Cuando el físico Isaac Newton descansaba plácidamente debajo del manzano y le cayó una manzana encima, seguro que la limpió con la manga de su camisa con ánimo de comerla.
Y en ello estaba cuando cayó una 2ª manzana mas gorda, que le hizo daño, fue entonces, un tanto molesto, en lugar de jurar en arameo como cualquier cristiano, pensó cual flemático inglés.
- ¡Oooooh! El tamaño si importa. Mismo árbol... distintas masas. ¡Ahí está! La ley de la gravedad. Que formuló generalizando: F= mxa ( aquí a=g )
Y me apuesto la boina que fue algo, mas menos, así.