Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Microrrelatos Científicos 2020
Relatos
Reglas y Premios
Subir Relato
Tus Relatos
Los más votados
Acceda a cuenta
Más recientes
Más antiguas
Más votada
Menos votos
Aleatorio
TRASLADO
Sloboda
Todo está oscuro, y siento un vacío gélido a mi alrededor. Contengo la respiración. Me han arrancado de la calidez de mi lecho, y ahora no sé dónde estoy. Tras las paredes herméticas de mi prisión de hielo oigo ruidos, y percibo que me trasladan de un sitio a otro con rapidez
De repente, una luz intensa me ciega y puedo distinguir varias voces.
Me manipulan con delicadeza y celeridad. Un líquido caliente y espeso comienza a atravesarme.
Vuelvo a sentir la vida. Vuelvo a latir.
0
TRASLADO
Sloboda
Todo está oscuro, y siento un vacío gélido a mi alrededor. Contengo la respiración. Me han arrancado de la calidez de mi lecho, y ahora no sé dónde estoy. Tras las paredes herméticas de mi prisión de hielo oigo ruidos, y percibo que me trasladan de un sitio a otro con rapidez
De repente, una luz intensa me ciega y puedo distinguir varias voces.
Me manipulan con delicadeza y celeridad. Un líquido caliente y espeso comienza a atravesarme.
Vuelvo a sentir la vida. Vuelvo a latir.
0
TRASLADO
Todo está oscuro, y siento un vacío gélido a mi alrededor. Contengo la respiración. Me han arrancado de la calidez de mi lecho, y ahora no sé dónde estoy. Tras las paredes herméticas de mi prisión de hielo oigo ruidos, y percibo que me trasladan de un sitio a otro con rapidez
De repente, una luz intensa me ciega y puedo distinguir varias voces.
Me manipulan con delicadeza y celeridad. Un líquido caliente y espeso comienza a atravesarme.
Vuelvo a sentir la vida. Vuelvo a latir.
Sloboda
0
ATRAPASUEÑOS
Sloboda
El amanecer en el desierto siempre está bañado por una luz cálida que dibuja los contornos de las dunas hasta que el sol disipa el frio.
Ahora, un enorme rectángulo, como un barco anclado en la arena, se perfila contra el horizonte. Al anochecer, Habib y Sara juegan a hacer sombras en él.
Desde que llegó al campamento cada día hay agua limpia. Hay quien le llama atrapanieblas, aunque más bien parece un sueño.
El amanecer en el desierto es ocre y dorado, pero ahora, además, pueden verse pequeños arcoíris en las minúsculas gotas de agua atrapadas en él.
0
ATRAPASUEÑOS
Sloboda
El amanecer en el desierto siempre está bañado por una luz cálida que dibuja los contornos de las dunas hasta que el sol disipa el frio.
Ahora, un enorme rectángulo, como un barco anclado en la arena, se perfila contra el horizonte. Al anochecer, Habib y Sara juegan a hacer sombras en él.
Desde que llegó al campamento cada día hay agua limpia. Hay quien le llama atrapanieblas, aunque más bien parece un sueño.
El amanecer en el desierto es ocre y dorado, pero ahora, además, pueden verse pequeños arcoíris en las minúsculas gotas de agua atrapadas en él.
0
ATRAPASUEÑOS
El amanecer en el desierto siempre está bañado por una luz cálida que dibuja los contornos de las dunas hasta que el sol disipa el frio.
Ahora, un enorme rectángulo, como un barco anclado en la arena, se perfila contra el horizonte. Al anochecer, Habib y Sara juegan a hacer sombras en él.
Desde que llegó al campamento cada día hay agua limpia. Hay quien le llama atrapanieblas, aunque más bien parece un sueño.
El amanecer en el desierto es ocre y dorado, pero ahora, además, pueden verse pequeños arcoíris en las minúsculas gotas de agua atrapadas en él.
Sloboda
0
Ciencia y Conciencia
Converse
El científico está feliz. Ha descubierto cómo viajar a cualquier punto del universo de forma rápida y barata. Tiene cita con el ministro de Asuntos Exteriores para comunicárselo. Seguramente le nombrará director del Departamento de Colonización. De camino, observa la ciudad-tecnificada. No crece en ella ni una brizna de hierba. Las pantallas publicitarias acosan sin piedad. Todos las obedecen. Busca un ser humano. No lo encuentra. Solo drones, robots y ciborgs. Anula la cita. En algún lugar del cielo en el que todavía crece la hierba, hay un ser que le agradece que guarde en secreto su descubrimiento.
0
Ciencia y Conciencia
Converse
El científico está feliz. Ha descubierto cómo viajar a cualquier punto del universo de forma rápida y barata. Tiene cita con el ministro de Asuntos Exteriores para comunicárselo. Seguramente le nombrará director del Departamento de Colonización. De camino, observa la ciudad-tecnificada. No crece en ella ni una brizna de hierba. Las pantallas publicitarias acosan sin piedad. Todos las obedecen. Busca un ser humano. No lo encuentra. Solo drones, robots y ciborgs. Anula la cita. En algún lugar del cielo en el que todavía crece la hierba, hay un ser que le agradece que guarde en secreto su descubrimiento.
0
Ciencia y Conciencia
El científico está feliz. Ha descubierto cómo viajar a cualquier punto del universo de forma rápida y barata. Tiene cita con el ministro de Asuntos Exteriores para comunicárselo. Seguramente le nombrará director del Departamento de Colonización. De camino, observa la ciudad-tecnificada. No crece en ella ni una brizna de hierba. Las pantallas publicitarias acosan sin piedad. Todos las obedecen. Busca un ser humano. No lo encuentra. Solo drones, robots y ciborgs. Anula la cita. En algún lugar del cielo en el que todavía crece la hierba, hay un ser que le agradece que guarde en secreto su descubrimiento.
Converse
0
El sentido de la vida
Brooklyn
En su lecho de muerte, cuando apenas le quedaba un mínimo aliento para hacer más llevadera su salida de este mundo, a cuya comprensión dedicó su existencia, nos hizo un gesto para que nos acercáramos y susurrarnos que en el ordenador dejaba sus comentarios a "Ser y Tiempo", pero no una interpretación, sino algunas de las respuestas que Heidegger no pudo dar sobre una única existencia o un único ser. Dios somos todos, pero como estirpe, balbuceó, no como los pobres individuos que somos, minúsculos átomos colmados de soberbia e ignorancia. Luego expiró, sonriendo y feliz. Tal como había vivido.
0
El sentido de la vida
Brooklyn
En su lecho de muerte, cuando apenas le quedaba un mínimo aliento para hacer más llevadera su salida de este mundo, a cuya comprensión dedicó su existencia, nos hizo un gesto para que nos acercáramos y susurrarnos que en el ordenador dejaba sus comentarios a "Ser y Tiempo", pero no una interpretación, sino algunas de las respuestas que Heidegger no pudo dar sobre una única existencia o un único ser. Dios somos todos, pero como estirpe, balbuceó, no como los pobres individuos que somos, minúsculos átomos colmados de soberbia e ignorancia. Luego expiró, sonriendo y feliz. Tal como había vivido.
0
El sentido de la vida
En su lecho de muerte, cuando apenas le quedaba un mínimo aliento para hacer más llevadera su salida de este mundo, a cuya comprensión dedicó su existencia, nos hizo un gesto para que nos acercáramos y susurrarnos que en el ordenador dejaba sus comentarios a "Ser y Tiempo", pero no una interpretación, sino algunas de las respuestas que Heidegger no pudo dar sobre una única existencia o un único ser. Dios somos todos, pero como estirpe, balbuceó, no como los pobres individuos que somos, minúsculos átomos colmados de soberbia e ignorancia. Luego expiró, sonriendo y feliz. Tal como había vivido.
Brooklyn
0
Bienvenida al viejo mundo abue
pamvzz
Decía mi abuela que volar no era para los hombres, que esos animalotes solo dan miedo. El 14 de marzo 2020, en Barcelona reflexionaba cómo ese animalote me había traído hasta acá desde las entrañas de Jolalpan un pueblito entre cerros en México. El 18 de mayo murió mi abue y odié a esas bestias aladas. Hoy 1 de noviembre, día de muertos, entiendo que no hay conflicto entre la ciencia, la tecnología y el afecto; que todo fue para que mi abue conociera España sin montarse en un avión y me viniera a visitar.
0
Bienvenida al viejo mundo abue
pamvzz
Decía mi abuela que volar no era para los hombres, que esos animalotes solo dan miedo. El 14 de marzo 2020, en Barcelona reflexionaba cómo ese animalote me había traído hasta acá desde las entrañas de Jolalpan un pueblito entre cerros en México. El 18 de mayo murió mi abue y odié a esas bestias aladas. Hoy 1 de noviembre, día de muertos, entiendo que no hay conflicto entre la ciencia, la tecnología y el afecto; que todo fue para que mi abue conociera España sin montarse en un avión y me viniera a visitar.
0
Bienvenida al viejo mundo abue
Decía mi abuela que volar no era para los hombres, que esos animalotes solo dan miedo. El 14 de marzo 2020, en Barcelona reflexionaba cómo ese animalote me había traído hasta acá desde las entrañas de Jolalpan un pueblito entre cerros en México. El 18 de mayo murió mi abue y odié a esas bestias aladas. Hoy 1 de noviembre, día de muertos, entiendo que no hay conflicto entre la ciencia, la tecnología y el afecto; que todo fue para que mi abue conociera España sin montarse en un avión y me viniera a visitar.
pamvzz
0
Corriente continua de agua
Brooklyn
La idea era simple. Esperó inútilmente en incómodos pasillos, envió correos electrónicos, cartas certificadas y hasta un burofax. Ahí está el inventor, comentaban los funcionarios con sorna cuando le veían entrar. Pero el inventor era consciente de que andamos sobre miles y miles de kilómetros de tuberías que impulsan el agua con fuerza por toda la ciudad. Aprovechar esa corriente continua de agua para obtener energía no era disparatado, sino un proyecto barato y razonable. Se trataba, le contaba a quien le quisiera escuchar, de establecer una red de centrales hidroeléctricas en miniatura para generar electricidad e iluminar la ciudad.
0
Corriente continua de agua
Brooklyn
La idea era simple. Esperó inútilmente en incómodos pasillos, envió correos electrónicos, cartas certificadas y hasta un burofax. Ahí está el inventor, comentaban los funcionarios con sorna cuando le veían entrar. Pero el inventor era consciente de que andamos sobre miles y miles de kilómetros de tuberías que impulsan el agua con fuerza por toda la ciudad. Aprovechar esa corriente continua de agua para obtener energía no era disparatado, sino un proyecto barato y razonable. Se trataba, le contaba a quien le quisiera escuchar, de establecer una red de centrales hidroeléctricas en miniatura para generar electricidad e iluminar la ciudad.
0
Corriente continua de agua
La idea era simple. Esperó inútilmente en incómodos pasillos, envió correos electrónicos, cartas certificadas y hasta un burofax. Ahí está el inventor, comentaban los funcionarios con sorna cuando le veían entrar. Pero el inventor era consciente de que andamos sobre miles y miles de kilómetros de tuberías que impulsan el agua con fuerza por toda la ciudad. Aprovechar esa corriente continua de agua para obtener energía no era disparatado, sino un proyecto barato y razonable. Se trataba, le contaba a quien le quisiera escuchar, de establecer una red de centrales hidroeléctricas en miniatura para generar electricidad e iluminar la ciudad.
Brooklyn
0
Palanca de primer grado
Brooklyn
El señor juez entenderá que la responsabilidad no es de mi cliente sino del restaurante. Cierto es que el demandante elevó la mirada hacia el ruido provocado por el potente golpe que mi defendido propinó en la mesa, con intención de matar la mosca que sobrevolaba su sopa, pero no podemos concluir que tuviera intención de provocar daño, ni culpa de que el tenedor tuviera sus dientes junto al insecto o al revés, ni que el dicho cubierto actuara como palanca de primer grado provocando su lanzamiento hacia el ojo derecho del demandante, abiertos como platos en ese preciso instante.
0
Palanca de primer grado
Brooklyn
El señor juez entenderá que la responsabilidad no es de mi cliente sino del restaurante. Cierto es que el demandante elevó la mirada hacia el ruido provocado por el potente golpe que mi defendido propinó en la mesa, con intención de matar la mosca que sobrevolaba su sopa, pero no podemos concluir que tuviera intención de provocar daño, ni culpa de que el tenedor tuviera sus dientes junto al insecto o al revés, ni que el dicho cubierto actuara como palanca de primer grado provocando su lanzamiento hacia el ojo derecho del demandante, abiertos como platos en ese preciso instante.
0
Palanca de primer grado
El señor juez entenderá que la responsabilidad no es de mi cliente sino del restaurante. Cierto es que el demandante elevó la mirada hacia el ruido provocado por el potente golpe que mi defendido propinó en la mesa, con intención de matar la mosca que sobrevolaba su sopa, pero no podemos concluir que tuviera intención de provocar daño, ni culpa de que el tenedor tuviera sus dientes junto al insecto o al revés, ni que el dicho cubierto actuara como palanca de primer grado provocando su lanzamiento hacia el ojo derecho del demandante, abiertos como platos en ese preciso instante.
Brooklyn
0
El dilema de Vitruvio
Antartica
Marco ha construido una noria junto al río. Ahora, la corriente empuja los engranajes del molino donde la campesina molerá el trigo. Ella no sospecha que el pulso del ingeniero bombea al ritmo que gira la rueda. Desde que la conoció, el romano se encuentra en un serio problema de ingenio. Su corazón militar de lana cubierto de acero ha prendido en llamas de un flechazo, y la combustión lo ha convertido en una caldera. De momento, se limita a bañarse en el agua mientras resuelve cómo acercarse a la molinera que, por algún defecto de fabricación, es altamente inflamable.
0
El dilema de Vitruvio
Antartica
Marco ha construido una noria junto al río. Ahora, la corriente empuja los engranajes del molino donde la campesina molerá el trigo. Ella no sospecha que el pulso del ingeniero bombea al ritmo que gira la rueda. Desde que la conoció, el romano se encuentra en un serio problema de ingenio. Su corazón militar de lana cubierto de acero ha prendido en llamas de un flechazo, y la combustión lo ha convertido en una caldera. De momento, se limita a bañarse en el agua mientras resuelve cómo acercarse a la molinera que, por algún defecto de fabricación, es altamente inflamable.
0
El dilema de Vitruvio
Marco ha construido una noria junto al río. Ahora, la corriente empuja los engranajes del molino donde la campesina molerá el trigo. Ella no sospecha que el pulso del ingeniero bombea al ritmo que gira la rueda. Desde que la conoció, el romano se encuentra en un serio problema de ingenio. Su corazón militar de lana cubierto de acero ha prendido en llamas de un flechazo, y la combustión lo ha convertido en una caldera. De momento, se limita a bañarse en el agua mientras resuelve cómo acercarse a la molinera que, por algún defecto de fabricación, es altamente inflamable.
Antartica
0
Anoche soñé
Jesus Llop
—¿Has visto un paquete azul?
La voz de Ana recordaba una tarde de otoño.
—Contiene mi alma.
—¿Tu alma?
—No. Contiene tres cifras ¿Lo has visto? He vuelto a soñar con el número setecientos veintinueve. Llevo así siete noches. Soy matemática: no esperes que lo deje.
Lo repasamos todo: Hodge, Riemann... Era un cubo perfecto; era un octosílabo; establecimos su anagrama: “te incentivé siete nuevos”.
La manzana de Newton. Tenía que serlo; pero ¿qué significaba?
Encontré el paquete azul. Contenía una pulsera de plata con la inscripción 7/2/9
—¡Feliz aniversario!
La voz de Ana recordaba una mañana de primavera.
0
Anoche soñé
Jesus Llop
—¿Has visto un paquete azul?
La voz de Ana recordaba una tarde de otoño.
—Contiene mi alma.
—¿Tu alma?
—No. Contiene tres cifras ¿Lo has visto? He vuelto a soñar con el número setecientos veintinueve. Llevo así siete noches. Soy matemática: no esperes que lo deje.
Lo repasamos todo: Hodge, Riemann... Era un cubo perfecto; era un octosílabo; establecimos su anagrama: “te incentivé siete nuevos”.
La manzana de Newton. Tenía que serlo; pero ¿qué significaba?
Encontré el paquete azul. Contenía una pulsera de plata con la inscripción 7/2/9
—¡Feliz aniversario!
La voz de Ana recordaba una mañana de primavera.
0
Anoche soñé
—¿Has visto un paquete azul?
La voz de Ana recordaba una tarde de otoño.
—Contiene mi alma.
—¿Tu alma?
—No. Contiene tres cifras ¿Lo has visto? He vuelto a soñar con el número setecientos veintinueve. Llevo así siete noches. Soy matemática: no esperes que lo deje.
Lo repasamos todo: Hodge, Riemann... Era un cubo perfecto; era un octosílabo; establecimos su anagrama: “te incentivé siete nuevos”.
La manzana de Newton. Tenía que serlo; pero ¿qué significaba?
Encontré el paquete azul. Contenía una pulsera de plata con la inscripción 7/2/9
—¡Feliz aniversario!
La voz de Ana recordaba una mañana de primavera.
Jesus Llop
0
37
38
39
40
41
Compartir: