2020 siempre será el año en que aprendimos el valor de un abrazo. De una desgracia supimos sacar la mejor de nuestras sonrisas y participamos del mayor movimiento ciudadano jamás contado.
El futuro no lo conoce nadie, pero el pasado lo guardaremos todos en nuestras memorias, sabiendo que fuimos más libres que antes de que todo ocurriese.
Quizás de todo esto no nos llevemos únicamente el miedo vivido. Quizás saquemos nuestro lado más humano. Quizás el mundo necesitase llegar a este punto para levantarse más fuerte, más unidos y sobre todo, más vivos.