Microrrelatos 2015

Angiotensina

Y cuando pensaba que no iba a sentir nunca más, angiotensina invadió su mente, inundando su existencia de una amarga emoción. Una vida condicionada, controlada y dominada por una ira que nunca supo adoptarse en la evolución.

Epitafio de una gota de agua

Pronto cumpliré 100 años y ahora que estoy llegando al final de mi vida, recuerdo todas las etapas por las que las moléculas de las que estoy compuesta me han permitido pasar.Pasé 98 largos años en el océano donde hice buenos amigos. Me mudé varias veces, pasando del Atlántico al Índico y más tarde al Pacífico, pero donde finalmente maduré fue en el Ártico. Allí pasé 20 meses en forma de hielo, lo que también tuvo su encanto. Ahora llevo 2 semanas formando parte de lagos y ríos y aunque soy feliz, pronto partiré a mi último viaje a la atmósfera que durará una semana. Mi última semana. Por eso, antes quiero dejar escrito mi epitafio: Estaba pescando.

Belleza subatómica

Wilson miró sorprendido el rastro que las partículas subatómicas habían dejado en la cámara de burbujas. Las lineas y trazados de su hallazgo le recordaron a la melena de Marie-Thérèse cuando permitía al mundo observarla libre de rodetes.

–Hasta la belleza puede ser descifrada científicamente –dijo.

Se preparó un trago mientras su amigo Pablo observaba la imagen tratando de no ensuciarla con sus manos manchadas de pintura.

–No es la ciencia la que descifra la belleza –le contestó–, son los ojos que la miran.

Y volvió a sus pinceles y al retrato de una mujer tan bella como subatómica.

Duelistas

He marrado el tiro, la recarga del cañón de plasma se vuelve ahora exasperantemente lenta, la fusión de julios y neutrinos requiere demasiados nanosegundos. No hay opción, y tal vez sea justo, no hay alternativa frente a esos ojos decididos, frente a esa sonrisa retorcida. Nada puedo oponer a su malla térmica, de nada servirá tampoco tratar de frenar esas defensas carbónicas. Estoy muerto. Ya silba en el aire la sofisticada quijada de asno que vuela hacia mi sien.

Desastre Nº 1

La idea resultaba tan simple como elegante. Aquello pondría fin a la escasez de agua en el planeta y les colocaría en lo más alto. Excitados, se dispusieron a probar en el laboratorio de biotecnología esa bacteria capaz, en teoría, de replicar indefinidamente una misma molécula de agua. Dentro de la oscuridad más absoluta, un inapreciable haz de láser comenzó a proporcionar la energía necesaria, fotón a fotón, que debería hacer surgir milagrosamente ese elemento de la nada. De repente se oyó un chasquido seguido de una sirena. Un incendio en el almacén acababa de activar las luces de emergencia.

Nuevos mundos

Nuevos mundos:
NASA: 20 de diciembre. Un fallo técnico del software en la sonda Near impide aterrizar. La nave seguirá orbitando el asteroide Eros hasta nueva orden.
Eros 433: 20 de diciembre. Hemos detectado una sonda terrícola y son exactas a las nuestras. Los habitantes del asteroide Eros huyen con sus naves hasta Ganimedes para avisar de su hallazgo. De momento han podido controlarlos y están orbitando sin poder aterrizar.
Ganimedes: 21 de diciembre. En la reunión de la ASNA deciden que los terrícolas no les descubrirán. Se esconderán en Ganimedes hasta nuevo aviso.
NASA: 23 de diciembre. Pueden aterrizar.

Agua y yo

Qué sería de mí sin ti!
Sólo tú sabes despertarme del letargo con esa ducha vitaminada y hacer que cada día parezca uno nuevo.
Sólo tú tienes la grandeza y el poder de inundar una ciudad entera y, a la vez, aliviar sequías duraderas.
El atleta ruega tu sorbo,
El agricultor añora tu humedad,
El científico explota tu fórmula hasta el infinito y más allá.
Hasta dónde son capaces de llegar tus brazos oceánicos? He oído que has conquistado Marte…cuánta vida crearás allí, cuántos corazones romperás!
Qué sería de mí sin ti cuando más del 60% de mí eres tú. Tú lo eres todo, todo está hecho de ti.

Epicentro

Todo había desaparecido, pero todavía todo seguía allí. No sabían expresarlo de otra manera. El mar se había retirado tanto, como si hubiera tenido miedo de la tierra. Como si se hubiera cansado de la vida en la frontera. El mar había desaparecido, se había marchado pero, ¿a dónde? Desde los satélites se veían inabarcables extensiones desiertas. ¿Qué iba a suceder? ¿Se había refugiado hacia el centro del planeta? Parecía haber un epicentro, una boca por la que la vida se había deslizado para ponerse a salvo. Pero, ¿de quién? Por un momento las guerras en la Tierra habían cesado.

Viejos

Cuando la ciencia se dedica a desarrollar productos que actúan contra fenómenos cuya inevitabilidad la propia ciencia se empeña en recordar, somos muchos los que preferimos vivir en el engaño. Allí estamos, frente al espejo, fingiendo huir de nuestras calvas y arrugas tras un mar de cremas y lociones, confiando en que algún día se revierta la teoría.

Agua o muerte

Estábamos hace más de una semana en el desierto y se nos agotaba el agua. No iba a ser más que un entrenamiento de rutina, sobre todo para nosotras que no éramos tomadas en serio en el ejército, éramos las nuevas y además mujeres, que como cualquier humano tiene 75% de agua en su cuerpo y la necesita para vivir. Entonces el entrenamiento de rutina se volvió un caso real, nos atacaron, las que pudimos corrimos y escapamos contando con algunos enlatados, cantimploras y bidones con agua. Estábamos perdidas, solas y se agotaba el agua, solo quedaba esperar lo inevitable.

Moléculas, fusiles, nosotros

…dicen que Césare Pavese dijo que el escritor es alguien que terminada su obra, debe sentirse disparado como un fusil, poniendo en su texto todos los fantasmas, no sólo los que él ama… y que debe saber que si del otro lado no hay quien muera de historias y renazca de vínculos con las propias imágenes, sólo ha clamado como un fusil disparado en vano… dicen, los que nos han observado científicamente, que las más famosas moléculas sumadas no son el Agua, y que la Sed no se sacia sin nosotros, combatientes, en paz.

La ciencia de la Historia

Esa mezcla de silencios largos, frases cortísimas, insultos a media lengua, mirar hacia los lados, buscarnos con las miradas para que nadie falte o se quede paratrás, paralejos, parabajo (que son los lugares donde uno va cuando anda recorriendo caminos viejos de una guerra que no cesa)… Húmedos en aguas inmemoriales, nosotros, los ahogados, podemos recuperar las luces y ser faros para tanto náufrago sumergido en “trabajos de campo”… excusas para dar cuenta de la Historia, ahí donde las certezas sólo descubren ironías, contradicciones, ma… eppur si muove…

Identidad

237 están aquí… 114 nombres en los palitos blancos de las cruces… 123 están en órdenes empapelados de prolijidades administrativas, técnicas bélico-científicas que emprolijan cada parcelita, cada cuerpo encontrado… a 30 cm uno, 70 el otro… algunos de a cinco en orden de arriba abajo… con una cruz que dice que no hay humano que lo pueda saber… se me estruja el corazón… es necesario que los antropólogos forenses vengan, rastreen, digan los nombres, húmedos… Darwin, en Malvinas, no es una oportunidad para distraer la Ciencia, es la necesidad de su sentido… la Identidad es su Derecho.

Entrevista

La entrevista decidiría su vida. Siéntese… En esa silla no, en ésta… señaló la mujer tomando el curriculum y al sentarse, sintió una extraña sacudida. En el silencio de la sala, el taconeo de la mujer marcaba cada segundo y la mirada del papel a él y viceversa, le secaba la garganta. La silla, tras otra sacudida comenzó a absorberlo ante la indiferencia de ella; simulando una sonrisa forcejeó, intentó zafarse, desesperado gritó sin voz mientras sus huesos crujían masticados por la silla.
Segundos antes de desaparecer, la mujer sonriendo le dijo:
–Usted ha sido elegido.

Milagros

Aquí ya no creemos en los milagros. La prolongada sequía nos hizo sacar al Cristo, pero las inundaciones no nos dejaron ni con lo puesto. Tampoco funcionó la procesión de San Antonio con aquello de las cabras sarnosas. En pocos días hasta al cerdo hubo que incinerarlo. Lo de Santa Lucía con el párpado infectado de mi hermana no tiene nombre. Menos mal que la Parroquia corrió con los gastos del ojo de cristal. Papá dice que nos vienen tantas desgracias porque somos pobres. Pero el maestro opina que es por el cambio climático. ¡Jo…!, a ver si se aclaran.

Jóvenes inexpertos que poseen la ciencia

A propósito de ‘Muerte sin fin’ y ‘Proverbios’
A lo que una vez le llamamos abismo se llenó de cuerpos hinchados de agua, semilla oblicua de vacíos eternos. Pasarán siglos —palabra caduca e inexacta— para encontrar la nueva forma de bebernos los unos a los otros. Crearemos nuevas formas de cuantificar nuestra existencia en Apeiron y al fin sabremos que no somos. Viajamos buscando vida en lugares que por mucho tiempo supimos que no existía para encontrar que esas rocas de abismo fueron las que engendraron –engendran– vida en Arjé. Sabemos muy poco y lo único concreto es que tenemos que seguir preguntando a los jóvenes inexpertos que poseen la ciencia palabras erróneas y seguir existiendo y de dejar de hacerlo.

Lluvia negra

La lluvia negra. La lluvia aceitosa y marchita que vuelve a caer de cielo, chocando contra los cristales rotos; recordándome cuando las bombas cayeron. Salir mientras llueve es la muerte asegurada.
Veo en el horizonte la ruina de la civilización; una masa gris, informe, y sin orden alguno. Aquí estoy, al otro lado de la ventana, malviviendo, escondiéndome de la lluvia. No puedo hacer nada, solo mirar y enfermar. Otro día perdido en este mundo arrasado por la guerra.
Hoy no he comido, tampoco bebido; la sed estrangula mi cuello. Toda esa agua a mi alrededor y toda ella envenenada.

Separados por diferencias moleculares

Tu dices que soy bipolar, que por un extremo soy negativo y por otro extremo positivo, que soy un pesado y siempre me voy al fondo de las cosas, entonces nunca podremos estar juntos porque tú me asfixias, careces de oxígeno y eres muy ligera, creo que seguiremos separados como agua y aceite, a menos que busquemos un emulsionante que a pesar de nuestras diferencias nos mantenga unidos.

La Atlántida de Dante

-Mi nombre es Dante, fui emperador. Considerado Dios de la Atlántida, pero no de la Atlántida de los mitos popularizado en vuestro tiempo, sino de la tierra antes de la tierra.
Mi especie evolucionó en la primera etapa del planeta en que vives antes del «holocausto», en ese entonces la tierra estaba cubierta por agua, evolucionamos de organismos acuáticos y por un tiempo habitamos pequeñas porciones de tierra. Nuestra apariencia entonces era similar a la de los lobos. Pero la competición evolutiva nos hizo volver a la seguridad de las aguas oceánicas, finalmente evolucionamos en una clase hominida acuática y desarrollamos una cultura en armonía con la naturaleza. Carecíamos de enfermedades, nuestras vidas eran longevas, podíamos llegar a vivir hasta un par de millones de años, debido a las armonía entre nuestros cuerpos energéticos y físicos. Y por eso ellos llegaron a destruirlo todo…

Viajes en el espacio-tiempo

Un científico creó una máquina que le ayuda a viajar en el tiempo, pero se dice que no puede regresar y que está en diferentes dimensiones; en una observa la creación de la rueda; en otra grita “Eureka” con Arquímedes y le enseña el cálculo a Newton; en otra evita que se inicien las guerras mundiales, en otra él las promueve y muere; en otra sigue vivo. Nadie sabe a dónde va el científico ni porqué inició su viaje.

Inconformismo

En mi condición de lágrima salada, siempre aspiré a ser agua de mar, para no estar tan cerca del dolor.
Ahora que soy agua de mar, he tenido que verme obligada a ahogar en mí estas víctimas, para darme cuenta que no somos otra cosa que una bacanal de lágrimas que, queriendo dar la espalda a nuestro destino, hemos tenido nuestro justo castigo. Quisiera volver a ser lágrima para no ser causa de este dolor.

Pesadilla

Un par de días no escuché el despertador y llegué tarde al trabajo. Luego empecé a notar que me costaba más de lo normal despertarme cada mañana, y las siestas se alargaban hasta cuatro horas. Entonces me pasé una semana entera dormido. Eso me dijeron. Cuando abrí los ojos, estaba en el hospital. Decían que era un caso único. Enseguida volvieron a inducirme el sueño para hacer unas pruebas, pero parece ser que ha surgido un problema, no dejan de discutir entre ellos desde hace un par de días. Me pregunto si sabrán que puedo escuchar lo que dicen.

Gotadeagua

Gotadeagua se encontraba en el océano. El sol brillaba en el cielo, y en cualquier momento le tocaría evaporarse e iniciar un rápido ascenso para convertirse en nube. Tenía curiosidad por saber dónde caería esta vez. La bajada fue suave, una llovizna fina la llevó sobre el césped del parque y, aunque resbaló hasta la tierra, el recorrido subterráneo y oscuro no la disgustó: las raíces que encontraba le hacían cosquillas y ella lo agradecía repartiendo CO2. Por fin, la luz: un río que la llevaría de vuelta al mar. ¡Ojalá la próxima evaporación la llevara a un tranquilo pantano!

El ciclo

Las gotas caen de forma violenta, estallan y sangran la tierra. Algunas retan su destino; salvajes, se aferran a los resquicios de las ventanas: se parten en dos, se destripan por los vidrios opacos. La danza newtoniana es cruel con ellas; las arrastra a la vorágine del olvido. Pero, entonces, cuando la lluvia cesa, el sol las llama a la resurrección, las entrega al eterno ciclo prometeico ¿Qué pecado habrán cometido, pequeñas gotas de agua, que deben pagar una muerte infinita?