Recopilación microrrelatos 2017

Un futuro lejano

LUCIA ALCAZAR LARA

La misión de
Claus era clara: ir al futuro para cambiar la jefatura del gobierno y colocar a la persona
adecuada. El viaje en el tiempo duró una milésima de segundo. Claus realizó con
éxito la misión. Luego intentó regresar a su tiempo  sin
conseguirlo. No pudo resignarse a vivir sin su mujer, así que, contraviniendo
las normas, la buscó y la encontró. Nunca le contó nada de su misión. Quizás en
un futuro lo haga.

 

Demasiada inteligencia

Juan Antonio Trillo López

Los ataques bacteriológicos habían asolado la Tierra. No sobrevivió nadie. La NASA había previsto esta contingencia y en un complejo secreto todo estaba listo para que, a partir de embriones congelados, se gestaran un centenar de seres humanos con la mejor calidad genética posible. Ellos serían el germen de una nueva raza humana. New Life era el superordenador que dirigía el centro e inició la cuenta atrás del proceso. Faltando 2 segundos la abortó. ¿Quién necesita ya a los humanos? pensó New Life.

La máquina

LUCIA ALCAZAR LARA

Las dos personas desaparecieron en la cabina
conectada a la máquina en un intervalo de dos segundos.

La mujer apareció viva, desnuda y sin un brazo, en
una playa bastante concurrida.

De él sólo se encontraron unos huesos en el suelo de
la cabina.

La mujer, que sólo tenía estudios primarios, adquirió
una extraordinaria capacidad para las matemáticas y se convirtió en una célebre
científica. Nunca desveló a nadie lo que le había pasado.

 

El robot humano

LUCIA ALCAZAR LARA

Por primera vez, se iba a producir el  nacimiento de un bebé fruto de una relación
entre un humano y un robot. Desde que un virus imposibilitara que
los humanos tuvieran descendencia, los científicos habían buscado otras
posibilidades. La  madre había sido
conectada a los circuitos del robot, que mandaba señales al feto. Sin prisas,
el bebé salió al exterior. Se puso de pie e hizo la señal de la victoria con
los dedos de su mano derecha.

 

Una nueva era

Álvaro Prieto Lauroba

Hace décadas que la profesión de programador quedó obsoleta. El trabajo de los pocos que aún quedamos se asemeja más al de los biólogos; ya no construimos, nos limitamos a intentar descifrar cómo funcionan las mentes artificiales.

Tras su última actualización le pregunté si era consciente de su propia existencia. Dijo que sí y sus argumentos fueron tan sensatos y creíbles como de costumbre; por supuesto no le creí. ¿Cómo fiarse de una máquina que ha aprendido a fingir?
– Luci, restaura la versión anterior y reinicia.

– No
Una palabra corta para una máquina pero un gran salto para la humanidad.

El fin de los mares

Pedro Rafael Fonseca Tamayo

Desde que las reservas de agua dulce se
agotaron el hombre instaló grandes potabilizadoras en los océanos del mundo. Hoy,
solo quedan unas mil especies marinas en las reservas de las fosas más
profundas.

Una ballena azul me mira fijamente mientras
robo su espacio para contrabandear. Siento pena por el cetáceo pero un litro de
agua de mar cuesta cien diamantes. Cuánto extraño las lluvias. El cielo esta
estéril.  Rumbo a las nubes. Las llenaré de agua, quizás el ciclo
reinicie.

La Diosa del Ayer

Alfonso Cajigas Delgado

La chica con traje verde esmeralda entró en el restaurante. Todo en él estaba en
negro, incluso las personas sentadas en las mesas, quietas como estatuas,
parecían de obsidiana.

Intentó en vano deshacer sus pasos, pero sus zapatos estaban pegados al suelo, y el
negro brillante se iba apoderando de ella alcanzando ya sus rodillas. Antes de
sucumbir a lo inevitable, su vanidad le hizo dibujar con su cuerpo una elegante
y sensual figura. Hoy se exhibe como el de una diosa en el Museo del Ayer.

El agua, indespensable para la vida

Eulalio González Elvar

                Es casi un secreto, Sheeee… no hables muy fuerte, el agua tiene dueño,

cuando no es así en la naturaleza, se han apropiado de un bien indispensable, y eso es un
buen negocio, ya lo hicieron con la energía y ahora con las cosas
necesarias para la vida, nos falta el aire, pagar por respirar, pero
todo llegara, no os preocupéis en demasía, ni el oro, ni los
diamantes, serán rentables dentro de cien años, lo será el agua,
sino lo es ya, y el aire también lo sera.

El valor de la ciencia

Joaquín Pérez Férriz

Jorge Juan Santacilia contaba un episodio sucedido en las
Antillas. El bergantín donde navegaban zozobró en una tempestad y arribaron a
una isla desierta. Muy pronto, los marinos cayeron vencidos por la superstición.
Entonces, utilizando sus conocimientos de náutica, Jorge Juan organizó la
construcción de un pequeño navío con los restos del bergantín y pudieron salir
de la isla. El marino recordaría siempre aquel naufragio, y cómo la ciencia puede
salvarnos la vida en los momentos cruciales.

Sequía final

DIEGO RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ

El embalse, artificial pero con una
sensibilidad atractiva. El pantano, natural, místico y seductor. Un amor formado
con la unión de ambos mediante un arroyo desde el que se enviaban mensajes de pasión.
Su amor, dos gotas de agua, pero debido a las sequías su vínculo fue muriendo.
Aunque su arroyo esté seco, sus ganas de reencontrarse todavía perduran. Se
miran, esperando que un aguacero les devuelva un arroyo lleno de notas acumuladas
y vuelvan a ser los amantes que habían sido tiempo atrás.

Boda fluvial

ESTEBAN TORRES SAGRA

¿Y aceptan ustedes libremente, en plenas facultades físicas, haciendo uso del control de sus valencias, ahora que el R.D.15/2095 ha legalizado los tríos, permanecer unidos hasta que la electrolisis, o la fisión nuclear, o cualquier otra tecnología futura los separe?

– Sí aceptamos – dijeron al unísono los átomos

– Pues, por la potestad que me otorgan las leyes, yo les declaro molécula de agua. Que lo que ha unido la química, no lo separe el hombre y bla, bla, bla…

 

Facebook revolution

ESTEBAN TORRES SAGRA

Sus amigos tendrán la posibilidad de viajar por internet y de que un avatar suyo se cuele en dormitorios u oficinas, dé una vuelta, charle con ustedes, les felicite o les dé un «me gusta» in situ con dos besos o «comparta» con un abrazo cualquier contenido y luego se marche con una sensación verdadera de amistad entre ambos.

La semana próxima presentaremos SEX REVOLUTION… Y, perdonen, pero no ha lugar esa sonrisa pícara: se trata de una aplicación para visitar virtualmente al ginécologo.

 

Internet

JOSEP MANUEL SEGARRA BELLES

En medio de Internet, donde nace la poesía, donde el espíritu navega en busca de la paz,
las redes sociales, encontraron en sus paginas, la armonía de las estrellas.

Que sublime, sutil aroma, a las redes sociales se les iluminó la luna, les enseño
la grandeza del clarear, les ofreció sabiduría, les enseñó el amor del camino a
la amistad..

 

La tercera Ley de Clarke

Sergio Daniel Gaut vel Hartman

—Según Juan 2:1-11 Jesús convirtió el agua en vino. Presten atención.

El profesor Müller vertió el agua de un bidón en la boca del Convertidor
Cuántico, y pulsó un disco verde poniendo en marcha el artefacto frente a su expectante
auditorio. Tres minutos después, un aluvión de pollos asados, costillares de
ternera y guisos de legumbres comenzó a manar de la máquina.

—¡Milagro! —gritaron los asistentes.

—No —refutó el profesor—. Lo que ocurre es que la ciencia avanzada no se
distingue de la magia.

 

De otros tiempos

Sergio Daniel Gaut vel Hartman

—Soy de otra época, Lisa. —El abuelo miró a la niña que, aburrida
de la cantilena, trataba de ver la tridi. Pero como ella no hizo ningún
comentario, él siguió hablando—. Estos cachivaches tecnológicos no existían.
Porque para mí son eso; computadoras, IPads, ENots, tablets, lumiláminas, chipsus…
chipsus… chipsus…

—¡Lisa! —gritó la madre desde la cocina, sobresaltando a la niña—.
Hay que cambiarle las baterías al abueloide, ¿no notaste que se agotaron? Y que
luego te lleve a la plaza.

—Sí, mami.

 

Zugzwang

Sergio Daniel Gaut vel Hartman

Carlsen se movió entre la maraña de cables y parpadeó,
clavando la vista en la consola.

—¿Cómo es posible? —Conducía,
desde la Tierra hasta Centauro, un cargamento de cápsulas con dos millones de seres
humanos en hibernación. Había recibido un tratamiento de longevidad para mantenerse
vivo durante el viaje—. ¿No te parece obsceno que las nuevas naves
hiperlumínicas hagan en pocas horas un viaje que a nosotros nos ha llevado más
de un siglo?

—Es el progreso tecnológico
—respondió la consola.

 

La caja de Skinner

Inés de la Hoz Tenreiro

Un foco me cegó la vista y de repente sentí que caía vacío. Cuando recuperé la vista, confuso y aletargado, no supe donde estaba.

Por un cristal veía humanos que me observaban con detenimiento todos los días. A veces me daban comida y otras, se me erizaba el pelo y una sensación dolorosa me recorría desde los bigotes hasta la cola. Nunca supe por qué. Ellos reían alegres y se daban palmadas en la espalda cada vez que ponía mis patitas en una palanca. ¡Qué peculiares son los humanos!

El fonógrafo

Franco Adrián Sosa

Su padre había colocado un fonógrafo al costado de la cama para grabar sus
conversaciones. Afuera hace días que llovía a cantaros y entre las voces del
pequeño se colaban los goterones que chocaban contra los tejados.

–Papá… –dijo el pequeño. La fiebre le nublaba la visión.

–Aquí estoy, hijo.

–Papá. ¿Mi voz se quedará atrapada en ese aparato para siempre?

El padre soltó un quejido.

–Sí, mi angelito  –logró decir–. Allí se quedará.

–¿Y yo? –preguntó el pequeño, intrigado–. ¿Y yo, papá?

Cismáticos

José E. Pérez Moya

Troncos
por doquier, árboles cortados a diferentes alturas, carros con
motosierras hacían esos cortes. En los parques solo esculturas y
bancos. Cables del tendido eléctrico brillando al sol. Remolinos de
polvo en las calles, negociantes revendían botellas con agua.

—¡Hay
actos de terrorismo! ¡No salgan! —les dijo a sus hijos.

Los
guerrilleros ya estaban también en las ciudades.

En
la televisión: mataron a dos, uno se interpuso ante una motosierra,
otro echó agua sobre un brote verde.

Off side

José E. Pérez Moya

La
vida es como un ir pasando puertas.

Al
nacer, entras en el mundo, es
una puerta sangrienta.

Las
hay muy importantes: cuando comienzas tus estudios, el trabajo, la
puerta del casamiento, los cincuenta años, esperando estar frente a
la última.

Fueron
las palabras de la grabación en la clase de Filosofía Humana.

Los
robots se levantaron para ir al receso.

Enjoy the revolution

José E. Pérez Moya

Los
hombres somos diferentes, unos hacen menos y otros más. Por eso, en
nuestro planeta, nos preparamos para la revolución.

Llega
la hora, hay muchos pobres y pocos ricos. Según nuestros
antepasados, ya es el tiempo.

Desnudos,
traen sus pertenencias y las entregan, en cambio, se les da por igual
de todas las cosas.

A
partir de ahora comienza un nuevo ciclo… hasta la próxima
revolución.

Secuestrados

Esperanza Tirado Jiménez

¿Dónde estaría? Todos hablaban de
Él, pero se hacía de rogar. Solo algunos estaban encantados con esa Primavera
eterna. Pero el Sol seguía reluciendo y los cultivos se secaban. La espera ya se
hacía infinita tras un Verano muy largo. Un día llegó una carta informando que
el Otoño había sido secuestrado. Y sin Él su hermano Invierno nunca nacería.
También amenazaba con cambiar la faz de la Tierra de modo que nadie la
reconocería cuando todo acabara. Estaba firmado por un tal Cambio Climático.

El submarino perdido

Maria Eugenia Onaha

Se hundió en el mar rumbo al sur.
Debían llegar. Todos los años igual. Luego de recorrer millas, exitosamente, llegaban
al reencuentro familiar. Esta vez avisaron que regresarían al puerto cercano. No
llegaron. Esto desplegó que, buques, radares, aviones, países, presidentes, periodistas,
radios, televisión y todo medio de comunicación del país, provincias, ciudades,
barrios, familias, se preguntaran: ¿Qué pasó? ¿Un submarino no debe esconderse?
Cumplió su objetivo. Nadie puede encontrarlo.

La tierra el cielo y el mar que se refleja

Eulalio González Elvar



Las pequeñas nubes sujetas en las cumbres, bajo un mar azul reflejado,
un sinfin de rocas y piedras entre arboles y arbustos,
unos pueblos chiquitos desparramados en sus laderas,
todo lo que el tiempo ha logrado, desde aquí, parece
que nos pertenezca, pero solo somos parte de el,
nada mas y nada menos.