La crisis climática pone en peligro a las salamandras

En una investigación en la Universidad de Montana se sugiere que la variabilidad del flujo de corriente provocada por el cambio climático podrá afectar de manera negativa a la supervivencia de las salamandras.

Winsor Lowe, profesor de biología de la Universidad de Montana, junto a su equipo, estudiaron un conjunto de salamandras en cinco arroyos de Merrill Brook, en New Hampshire. Al igual que otras corrientes del mundo, estas vías fluviales, debido a la variabilidad del flujo de la corriente, experimentan enormes fluctuaciones entre los flujos bajos y altos como consecuencia del cambio climático. Y sacaron como conclusión que la salamandra están en peligro.

A través de datos de veinte años, el equipo de Lowe mostró que el número de ejemplares de salamandras adultos disminuyó en aproximadamente un 50% desde 1999. Sin embargo, no se observó ninguna tendencia similar en sus larvas. Después, estudiaron si la variabilidad del flujo de la corriente en Merrill Brook y las corrientes en un bosque cercano afectaron a su supervivencia cuando se transforman en adultos. De este modo, descubrieron que muchos menos ejemplares sobrevivieron a la metamorfosis durante los años en que la variabilidad del flujo de vapor era alta. Esto condujo a la disminución de la población adulta y que se tenga en cuenta el peligro de la supervivencia de las salamandras.

Atender a especies más ocultas

Los investigadores mostraron que esta variabilidad del flujo de la corriente puede matar a las salamandras durante su proceso de metamorfosis de larvas a adultos. Tras la publicación del estudio Lowe declaró que “creemos que es un trabajo es importante ya que amplía nuestro conocimiento sobre los efectos del cambio climático en un grupo diverso de especies que a menudo se pasan por alto debido a que pasan la mayor parte de sus vidas debajo de las rocas y de los troncos en pequeñas corrientes de agua. El aumento de la variabilidad ambiental puede ser especialmente difícil para las especies que sufren metamorfosis, como muchos insectos y anfibios, porque ese es un período vulnerable al depender de entornos estables para su supervivencia”.

Según Lowe, esta investigación pone de relieve que tanto la sociedad como los científicos, no deberían centrarse en las condiciones promedio. Y es que se trata de comprender y gestionar los efectos del cambio climático. Para ello, es necesario prestar atención a los cambios en la variabilidad ambiental, que pueden aumentar con el cambio climático. “Las pequeñas corrientes albergan diversas especies y la fuente de agua limpia para las comunidades aguas sumergidas, pero estos ecosistemas también son fáciles de ignorar. Nuestro trabajo subraya la vulnerabilidad de los ecosistemas de este tipo en esta era de cambio climático. También la necesidad de proteger las especies vulnerables y el valor de los esfuerzos de monitoreo a largo plazo“.

Características de la salamandra

La salamandra o salamandra común  es una especie anfibio urodelo de la familia Salamandridae, en la que están incluidos la mayoría los urodelos europeos.

Tiene una longitud media de 20 cm y la piel lisa. Es inconfundible por sus colores vivos, fondo negro con manchas amarillas muy variables. Estas advierten de las secreciones irritantes que puede desprenderse, lo que le sirve de defensa ante los depredadores. Las poblaciones se extienden por el centro y sur de Europa, desde Portugal hasta los Cárpatos. Se trata de una especie asociada a hábitats de bosques húmedos; sus larvas se desarrollen en aguas muy limpias. Tiene hábitos terrestres y nocturnos. La reproducción es ovovivípara.

La salamandra está protegida por la legislación, pero la destrucción o alteración del hábitat son amenazas que le afectan. Muchas supersticiones asociadas a la salamandra hacen un ser diabólico o, cuando menos, nocivo y resistente al fuego.

Hay que evitar que la salamandra esté en peligro ya que se trata de una especie imprescindible en diferentes hábitats del planeta.