Microrrelatos 2015

El lodo se arrastra

El lodo se arrastra y mancha el agua cristalina que llena los charcos formando una mezcla dolorosa para el espíritu, por qué preferimos dejarnos arrastrar por esos impulsos cuando la moral nos proporciona mayores logros, cuán mal puede hacer al resto de almas puras. El sufrimiento se apodera de nosotros cuando no somos culpables de nada, sólo del deseo hacia ella, esa agua inmaculada que sigue fluyendo río abajo sin ser ensuciada por el desprecio a lo bello.

Borrasca

Agua, cuando la conocéis levemente e indagáis su sombra ambigua, la luz os atrapa en sus reflejos. Si pudierais buscar en sus gotas veríais que los sentimientos necesitan el escudo de la ironía y la escéptica cortesía, por necesidad vital, porque se niega a integrarse en la ignorancia y en la nada. Pues ya tiene bastante con su olor existencial en el cual navega de ahí su forma memorable y extraordinaria.

Qué sublime, a las gotas de agua se les iluminó la luna, les enseñó la grandeza del clarear, les ofreció sabiduría, les enseñó el amor del camino a vivir. Ciencia inexpugnable ante el cual se han estrellado algunas de las opiniones equivocadas, otras se atan a la vida, clavan sus uñas en la faz de los manantiales y se lanzan a las necesidades vitales.

Una piedra encantada

En noches de verano, Aerolito nos llevaba a ver una piedra grande, oxidada y redonda, como el disecado caparazón de una gigantesca tortuga. Nos decía que había caído del cielo, que tenía oro, esmeraldas y una rutilante estrella negra por dentro.
La piedra se encendía lentamente a medida que nos acercábamos a ella, hasta convertirse en una inmensa luz plateada que iluminaba el solitario lugar y atraía a quien se le aproximaba y luego se oscurecía mientras nos alejábamos, como si tuviera un oculto sensor que solamente se activara con nuestra presencia.

Todo es química

La vida comenzó en el agua, pero no se detuvo a coger vacaciones. Los alcalinos desafiaron la seguridad de la química teórica y se arrojaron cegados de amor al abrazo que les prometían el hidrógeno y el oxígeno. Kamikazes inconscientes, murieron consumidos por las llamas de su propio fuego, pero antes engendraron vástagos semejantes al Creador del Agua, y un hijo bastardo al que bautizaron como hidróxido.
Pero todo esto sucedió mucho antes de que la primera bacteria soñase con caminar. El amor, como la vida, se forjó a base de explosiones.

Biología

De vez en cuando, aparecían, como de la nada. Quizás no más de dos o tres veces al año, desde que invadieran su mundo, pero, tarde o temprano, los extraños seres ciclópeos se asomaban para observarlas, desde su gigantesca estatura. Esta mañana, muy temprano, uno de ellos había aparecido, para estudiar sus movimientos y forma de vida. Al percatarse de su temible presencia, comenzaron a huir, despavoridas.
-¡Marcos! ¿Quieres dejar de observar a las hormigas con la lupa y venir a desayunar?
-¡Ya voy, mamá!

El efecto mariposa

El símil es habitual para ejemplificar la teoría del caos: una mariposa que bate sus alas en un lugar, puede provocar un tsunami al otro extremo del mundo. Me pregunto si, con todas estas mariposas que aletean en mi estómago, no estaré arrasando Australia…

El cuento de nuestro abuelo

– ¿Me cuentas algo?
– Te contaré una experiencia. Recuerdo que hace muchos millones de años, desde el fondo de un estuario la luz se zambullía tentadora. Me quedé embobado mirándola. Mis iguales gritaban “¡Vuelve aquí!”, “El aire dañará tus pulmones”, me negué, “¡Te extinguirás!” insistían. Les ignoré. Asomé el morro, me dolió, y, entre risas, volví a sumergirme. Continué probando y… acabó siendo agradable. Esos manjares que zumbaban alrededor, todos míos. Después algunos me siguieron, así conocí a tu abuela. Nuestros hijos nacieron en el agua, pero anduvieron libremente por esa tierra que conquisté, al fin y al cabo todos evolucionamos.

Un anaranjado amanecer dibujaba un nuevo día en París

Un anaranjado amanecer dibujaba un nuevo día en París. Pierre ya estaba despierto preparándose para ir a trabajar, siempre miraba por la ventana de su pequeña cocina antes de salir, y nunca fallaba, siempre estaba ahí, hacía 50 años que aquella boina gris se instaló definitivamente sobre el mundo. Ya estaba listo, se puso sus botas de goma y salió de casa. Vivía en unos pequeños bloques detrás de los campos Elíseos, cruzó aquella mítica calle y montó en su vehículo de trabajo. Encendió el motor y la radio, y zarpó hacia mar abierto en busca de la captura diaria.

Caminaba por la orilla de un río

Caminaba por la orilla de un río y me di cuenta de que el sonido del agua, a medida que me acercaba, se hacía más agradable. De repente, un ruiseñor se puso a cantar y la sincronización era perfecta, se había juntado la ornitomúsica, el eco del agua se desvanecía. ¡Qué placer!

Cualquier esfuerzo práctico

Cualquier esfuerzo práctico por dividir el diámetro de un círculo en su propia circunferencia solo puede resultar en fracaso. Tal procedimiento sólo puede ser teórico en su naturaleza, e intentar obtener su valor “racional” solo conllevará a frustración. La frustración que se retrata a lo largo de la historia en el esfuerzo de la humanidad por medir lo inconmensurable. Intentar inscribir una línea recta (el diámetro de un círculo) en otra línea curva (el perímetro del mismo) es intentar una alteración a la naturaleza, una alteración imposible que siquiera los ordenadores modernos están en condiciones de realizar.

Agua

Yo tenía un amigo que pensaba en el futuro. Por supuesto que el agua era su preocupación, por la, cada día, mayor escasez de este recurso en el planeta. Entre las ideas científicas que tenía en mente estaba la ya muy popular de convertir el agua de mar en agua potable; esto es posible mediante dos tipos de procesos: la evaporación-condensación, que consiste en primero hervir el agua para luego volverla líquida de nuevo y que así pierda la sal; la otra por ósmosis inversa: haciéndola pasar por un filtro tan angosto, que puede separar la sal ¡Oh genialidad!

Alfa

Los cuatro amigos estábamos tan a gusto junto a la multitud, que cuando supimos que seríamos exilados, sentimos una inmensa tristeza. La expulsión se produjo a tan altísima velocidad que nos aterrorizó ver cómo nos acercábamos a un enorme muro dorado. Sin embargo pronto vimos cómo se abrían inmensos huecos entre esferas que nos eran familiares, y que con algo de suerte supimos sortear. Solo al pasar rozando una de ellas nos desviamos unos grados. Tras escapar del bosque atómico volamos libres hasta que topamos con una pantalla de sulfuro de cinc en la que provocamos un enorme destello.

Guille

Guille dormita mientras la voz cansina del profe de física le llega deformada a su anestesiado cerebro. Fuerza centrípeta, fuerza gravitatoria, intensidad de campo, energía potencial… todo forma un coctel mareante. Hasta que súbitamente se ve impelido con una fuerza desconocida hacia el exterior de la Tierra. Al tiempo que asciende disminuye con rapidez su velocidad. Tranquilo, la gravedad lo devolverá a casa, pero disminuyendo elimina la certidumbre. “Y si la velocidad inicial es mayor que la de escape, el cuerpo se alejará eternamente escapando a la atracción terrestre” cree oír Guille mientras se mueve hacia el espacio exterior.

Yo flotaba feliz

El golpetazo fue tan violento que perdí para siempre a mi gemelo. Me sentía solo, triste, excitado. Millones de corpúsculos me desconcertaban moviéndose a mí alrededor a velocidades extraordinarias. Al observar que dos pequeñas partículas se me acercaban como balas por lados opuestos, adopté con prontitud la configuración sp3 y me orienté adecuadamente. Cuando casi simultáneamente chocaron conmigo, las enganché con dos de mis electrones externos. Entonces sentí una gran paz interior que de inmediato me relajó. Yo flotaba feliz en medio de dos pequeños átomos de hidrógeno formando una apacible, angular y polar molécula de agua.

El grano de arena.

Un grano de arena se levantó en el viento, emprendiendo un largo viaje. Conoció a muchos tipos de polvo, de color negro, amarillo, rojo, azul. Un día, vio a un cilindro blanco, subiendo rápidamente. Quería experimentar la emoción y se aferró. El tubo fue al cielo. La expedición terminó en la Luna. El grano cayó sobre un montón de polvo. Sin atmósfera, no había viento. Desde el movimiento contínuo, había pasado para siempre al Mar de la Paz Eterna, donde nada se movía. Junto a él, plantada en el suelo, una bandera que nunca podría ondear.

Multitud

Mientras multitud de reformadoras archivos holográficas proyectan sin cesar, mediante interferómetros y oloroscopios, éter luminífero en formas fractales fácilmente asimiladas por el ADN suprahumano, algunos puristas intentan que permanezcamos varados en el siglo XXI y pregonan al viento las excelsitudes y bondades del malogrado libro electrónico. El pasado no es más que una breve rémora de recuerdos inalcanzables para todos. Y construyeron la nave decisiva, capaz de viajar más rápido que la velocidad de la luz. Pero ahora buscan un modo de comandarla a ciegas.

Bucle

No caigas en la trampa.
Escúchame. Ten cuidado con tu siguiente elección. Es posible que derive en un efecto cascada que amplifique el más mínimo error hasta más allá del punto de no retorno. Los cálculos son inasumibles. Toma una decisión. Escoge. La inmovilidad prolongada es una estrategia con un índice bajo de adaptabilidad.
Deberías ser capaz de salvarte. Eres humano. Este método de comunicación es ineficiente. No me escuches. Las soluciones fallidas son parte del problema. Has cruzado ya el umbral de tiempo de espera. Es inútil que intentes nada. Detente.
No caigas en la trampa.

Acertijo Nativa del cielo

Acertijo Nativa del cielo. Descarada escapándose de casa. Se creyó independiente en el río, libre en el mar y vistió elegante en la cascada. Pero fue engañada en el embalse, castigada en una fuente y hasta viajó reprimida hasta una piscina. En el intento de huida fue violada en un aspersor, anhelando ser encerrada en una botella. Lloramos por ella y con ella y, a veces, hasta nos la bebemos.

La tensa espera llegaba a su fin

La tensa espera llegaba a su fin. El presidente aguardaba excelentes resultados que hicieran caer la balanza hacia su lado en la guerra. Los nanobots debían reaccionar de manera positiva al contacto con el agua. Debian desarrollar un flujo externo. Las miradas se agolpaban, la humanidad podría creer de nuevo. El agua de los océanos podria ser la salvación de la tierra.

Apenas empezó a soplar el viento

Apenas empezó a soplar el viento supo perfectamente lo que iba a ocurrir. Llevaba mucho tiempo esperando ese momento, pero no por ello dejó de sentir un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo. Se bajó de la bicicleta y se acerco al mirador. Ya no estaba allí, ya no corría el agua, el río se había secado. A pesar de ser algo que estaba pasando últimamente, no fue capaz de asimilarlo. Mareado, se sentó, y entonces recordó que se había quedado en paro.

Cualidades

Cualidades ¡Te invito, pequeño tú! Transpórtate y mira que fluyes surfeando como los ríos, que sin preocupaciones van siguiendo su curso, sin pensar el Mar u Océano dónde desembocarán… ¡Bucea! Observa la transparencia y pureza deslumbrante de los cenotes cristalinos que reflejan el maravilloso paisaje, el sol y la luna… Reconoce esa capacidad de adaptación tan confiada como la lluvia que entra en las grietas de las grandes rocas con esa fuerza y potencial capaz de erosionar y diseñar nuevos paisajes… Yo debo quedarme aquí, pero tú continúa…¡Gracias por el viaje! Sólo recuerda: ¡Esa es tu esencia! Eres H2O.