Era una vez el H2O.
Vino un gran bosque y la cautivó.
Vino un pantano y se acumuló,
y un animalito se la bebió.
En forma de nieve se precipitó,
en un casquete de hielo se convirtió.
Después el Sol la descongeló,
y en forma de ríos las cumbres bajó.
Y poco después al océano llegó,
y por los mares se repartió,
llena de sal todo lo inundó,
cubriendo la Tierra de su color.
De nuevo el Sol la calentó,
en en forma de nubes se evaporó.
más tarde viento y presión la licuó,
y en forma de lluvia precipitó.