Proteger a los animales para salvaguardar su existencia

El día 4 de octubre se celebra el Día Mundial de los Animales con el objetivo de reivindicar la importancia de proteger a todas las especies de animales y condenar cualquier tipo de abuso o acción que ponga en riesgo la biodiversidad del planeta.

El 4 de octubre se celebra el Día Mundial de los Animales que coincide con la festividad de San Francisco de Asís. Fue este santo quien, poco antes de morir el 3 de octubre de 1226, situó en su “Cántico de las criaturas” por vez primera al ser humano y a la Naturaleza en una misma dimensión. En el se refería a nuestro medio natural como “hermano lobo”, “hermano sol”, “el hermano viento”, “la hermana luna y las estrellas”, “la hermana agua” o “la hermana nuestra madre la Tierra”. Un cántico que expresa los lazos fraternales que nos unen con el medio ambiente.

La importancia de la biodiversidad 

La cifra real de cuántas especies de animales hay en el planeta sigue siendo un misterio aunque se estima que gire entorno a las 1,3 millones de especies. Pero lo que si sabemos es que la diversidad biológica es una de las riquezas más importantes del planeta Tierra.

El ser humano se ha convertido en la principal amenaza de diferentes especies de animales alternando sus hábitats y poniendo en riesgo la conservación de éstas.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) estima, en su última actualización realizada en septiembre de 2021 que un 28% del total de especies están amenazadas. Los peor parados son los anfibios, las rayas y los tiburones. El 37% de estos animales podrían desaparecer en los próximos años.

Este informe, que sirve de referencia a la comunidad científica para conocer la situación de las especies en el planeta, sitúa la biodiversidad en un estado crítico de salud.

La sobre-pesca, la contaminación y las actividades del ser humano no hacen más que acelerar el deterioro de los ecosistemas hasta el punto de situarlos al borde de la extinción. Revertir esta situación es una necesidad prioritaria para salvaguardar la salud del planeta y sus habitantes. Porque tú ¿en qué planeta prefieres vivir?

Es necesario que todos tomemos conciencia de la gravedad de esta situación ya que si no logramos revertirla, la consecuencias serán irreversibles. Nuestra diversidad biológica está en peligro y con ella, nuestra propia existencia. La conciencia ciudadana y el compromiso de las instituciones debe estar orientados  a llevar a cabo acciones que frenen esta preocupante situación. Ahora te toca elegir a ti.

¿Por qué se celebra el Día de los Animales? 

San Francisco de Asís fue uno de los primeros grandes defensores de los derechos de los animales. Nació en el seno de una familia acomodada y dedicó gran parte de su vida al cuidado y a la  protección animal. Por tanto, la Organización Mundial de Protección Animal decidió conmemorar la fecha de su muerte como el Día de los Animales. Esta efeméride pretende recordar  la importancia de proteger a todas las especies que conforman nuestros ecosistemas y que, cada vez más, sufren más amenazas provocadas por la acción humana.

Sin embargo, aunque la lucha por la protección animal estuvo muy presente a lo largo de la historia, no fue hasta 1978 cuando la ONU aprobó la Declaración Universal de Derechos del Animal. Dos años más tarde, el papa Juan Pablo II declaró a San Francisco de Asís patrono de los animales y de los ecologistas. Con ello, el 4 de octubre comenzó a tener especial repercusión a nivel mundial.

Un cinólogo amante de los animales 

Dejando a un lado el sentido religioso, grupos de activistas, ecologistas, sociedades protectoras y asociaciones de todo el mundo se han ido sumando con el paso del tiempo a la celebración de este día.

El principal impulsor de esta celebración, y de tan señalada fecha para la Ecología, fue el escritor Heinrich Zimmermann, judío alemán, editor de la revista de gran éxito llamada “Hombre y Perro” y autor de libros como el titulado “Hermano animal”.

Fue en sus relatos donde Zimmermann expresaba su admiración por San Francisco de Asís, y del respeto que sentía no sólo por los animales silvestres, sino también por los animales domésticos, y en especial por los gatos y los perros. Por esta razón, fueron muchos los que consideraban a Zimmerman como un cinólogo, es decir, un experto en cánidos. El escritor dedicó gran parte de su vida a garantizar el bienestar de los animales.