Recopilación microrrelatos 2017
La máquina del tiempo (2017)
Carlos Alberto Velasquez Cordoba
Observé un niño que arrastraba una enorme
caja de cartón hacia la sombra de un árbol.
—¿Qué haces, ¿necesitas ayuda?
—Solo construyo una máquina para viajar
en el tiempo.
—¿Y funciona? — le dije burlándome de su
candidez, mientras le ayudaba a instalarla
—Entra y lo verás
¡Qué máquina maravillosa! El tiempo se fue volando. Cuando salí de ella, habían pasado varias horas.
Yo hubiera creído que solo habían sido unos pocos minutos.
La cama para compartir sueños (el último invento de la ciencia)
Asun Gárate Iguarán
Un niño camina por el desierto, subiendo y bajando un sinfín de dunas. Exhausto, a
punto de morir de sed, llega a un oasis con palmeras y agua cristalina. Se
refresca y se tumba a descansar.
Poco después aparece por allí su madre, muy enfadada. Le reprende por soltarse de su
mano y perderse, porque –aunque sea un sueño– ella se ha vuelto loca buscándolo
de país en país.
Pasan el resto del sueño bañándose, comiendo cocos, montando en camello. Hasta que suena
el despertador y se levantan de la cama.
Ventanas
Javier Revilla Cuesta
Al otro lado de las ventanas están ellos. Los millones y millones de
personas que cada día se asoman al ventanal que les ofrezco, para que asistan,
fascinados, a la contemplación del mundo. De este lado, sólo una cadena
infinita de unos y ceros que configuran una fórmula mágica. Esa que cada día
multiplica la cuenta de ingresos de mi padre. Este año ha vuelto a ser, una vez
más, el primero de la lista Forbes.
Punto de no retorno
Javier Revilla Cuesta
Vuelve a pedirme que le empuje el DeLorean con la máquina del tren hasta el barranco. Es la tercera
vez que me lo pide y ya estoy harto. No habrá una cuarta… No puede ser que
Marty regrese a 1885 cada vez que tiene problemas con su novia… No. Que yo vivo
muy bien en el siglo XIX y aquí tengo familia y un prestigio de genio loco y
despistado. No voy a arriesgar eso con estos jueguecitos… Por eso he quitado
esa pieza del DeLorean. Y por eso ahora le empujo, con más carbón que nunca en
la caldera.
Invisibilidad
JOSÉ DOMINGO ROMERO MORA
Laia me explicó que su padre había diseñado
las dos peceras teniendo en cuenta la ley de Snell, a fin de calcular la
superficie de separación entre dos medios, aire y agua, con un índice de
refracción distinto. Aunque no entendí nada, la aplicación práctica me demostró
que al moverse la luz transversalmente al atravesar el agua del primer tanque,
se creaba una zona oculta entre este y el segundo tanque, de tal manera que mi
perseguidor podía mirar a través de mí sin verme. Y yo aguantar la risa
mientras presenciaba su desesperación al comprobar que me había tragado la
tierra. O el mar.
Tsunami luminoso
Rocio Jimenez Gamarro
Mami ven. Como todos los dias observo a mi hijo pequeño mirando por el balcón. Asombrado me dice: «ya vuelve, el tsunami luminoso que se comerá las estrellas»
Se abraza a mi pierna mirándome, diciendo «ya se acerca, se las comerá». Yo sonrío explicandole que ese tsunami luminoso es el alumbrado publico, que las estrellas siguen ahí, sólo que la luz las difumina.
El sentimiento de culpa
Marta Fernández Martín
Cogí el teléfono a la desesperada, cuando amagaba un último timbrazo.
Buenos días, ¿podría hablar con la señora Ramos?
– Sí, soy yo, buenos días.
– Le contacto desde el servicio técnico. Es en relación con el ordenador que usted nos dejó para reparar.
– ¿Y qué ha sido?
– Pues no ha sido un fallo del disco duro, ni de la memoria, ni del procesador.
– ¿Entonces?
– Al culpable se le escucha detrás de usted.
Y el gato se escondió avergonzado tras el sofá maullando un mea culpa.
Biopsia
Miguel Sánchez Robles
Sólo se supo entonces, cuando ya no había ciencia, ni flores, ni alegría: La raza humana sobre la Tierra era un cáncer de piel.
Ein Stein (una piedra)
Daniel Santafé Moya
Aún no he conseguido entenderlo, aunque podría jurar que la vi. El
perímetro de la roca de granito rosado había sido tallada a ocho
lados. Su volumen se acercaba a los diez metros cúbicos y estaba
encajada a sus vecinas con precisión de orfebre. Más bien se
parecía a un organismo vivo. Procedía de una cantera situada a unos
setecientos kilómetros de distancia y fue esculpida mediante
cinceles de cobre en esa época pretérita en la que las
civilizaciones más avanzadas aún vivían en el Neolítico.
Nacimiento
Daniel Santafé Moya
Brinca, salta, corre y vuela. Coge carrerilla y vuelve a precipitarse en
caída libre. Suenan los truenos del agua, gritan las corrientes y un
canto de caverna se pierde por las montañas. Flotan las nubes de
vapor. Bailando a capricho, con gracia, coqueteando al desnudo con el
paisaje. Observan las altas cumbres al recién nacido del hielo. Un
niño con la fuerza de un gigante. Se abren las rocas a su paso. La
tierra huye hacia el mar, nada resiste. El agua da forma a todo.
Artemisa
Daniel Santafé Moya
Estimula los riñones y también fortalece la matriz. Está indicada contra la
bronquitis, hemorragias, accesos gripales, depresiones leves,
digestiones pesadas, el estrés y ayuda, por si fuera poco, a depurar
el hígado. ¡Uf!, se me acaban las letras. Los botánicos la
apellidan “vulgaris” ya que crece en las cunetas de los caminos y
en terrenos baldíos. Vamos, un hierbajo desconocido por el gran
público. No obstante, en la Grecia clásica, no iban muy errados
cuando la veneraban como a una Diosa.
Viaje en el tiempo
Gustavo Leyton Herrera
El desvío de la cápsula espacial Soyuz alarmó a Kim Yi, astronauta
coreana. Se aferró al asiento y percibió como ingresaba a la atmósfera a miles
de kilómetros por hora. La travesía fue abrumadora para ella y perdió la conciencia.
Yi despertó al sentir voces en el exterior. Cuando pudo salir de la
cápsula, descubrió que unos indígenas polinesios la miraban aterrados. La
astronauta levantó la mano derecha en señal de saludo, pero los nativos
respondieron con un ataque de flechas envenenadas.
Una elección difícil
Álvaro Navarro García
⎯ Quiero que contratemos a éste ⎯dijo el director del proyecto en cuanto el joven hubo salido de la habitación.
⎯ Hemos visto al menos a una docena con mejor currículo que él ⎯opuso su adjunto.
⎯ Para ser exactos, hoy hemos recibido a veinte aspirantes que se han sentado en esa silla ostensiblemente coja y nos han contado sus méritos en medio de un irritante tambaleo. Puede que este joven no sea el más preparado, pero ha sido el único que ha parado la entrevista para calzar la silla.
Acuosa inocencia
Elena Díaz Adsuar
Mami, ¿es verdad que sin agua se acabaría la vida en la Tierra? Nos lo ha dicho la seño en clase de Ciencias.
Sí, claro que es verdad, cariño. Sin agua no hay nada.
También nos ha explicado que la forman dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno. Y que no puede fabricarse de ninguna
manera… Así que ya sé lo que voy a ser de mayor: científica, para inventar una máquina que mezcle las moléculas, haga agua y todo siga como hasta ahora.
Bueno, mi niña, como hasta ahora, o un poquitín mejor, si es posible.
Mensaje divino
Laura Pilato Rodríguez
Necesitabais respuestas y la ciencia no parecía convenceros.
Teníais que inventar algo que fuera más allá de la evidencia, y lo llamasteis Fe.
Y cuando lo humano y lo divino no pudieron entenderse, el monstruo que habíais creado decidió abandonaros.
Ahora solo os tenéis a vosotros mismos.
Firmado. DIOS
El inventor
Teresa Sanmartín Coronilla
Y miré la superficie del agua para poder ver el invento. La humanidad con su memoria colectiva recordará tu nombre impregnado de agradecimientos y tú, casi sin darte cuenta de que el tiempo pasaba, mientras tu intelecto se entrelazaba como amante apasionado a la fórmula magistral: tiempo+conocimiento+casuística=invento. Solución a la problemática de escasez e imprescindible líquido de vida.Y en la última página tu reflexión…Creatividad e ingenio, la combinación perfecta de los pequeños dioses.
El sustituto
Elisa Domínguez Gorís
Aquí estoy, detrás de esta silla para que no me vean.
La pandemia empezó hace ya años y somos pocos los que quedamos.
Vivimos con lo básico, pero al menos no caminamos a rastras y con los ojos desorbitados.
Cuando pienso que ya estoy a salvo, salgo, cruzo la esquina
y sucede el peor de mis miedos. Encorvado, babeando, con los ojos grandes y
rojos pasa a mi lado sin inmutarse.
Antes me besaba bajo las escaleras de la casa de mis padres. Ahora ni levanta la vista de su smartphone
para mirarme.
Regreso al hogar
José Fernández Cabanas
Algo salió mal. Según las ecuaciones debía regresar sano y salvo, con el vigor indemne y en su mediana edad. Las teorías figuran que desvió su trayectoria en el espacio tiempo, o que visitó un mundo paralelo: yo creo que el Viajero traicionó la misión. El cadáver del anciano sostenía en sus manos un limón aún fresco, procedente del huerto donde transcurrió su infancia. Renunció el Viajero a premios y laureles, reprogramó el vasto cilindro rotatorio de Gödel y volvió al hogar.
Vida inteligente
Yolanda García Malavear
-¿Alfa Centauro base?
– Aquí Alfa Centauro base.
– Aquí sonda espacial Casiopea, con orden de no regresar al planeta Orión hasta encontrar otras formas de vida inteligente en la galaxia.
– Reporten.
– Hemos encontrado un planeta habitable, principalmente ocupado por coleópteros, pero donde la especie dominante parece ser un bípedo sin pelo.
– ¿Y qué ven?
– Pues vemos mucha polución, basura, deforestación, sobreexplotación, desertificación, guerras, hambrunas…
– Entendido. Sigan buscando.
2025
Tony Whitburn
El hombre soltó el remoto. Este cayó sobre la almohada.
—Tras el aterrizaje —informaba la reportera—, Elon Musk ha reiterado su deseo de colonizar Marte en el año
2060, enviando a los primeros colonos con fechas estimadas para el 2025…
El hombre se echó a reír. Pocos segundos después, su mujer entró.
—¿Y a ti qué mosca te ha picado? —preguntó ella.
Él detuvo la carcajada, pero no desistió de sonreír.
—¿Recuerdas, mujer —le dijo—, nuestra charla sobre vivir en Marte?
Regalo inesperado
Dan Aragonz
— ¿Pedro?
— ¿Juan?
— ¡Feliz Navidad!
— ¡Feliz Navidad!
— ¿Cuántos años que no te veo?
— ¿Cincuenta y…?
—Por Dios, como pasa el tiempo.
— ¿Llevas lentillas?
—Siempre. Hoy, después de la cena. Revisamos los mejores momentos de cada uno en
la pantalla.
—Que bien. Nosotros lo mismo, pero este año va a ser distinto.
— ¿Te pasó algo malo, Juan?
—No, lo contrario. Por fin mis nietos van a conocer al flaco Pedro. Vieras las
carcajadas que sueltan con las anécdotas que tuvimos de niños.
Las ondas del fin de la eternidad
Raymond Gali
Querido Alberto,
Las ondas gravitacionales que intuyó hace un siglo ya nos han llegado desde
el Fin de la Eternidad pero, ¿cómo pudo predecirlas en su Teoría de la
Relatividad? Gracias por regalarnos un nuevo modo de descifrar el Cosmos.
Sr. Gali,
Le escribo desde el Fin de la Eternidad. Agradezco su misiva
pero, ¿cómo las han detectado? Aquí me sentía seguro, donde escucho esas olas
del Cosmos cuando rompen contra la materia…en la DIMENSIÓN OCULTA a la que pasé. ¡Ni se les ocurra descifrarla!
Empirismo
Ana Sarrías Oteiza
Algo no iba bien. Se escuchaban ruidos por la conducción del agua. Cerró el grifo. El escandaloso rechinar se detuvo. No será nada. Se enjabonó. Pero cuando abrió de nuevo, el aceite de la fritura que había tirado al mediodía por
la fregadera embadurnó todo su cuerpo. El ovillo de pelos que había echado por
la taza del váter esa misma mañana se desmadejó por la alcachofa hasta envolverla
como una momia. El plato de la ducha se inundó de peces muertos y su mente, por fin, de clarividencia.
Epifanía
Ana Sarrías Oteiza
¿Has escrito la carta a los Reyes, cariño?
La niña sigue contemplando absorta la ropa centrifugándose, pero responde:
Sí. Les he pedido que un día pueda estudiar Física. Entonces haría de esta lavadora una
nave espacial. Atravesaríamos juntas montones de agujeros de gusano y
llegaríamos al cielo al que van los padres que mueren de cáncer. Tú te
quedarías allí con papá pero yo regresaría para estudiar Biología y descubrir
el remedio para que nadie más tenga que irse tan lejos tan pronto.
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