Recopilación microrrelatos 2017

La jícara

Gabriela Gorches Guerrero

Calladito, con el sarape hasta la barbilla, escucha cómo se desangra el cielo. Piensa que cuando sea grande construirá una jícara gigante en la punta del monte, para que detenga el deslave de la tierra y luego, durante los meses de secas, vaya soltando el agua poco a poco.

 

La Cuna

Bruno Breggia

Destellante, frente a la ventana, bajo luz radiante,
se mueven sin cesar las bolas de metal de una MAJESTUOSA Cuna de Newton. Tic,
tac, tic, tac… aquí y allá se desplazan. Con cada colisión escuchas, una MAJESTUOSA sensación. A la primera colisión,
¡sientes el Big Bang! Al siguiente retronar, una supernova estalla en el medio
de un vacío firmamento. En el próximo chocar, escuchas una estrella implosionar.
¡Desde afuera, tranquilo contemplar! ¿Quién fue, el que al fin, puso la cuna a
funcionar?

La Beca Alienígena

Pablo Sánchez Egatz

Mike y yo estábamos montando un proyecto para conseguir la beca de acceso al MIT. Nuestro proyecto consistía en un colector de antimateria de un tamaño muy reducido, pero no teníamos suficiente energía para obtenerla.

Caminando por un parque una luz cegadora se detuvo enfrente de nosotros.Cuando las luces se apagaron unas figuras extrañas salieron del objeto. Una de ellas nos entrego un pequeño generador de fusión para nuestro proyecto. Los aliens se fueron y nosotros conseguimos nuestra beca.

Matemática existencial

Almudena Sosa Guzmán

Se detuvo un momento para contar cuántos amigos tenía, y descubrió lo difícil que es sumar.

Un invernadero para las reinas

Eduardo Vergara Castizaga

A los chicos se les ocurrió papá, crear un invernadero para proteger a las abejas reinas y que allí se reproduzcan, papá ¡lo consiguieron!, nos salvamos, y él manteniendo el vuelo y los ojos lacrimosos le responde con una voz entrecortada, echa a volar mi abejita,  tenemos futuro.

Las desventuras de una bacteria

Bruno Breggia

No tengo nada más que nadar. Así como un árbol nada más que crecer. ¡Gracias a la
evolución tengo flagelos para remar! Solo no tolero sobrevivir (en colonia siempre
nos paseamos), aunque de cada uno depende superar las epidemias. ¡La batalla
campal que se arma con los bacteriófagos! Se nos trepan ágilmente, nos apuñalan
sin piedad, no inyectan su veneno, y luego de una oscura convulsión, nos
volvemos más de ellos…

Sepan los Homo sapiens que no somos más que víctimas, y sufrimos por igual.

La «Variable»

Alejandro Murillo Casas

Marco observaba perplejo el tubo de ensayo, el experimento había sido un éxito, un
sinfín de laboratorios lo habían intentado de forma infructuosa antes que él, pero,¿Por qué usando el mismo método había tenido éxito? Repaso una y otra vez los datos, los evaluó,
catalogó y cuantificó cuantas veces creyó necesario para establecer qué
variable había causado el avance de la reacción, hasta obtener en cada uno de los razonamientos la misma respuesta en forma de callejón sin salida

-La variable soy yo

Juegos de guerra

Hernán Marcelo Ferrari

El sudor recorre su frente, se siente extenuado. Es el tercer día de avance sobre la región de las facciones enemigas. -Nadie es inocente aquí -piensa-debo avanzar con cuidado. El capitán lo desafía a llegar a la próxima aldea por cien monedas extra, y le recuerda que varios compañeros suyos ya han tenido éxito alcanzando la meta. El arma, diseñada para ser liviana y maleable, se torna pesada como una roca y dispara accidentalmente contra una nave de turismo. Entonces Benito decide dejar el juego en pausa, arroja el mando de control a un lado y corre a buscar un refresco. En la tecno burbuja catódica dispuesta en el living, se puede leer «Explota avión comercial. Ampliaremos».

Jovellanos

Antonio Del Valle Miranda

Pensaba que la felicidad –que el vulgo confunde con
la fortuna– resulta de indagar la verdad y practicar la virtud. Estudió el
universo según Newton. Quiso llenar de ciencia todo un reino. Seis años pasó
preso en un castillo, que estaba en una isla.

Pensaba que el buen gusto es el tacto de la razón. Si alguien me preguntara por
qué renunció al cargo de ministro que le ofrecían sus liberadores y se unió al
vulgo en Cádiz –otra isla–, yo diría que fue cuestión de gusto.

La jícara

Gabriela Gorches Guerrero

Calladito, con el sarape hasta la barbilla escucha cómo se desangra el cielo. Piensa que cuando sea grande construirá una jícara inmensa en la punta del monte, para evitar que se deslave la tierra y luego, en los meses de secas, la vaya soltando poco a poco.

Inmortales

Ruth Vázquez

Oscuros días que nos acechan, incesantes suspiros de incertidumbre,miradas perdidas hacia  eternos futuros y frío sudor que nos recorre la nuca. Respiro, anhelo ser humano: oír a mi corazón latir, notar el miedo a morir, tener-le respeto al tiempo y sobretodo, vivir el ahora y el aquí.Somos inmortales,invencibles al ciclo de la naturaleza, intactos en la historia,pero muertos en lo invisible al sensor de nuestras lentillas oculares. Acaso ahora, en el 3017 ¿somos felices?  Tic-tac, tic-tac.

Indispensable

Lucía Castón Guillén

Dentro de unos años tendremos problemas.

No quiero imaginar cómo será este mundo que conocemos. Tal vez la gente lo ve tan lejano que no quiere darse cuenta. Algo indispensable se está acabando. Agua, tan inmensa e interminable, que es increíble pensar que más de 1.000 niños se mueren al día por su falta y no somos capaces de salvarlos. Pero todo llega en algún momento , y ya no se tratará solo de ellos, sino de salvarnos a nosotros mismos.

Incertidumbre artificial

Rafael Cosano Melchor

Es inútil.
No importa cuantas veces lo intente. La sangre no fluye. El sueño de muchos,
poder caer en un sueño eterno, se ve frustrado por la cantidad de tejido
artificial, cables de alta gama y sofisticadas mejoras que hoy en día poseemos
los humanos. Mi cuerpo no es una excepción, aún así sigo siendo capaz de
reflexionar. Aunque… quién sabe si estos pensamientos ya han sido programados.
Y quién sabe también, si se producirá un colapso en mí, por aborrecer a esta
maldita sociedad futurista.

La condición humana

Jorge Gagete Mateos

Hoy, por primera vez, me siento un ser humano. Hoy el miedo atenaza mi cuerpo y bloquea mis circuitos…y no es
buen momento. En pocos minutos tendré que salir a demostrarle al mundo que es buena noticia mi nacimiento, que no soy una amenaza, que hoy se puede nacer sin más padre que un condensador de tántalo ni más madre que el selenio. Me llaman, y se que no puedo. No hay explicación posible, todo está operativo,
pero no me muevo.

¡Maldita condición humana que no responde al razonamiento!

Historia de una hemoglobina

Pablo López Ruiz
Érase una vez una proteína llamada hemoglobina, esta fue separada de su padres: el glóbulo rojo y el oxígeno. Los padres no podían estar juntos sin la hemoglobina porque tenía un corazón que los unía, su corazón estaba compuesto de hierro y es lo que mantenía a sus dos padres unidos, los padres fueron a buscar a su hijo por los vasos sanguíneos, la madre por las arterias y el padre por las venas y capilares, el padre sabía donde podría estar, y al final lo encontró jugando con otras hemoglobinas y fueron los tres felices y comieron perdices.

Game Over

Sara García Alonso

Un mundo entero acaba de morir consumido por la guerra, la contaminación y el desastre.

Se retira de la pantalla y entrelaza sus manos detrás de la nuca. Respira hondo durante unos instantes, mientras decide si empezar de nuevo o simplemente rendirse. Se estira y se acerca de nuevo a la pantalla, arrastra el cursor hacia Reset y hace clic. En algún rincón del universo, varios miles de años después, un ser similar a un delfín sale de la sopa primordial y comienza a caminar.

Espejo sabio

Alejandra Gimenez

 Ella se veía frente
al espejo, alistada para salir con su vestido rosa. Ella era vanidosa, orgullosa,
fría.

Al tocar el
espejo, lo pudo atravesar, como agua. Estaba dentro de su espejo.

Había niños pidiendo
colaboración con dinero o comida, pero ella los rechazo’. Todo se desvaneció  y ese “liquido” atravesado  se congelo al exponerse a su fría personalidad,
volvía  a parecer un espejo, solo que con
una mujer dentro.

Se despertó sentándose
y transpirando. Espero haya aprendido la lección.

El último sabio

Hernán Marcelo Ferrari

La plataforma gravitatoria del cyclomóvil descendió sobre una llanura estéril. Su conductor agitaba una pantalla móvil ante el asombro de los aldeanos. -El último sabio ha muerto-exclamó-y esta es su proclama final: «somos la acumulación de errores históricos, el encandilamiento virtual sellará nuestro final». Mientras lloraban su deceso, los apesadumbrados aldeanos decidieron derrumbar la represa que ponía en funcionamiento el mega ordenador mundial. El agua baño la llanura y, a los pocos días, verdes brotes de ilusión  comenzaron a florecer.

El saludo de la ciencia

Marina López Sotelo

¡Hola! ¿Me escuchas? ¿Te acuerdas cuando naciste? Yo sabía cuando nacerías y cómo serías  jeje, ¿y te acuerdas de aquella planta que nació en tu jardín y se convirtió en árbol? También sé por qué ocurrió. Unas personas me investigan y experimentan conmingo, me siento intimidada. ¿Pero sabes qué? Me convierto en unas pastillitas, polvitos y líquidos a los que llaman medicamentos, ayudo a infinidad de personas, incluso a ti. ¿Y ahora qué? ¿No te interesa lo que digo?

Un saludo, La Ciencia.

El Relato de Schrödinger

Santiago González Díaz
Este relato ¿será o no será el ganador? No lo sabremos hasta que los jueces lo vean. Algo similar ocurre en la mecánica cuántica, una partícula está en un estado y en otro a la vez, hasta que la vemos. Vivimos en un constante gato de Schrödinger.

Y ahora me tengo que ir, a abrir la caja antes de que el gato muera.

El móvil

Sergio Vidal González

Me llamo Dylan, tengo 13 años y vivo en el mar. Un día quise salir de mi mundo y me encontré un aparato en el suelo. Cuando descubrí que era un móvil quise saber más sobre él y me puse a investigar. Conforme iba investigando descubrí que podía hablar, yo me quede flipando. Estaba formado por CO2 y H2O ya que era un móvil del futuro y aparte de hablar también podía caminar. No dude ni un momento y regresé nadando a mi mundo para enseñárselo a mis amigos pero el móvil se escapó nadando a su mundo

El grado de la responsabilidad

Rosa María Gil Rodríguez

Ahí estaba él, disfrutando de su
café matutino. Mientras  desayunaba, yo
estaba parada mirándolo, sin decir nada, sin mover un músculo. Pasaron diez
minutos y se levantó. En ese instante me vio: “¡Rebeca, buenos días!” Él no podía
saber que desencadenaría la mayor tragedia jamás vista, que por su culpa el
mundo acabaría en ruinas, y que por esa razón, me mandaron a mí para acabar con
la amenaza. Soy la indicada para hacerlo, ya me enamoré de él, y seguramente,
vuelva a enamorarme en esta época.

El enigma resuelto

Marco Antonio Román Encinas

Cuando el diluvió cesó,
Liu Tan  advirtió que no se había
afectado aquel recinto; y no era solo por las rocas unidas con mortero, había
algo más. Liu Tan exploró el terreno y notó que los ambientes y escaleras
respetaban la geometría de líneas rectas perpendiculares de Pitágoras. También
se percató del sistema de abastecimiento de agua y del de drenaje. Al estudiar la
última red, descubrió que aún funcionaba y era lo que permitía evacuar el agua
pluvial, eso fue lo que salvó a Machu Picchu.

Hombre

María Luelmo Vargas

El hombre (antes de ser hombre) levantó la mano con la
piedra y mató a su presa, levantó las manos con la madera, la frotó e hizo
fuego, levantó la mano y roció el campo con semillas,  levantó las manos con el metal y lo moldeó para
hacerlo rodar, cortar, adornar, soportar, incluso volar. El hombre continuó
levantando las manos con lo que fuera que su planeta ofrecía. Ahora el hombre
tiene su herramienta en la mano y en el aire, y su mano apunta al cielo más
allá de la atmósfera.