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Recomendaciones sostenibles para cuidar el planeta

Cumplir las recomendaciones sostenibles ayuda a proteger el medio ambiente y la salud

Tras un año marcado por la pandemia mundial de la Covid-19, es un buen momento para replantearnos nuestro hábitos y acciones con el fin de cambiar aquellas que supongan un peligro para el planeta y reducir los efectos de la crisis climática. Reciclar, evitar los plásticos o no malgastar recursos limitados como el agua son algunas de las recomendaciones sostenibles que urge poner en práctica

Los incendios forestales, el aumento de las temperaturas, los huracanes en el Atlántico y las inundaciones han marcado este último año. Estos desastres se suman a la expansión de la pandemia mundial provocada por la Covid-19 que ha agravado la vulnerabilidad de millones de personas en el mundo.

Un año que bate récord en materia ambiental

El Ministerio de Transición Ecológica auguraba a principios de año que si, durante los próximos diez años, no se tomaban las medidas adecuadas para hacer frente a la emergencia climática, Europa no lograría cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La alarmante pérdida de biodiversidad y la sobreexplotación de los recursos naturales son los principales desafíos a los que nos enfrentamos para hacer frente a la lucha contra el cambio climático.

A finales de 2020, conocíamos el compromiso de la Comisión Europea por poner en marcha la tramitación de la Ley de Clima. Esta nueva norma define y establece el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en la Unión Europea en el año 2050 así como, proporciona un marco para que los países miembros de la Unión Europea ponga en marcha estrategias y planes de actuación para frenar la crisis climática.

La Ley de Clima marcará la senda para frenar los efectos de la crisis climática que ya son más que evidentes en todo el mundo. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentó el balance del clima 2020 cuyas conclusiones y estimaciones en materia ambiental para el nuevo año son demoledoras. Y es que el 2020 se ha convertido en el tercer año más cálido hasta el momento registrándose un aumento de la temperatura del 1,5º y se estima que en este 2021 se superen esto últimos datos registrados.

Este aumento de la temperatura global del planeta está afectando a los mares y océanos poniendo en riesgo a los ecosistemas marinos que en ellos habitan. A esto se suma otra amenaza que se ha evidenciado a lo largo del año: la acidificación de las aguas por la absorción de dióxido de carbono (CO2).

El aumento de la temperaturas y las sequías propician la aparición de incendios forestales cada vez más feroces y devastadores. Un ejemplo de ello son los ocurridos en Australia, Siberia, la costa este de Estados Unidos y América del sur que se han cobrado con la pérdida de grandes superficies de árboles. En contraposición, debido al cambio en los patrones de lluvia se han producido graves inundaciones en África y Asía que han provocado el desplazamiento de miles de personas poniendo en peligro la seguridad alimentaria de estas zonas afectadas.

En cuanto a la contaminación atmosférica, la situación no mejora. Pese a que el 2020 estuvo marcado por el confinamiento domiciliario debido a la Covid-19, que paralizó la actividad de numerosos países de todo el mundo, las concentraciones de gases de efectos invernadero han vuelto a alcanzar los niveles que se venían registrando al inicio del año e incluso se han llegado a alcanzar nuevos récords.

Todos estos desastres naturales ocurridos solo son la consecuencia de la rápida proliferación de los efectos de la crisis climática en el planeta. El Secretario General de la OMM, Petteri Taalas afirma la necesidad de redoblar los esfuerzos de organizaciones y gobiernos para poner freno a esta emergencia climática y evitar así sus devastadoras consecuencias sobre el medio ambiente y en  la salud de las personas.

5 recomendaciones sostenibles para poner en práctica

Luchar contra los nocivos efectos de la crisis climática en nuestro planeta es una tarea que está al alcance de todos. A través de pequeños gestos, podemos contribuir a solventar un problema global que afecta a todos los rincones del planeta en mayor o menor medida. Estas son algunas recomendaciones sostenibles que nos ayudarán a reducir la contaminación, proteger la naturaleza y construir un planeta más ecológico:

  • Reduce la contaminación por plásticos

La presencia de plásticos en mares y océanos no deja de aumentar. Solo la isla de plástico en el océano Pacífico tiene ya 1,6 millones de km. Este material parece estar por todas partes, por ello es necesario ser consciente del grave impacto ambiental que suponen para el planeta.

La producción de este tipo de material y su posterior descomposición una vez desechados emiten una gran cantidad de gases contaminantes como el metano y etileno. La emisión de este tipo de gases es una de las causas de calentamiento global.

Una de las recomendaciones sostenibles para evitar la contaminación por plásticos es reducir su uso siempre que sea posible. Por ejemplo, cuando vamos a la compra, muchos supermercados proporcionan bolsas de plástico de un solo uso que acaban siendo desechadas. Opta por bolsas reutilizables o de tela para evitar contribuir a esta práctica tan extendida y que tanto daño reporta a la naturaleza.

Otra forma de reducir el uso de plástico es eliminando los utensilios desechables como vasos, cubiertos o botellas de plástico. En un minuto se compran un millón de botellas de plástico lo cual resulta insostenible para el planeta, según Naciones Unidas. Una solución ante esto es utilizar nuestro propio kit reutilizable para reducir así este impacto.

  • Apuesta por el transporte público

Cerca de 25% de todas las emisiones de CO2 relacionadas con la energía provienen del transporte. Estas emisiones producen aproximadamente cerca de 400.000 muertes prematuras al año. La mitad de ellas son consecuencia de la emisión de diésel, según los últimos datos del PNUMA.

Si algo nos ha dejado claro la pandemia de la Covid-19 es que debido a las restricciones de movilidad hemos logrado dar un respiro a las ciudades.  Al no utilizar el coche hemos logrado reducir sus emisiones durante el confinamiento a niveles históricos. Debemos aprender de esto y fomentar una mayor movilidad sostenible a través de transporte público o vehículos no contaminantes.

Una de las recomendaciones sostenibles en materia de sostenibilidad es potenciar el uso de la bicicleta. Este medio de transporte es una de las opciones más sostenibles: no contamina, promueve el ejercicio físico y reduce el riesgo de expansión del virus al mantenerse la distancia social. Muchas ciudades españolas han querido dar prioridad este medio de transporte.

  • Recicla y reduce los desperdicios

Solo en España reciclamos únicamente el 30% de la basura, según el MITECO. El reciclaje puede ser una gran palanca para impulsar nuevos estilos de producción y de consumo que nos permita llevar una vida mucho más sostenible.

Acciones como tirar la basura sin separarla, utilizar productos de un solo uso o comprar productos envueltos en plástico son algunas de las recomendaciones sostenibles que contribuyen no solo a la generación de más residuos, sino que potencian la contaminación del aire y del agua. Por ello, una forma sostenible de acabar con estos hábitos es aplicar la regala de las 3R reutilizar y reciclar. Esta regla sirve para reducir el volumen de residuos o basura generada en nuestro día a día.

En España solo se recicla el 30% de la basura

De esta forma, los residuos se someten a un proceso de transformación ecoambiental que permite que puedan ser aprovechados en otro proceso de fabricación. Así, el reciclaje ayuda a reducir el consumo de materias primas y a eliminar residuos.

En esta línea, surge el concepto de economía circular. Es un concepto económico muy vinculado con la sostenibilidad del planeta. Consiste en que el valor de los productos, materiales y recursos se mantengan el mayor tiempo posible en la economía. Por ello, se reduce al mínimo la generación de residuos.

  • Cuidado con las compras

A la hora de comprar, debemos pararnos a pensar en cómo y dónde se producen los productos que consumen. Esto nos ayudará a ser más conscientes del impacto ambiental de cada uno de los productos que consumimos con el objetivo de consumir solo aquellos que respete el medio ambiente y el planeta.

Comprar comida a granel es una de las recomendaciones sostenibles que ayuda a reducir el uso de envases de plástico y que permite el uso de tus propios envases reutilizables. Las bolsas de tela son otra opción para reducir la cantidad de plástico que generamos cuando vamos al supermercado.

  • Eficiencia energética 

Reducir nuestro consumo de energía contribuye a disminuir nuestro impacto en el medio ambiente. Para ello, primero analiza el uso que haces de la energía en tu hogar y trata de buscar las opciones más sostenibles. Por ejemplo, utilizar electrodomésticos con etiqueta eficiencia energética clase A ayudan a reducir hasta un 65% del consumo de energía en la vivienda.

Otra de las recomendaciones sostenibles para proteger el medio ambiente es a través de pequeñas acciones como apagar aquellos aparatos eléctricos que no se utilicen o utilizar lamparas de bajo consumo o LED.

Ahorrar energía y optimizar su uso resulta fundamental para mitigar los efectos de la crisis climática en el planeta. Las energías renovables suponen una oportunidad para construir un planeta más verde ya que hay, cabe destacar, que uno de los mayores causantes del cambio climático están provocados por la quema de materias como el gas natural o el carbón.