Campus logo
Aquae

¿Cómo afecta el teletrabajo al medio ambiente?

¿Es el teletrabajo una de las soluciones que ayuda a mitigar los efectos del cambio climático? Durante el confinamiento, las emisiones de CO2 se redujeron un 32% en España derivado de la caída global de la movilidad en el país. En esta infografía analizamos el efecto que tiene un día de teletrabajo a la semana en el medio ambiente:

 

¿Cómo afecta el teletrabajo al medio ambiente? Te lo contamos en esta infografía

 

En marzo de 2020 estalló en España la pandemia mundial de la Covid-19 que obligó a tomar medidas inéditas nunca antes vistas que englobaban la suspensión de toda la actividad no esencial. Esta situación provocó la imposición de una serie de rutinas que reducían al mínimo cualquier tipo de contacto y movilidad con el objetivo de reducir al máximo el riesgo de contraer la enfermedad. El teletrabajo fue una de ellas.

¿Qué es el teletrabajo? 

El teletrabajo hace referencia a cualquier empleo que está basado en Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) y que pueden desarrollarse desde cualquier lugar alejando de la sede de la empresa para la que se trabaja.

Trabajar desde casa era, hasta 2020, una práctica poco habitual entre las empresas españolas. En 2020, esto cambio y pasó a ser una prioridad que aseguraba mantener la actividad a la vez que se tomaban medidas de contención frente al virus.

Según el último informe publicado por Greenpeace, “Un año de teletrabajo: su impacto en la movilidad y en las emisiones de CO2”, el transporte es el sector que más contribuye a las emisiones de dióxido de carbono en España. Y por lo tanto, también es el principal responsable de la mala calidad del aire en grandes ciudades como Madrid o Barcelona.

Por esta razón, al reducir al máximo la movilidad durante el confinamiento domiciliario en los meses de marzo, abril y mayo de 2020 se experimentó una drástica reducción de la contaminación en las principales ciudades españolas alcanzando mínimos históricos. Concretamente, durante estos meses las emisiones de CO2 en España disminuyeron un 32%.

Según la Organización Mundial de la Salud, hasta 13.000 muertes por año de niños (de 0 a 4 años) en toda Europa son directamente atribuibles a la contaminación ambiental exterior. La organización estima que los niveles de contaminación se podrían volver a situar dentro de los límites de la UE. En ese caso se podrían salvar más de 5.000 de estas vidas cada año.

¿Cuántas emisiones reduce trabajar desde casa? 

Sobre esta pregunta parte el estudio de Greenpeace con el objetivo de conocer los efectos que tiene trabajar desde casa en la salud de nuestro planeta.

Un día de teletrabajo a la semana ayudaría a ahorrar hasta 406 toneladas de Co2 diarias, según el citado informe. Y es que la implantación del teletrabajo contribuiría a disminuir un 7-8% las emisiones producidas diariamente por los desplazamiento al lugar de trabajo y un 3% las derivadas del transporte de viajeros en general.

Además, trabajar desde casa no solo reduce las emisiones de CO2, hay muchas otro tipo de gases como el óxido de nitrógeno y partículas que derivan del transporte y que tienen un impacto negativo en la calidad del aire. Numerosos estudios han demostrado que la reducción de estas emisiones gracias al teletrabajo contribuyen a la consecución de los objetivos climáticos establecidos en la Agenda 2030.

Reducir el consumo de papel y reducir la contaminación lumínica y acústica de las ciudades son otros de los beneficios que tiene trabajar desde casa en favor de la sostenibilidad. Pero no solo el teletrabajo ayuda  cuidar el planeta sino también favorece la productividad de los empleados y su salud general.

Otras medidas comprometidas con el medio ambiente

Trabajar desde casa es tan solo parte del conjunto de medidas para favorecer la construcción de ciudades respetuosas con el medio ambiente. En especial, aquellas ciudades con una densidad de población mayor. Esta modalidad de trabajo ofrece la oportunidad de obtener más espacios para respirar pero también ofrecen la posibilidad a los empleados de residir allá donde quieran haciendo que las zonas rurales se conviertan en una alternativa ideal.

Otra de las alternativas que favorecen a garantizar una movilidad sostenible es contar con una red de transporte público potente y competitiva. Esta red debe poner especial atención en aquellas zonas  donde se concentran la mayor parte de la población trabajadora para ser capaz de cubrir las necesidad derivadas de los desplazamientos al lugar de trabajo en aquellos casos que no pueda sustituirse por el teletrabajo.

Además, se debe abogar por un modelo urbanístico de próximidad que logre recoger residencias, comercios y puestos de trabajo. De esta forma se reducirán las distancias de desplazamiento y evitar así la concentración de chalets, polígonos empresariales o grandes centros comerciales que requieran del uso del coche para acceder.

La bicicleta es el medio de transporte más sostenible que ayuda a mejorar la salud y la descongestión del tráfico en las ciudades. Por ello, la creación de espacios públicos que fomenten su uso a la vez que ofrezcan espacios verdes con más zonas peatonales y aceras más amplias son una alternativa ideal para reducir el impacto ambiental de la contaminación.

La creación de estos espacios verdes son una oportunidad para aprovechar los árboles como sumideros naturales de dióxido de carbono. Esto puede ser clave en las ciudades, pero también fuera de ellas. Desde Fundación Aquae contribuimos a la lucha contra el cambio climático. Y lo hacemos con proyectos como “Sembrando Oxígeno” a través del cual sembramos oxígeno al reforestar zonas calcinadas.

Los efectos de la contaminación atmosférica pueden ser irreversibles para la vida en el planeta. Es necesario tomar conciencia de esto y trabajar para evitar que estos efectos sean irreparables.