estos ecosistemas suministran la mayor parte de agua dulce del planeta.

Otra de las funciones de los humedales es regular el clima y los regímenes hidrológicos. Además, ayudan a reducir la contaminación y el riesgo de que sucedan desastres naturales como inundaciones o sequías.

Cada hectárea de humedal es capaz de absorber más de 1.5 millones de galones de agua de inundación. A su vez, las turberas almacenan el doble de carbono que los bosques al igual que las marismas o los manglares.

Como bien sabemos, la crisis del agua amenaza a nuestra vida en el planeta. Actualmente, se utiliza más agua de la que genera la naturaleza. Esto tiene un grave impacto en los humedales que amenaza el hábitat de miles de especies, así como la de millones de personas que dependen de estos ecosistemas.

Desde 1700 se han perdido casi el 90% de los humedales y el ritmo de desaparición de estos ecosistemas es tres veces más rápido que los bosques.  Además, el cambio climático está reduciendo la cantidad de agua a pasos agigantados provocando que la competencia por este recurso vital sea cada vez mayor.

Por todo estos, es necesario sensibilizar y concienciar a la sociedad de la importancia de los humedales para la sostenibilidad del planeta. La pérdida de estos ecosistemas podría tener efectos devastadores en la humanidad y promover su gestión sostenible es clave para sostener la biodiversidad.