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Recolección de agua: una cuestión de genéro

Mujeres y niñas de todo el mundo invierten 200 millones de horas al día para recoger agua. ¿La cifra es tan elevada y fría que ya no nos indica nada? ¿Y si dedicaran todo ese tiempo a estudiar o a trabajar? Esta infografía nos muestra datos reveladores sobre cuánto tiempo invierten para recoger agua millones de niñas y mujeres en distintos continentes.

Veamos la narrativa que hay detrás de los datos. Nos la propone la organización Water.org: 200 millones de horas por agua es el equivalente a construir 28 Empire State cada día. ¿Te imaginas todo lo que estas mujeres y niñas podrían hacer, crear, innovar si tuvieran acceso al agua potable y la recolección de agua no fuera parte de su día a día? El mundo sería mucho mejor, no lo dudes.

Al comenzar hoy la Semana Mundial del Agua, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha destacado que el costo de oportunidad de la falta de acceso al agua recae de manera desproporcionada sobre las mujeres y las niñas que colectivamente invierten hasta 200 millones de horas, o más de 22.800 años. – todos los días recolectando este recurso vital.

Objetivo: agua potable en los hogares

“Sería como si una mujer comenzara con su balde vacío en la Edad de Piedra y no llegara a casa con agua hasta 2016. Piense en cuánto ha avanzado el mundo en ese tiempo. Piense en cuánto podrían haber logrado las mujeres en ese tiempo ”. Son las palabras del Jefe de la Sección de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF, Sanjay Wijesekera, en un comunicado de prensa emitido por la agencia.

El mensaje de la agencia de la ONU para la infancia llega cuando expertos de todo el mundo se reúnen en la capital sueca de Estocolmo para la Semana Mundial del Agua para discutir y desarrollar nuevas soluciones a los desafíos más urgentes del mundo relacionados con el agua”.

“El primer paso es brindar a todos un servicio básico en un viaje de ida y vuelta de 30 minutos, y el objetivo a largo plazo es garantizar que todos tengan agua potable disponible en sus hogares”, afirmó UNICEF.

“Sin embargo, las estimaciones de la ONU son que en África subsahariana, por ejemplo, para el 29 por ciento de la población (37 por ciento en áreas rurales y 14 por ciento en áreas urbanas), las fuentes mejoradas de agua potable están a 30 minutos o más de distancia.

“La agencia de la ONU señaló que las personas que dedican tiempo a este tipo de actividades son casi siempre mujeres y niñas. Un estudio de 24 países subsaharianos reveló que el tiempo de recolección empleado es de más de 30 minutos. Se estima que 3.36 millones de niños y 13.54 millones de mujeres adultas son las responsables de la recolección de agua.

En Malawi, por ejemplo, la ONU estima que las mujeres que recolectaban agua invirtieron 54 minutos en promedio, mientras que los hombres solo pasaron seis minutos. “No importa dónde se mire, el acceso a agua potable limpia marca la diferencia en la vida de las personas”, dijo Wijesekera.

Consecuencias de la recolección de agua 

“Las necesidades son claras; los objetivos son claros. Las mujeres y las niñas no deberían tener que dedicar tanto tiempo a este derecho humano básico “. UNICEF también señaló que dedicar un tiempo excesivo a la recolección acorta considerablemente el tiempo disponible para dedicarlo a sus familias. Pero también al cuidado de los niños, otras tareas del hogar o actividades de ocio.

En cuanto a las niñas, la recolección de agua les quita tiempo a su educación y, a veces, incluso les impide asistir a la escuela por completo. Además, la recolección de agua también puede afectar la salud de toda la familia, y en particular de las niñas. Cuando el agua no está disponible en el hogar e incluso si se recolecta de una fuente segura, el hecho de que tenga que transportarse y almacenarse aumenta el riesgo de enfermedades cuando se bebe.

Esto, a su vez, aumenta el riesgo de enfermedad diarreica. La diarrea es la cuarta causa principal de muerte entre los niños menores de cinco años. Además, es una de las principales causas de desnutrición crónica o retraso del crecimiento, que afecta a 159 millones de niños en todo el mundo.