Recopilación microrrelatos 2017

El primer suicidio

Ulises Bernaldo de Quirós

La inercia innovadora de la inteligencia artificial dio inevitablemente sentimientos a las máquinas. Si bien a priori este avance se consideró un éxito inestimable del progreso, cuando el primer ordenador se suicidó, angustiado por la banalidad de su propia existencia, no cupo otra conclusión que el fracaso de nuestra condición humana y el desmerecido castigo que habíamos impuesto a tales seres inanimados con ella.

Oro líquido

María Alonso González

Un resplandor, luego un trallazo, la naturaleza se desplegaba con furia, rayos y truenos , torrentes de agua…

¿ No empezó Frankenstein con una tormenta eléctrica? Y la gente las teme…

Temen lo que no entienden. Masas de aire húmedo de diferentes temperaturas y movimientos ascendentes y descendentes que descargan en forma de agua, mucha agua. O deberíamos decir oro, porque el uno tendrá mucho valor, pero el agua no tiene precio.

 

Buscarse la vida

Salvador Terceño Raposo

Más que un coche, parece un dron enorme. En él caben dos personas muy comprimidas. Sin equipaje, es posible meter, además, a un niño pequeño. Más peso impediría la propulsión en el despegue. Venderemos el módulo y los androides. Compraremos uno de esos chismes y escaparemos con el
bebé antes de que se agote el oxígeno en la estación. Agua, hace semanas que no queda. Confiemos en que Juuwn encuentre plaza con algún monoparental. Si no, ya tiene ocho años y debería ser capaz de buscarse la vida.

La creatividad madre de paciencia

Pilar Duque

Lucía vio una marea negra, soñó con descubrir unas medusas que se alimentaban de petróleo.

Cuando su padre le contó que el incendio seguía devorando el bosque porque el viento lo avivaba, soñó con una aspiradora que conseguía vaciar de oxígeno el bosque y ahogar hasta la última llama.

Cuando su abuelo murió de cáncer, soñó con inventar células benignas que mutaran en células jóvenes las células de su abuela.

Lucía creció y estudió para seguir soñando con más conocimiento y la misma creatividad.

La extensión de tu brazo

Lorena Zaldivar Castillo

Ya nadie escribe cartas. Ya nadie espera nada de nadie. Nadie apuesta. Como cuando quedabas en aquél bar a una hora y no necesitabas más que 5 minutos de cortesía. Hay algo tan psicópata en esta manera digital y fría de relacionarnos. Irrespetuosa, impaciente y controladora. Ya no hay nadie que se exprese de viva voz y sin tapujos, sin la necesidad de que exista una pantalla de por medio. Sin duda, las nuevas tecnologías nos hacen la vida más fácil en muchos aspectos, pero, para volver a humanizarnos sería necesario decrecer. Pero, en esta sociedad, si vas a contracorriente, estás loco…

¿para qué complicarse la vida?

(Mejor me espero a que salgan los dos ticks azules de whatssap, y ya, si eso, hablamos)

 

 

Un día cualquiera

Mónica Poza Perales

Estoy sentada en mi coche y veo como llueve mientras espero que el semáforo se ponga en verde para poder ir a trabajar. Me pregunto cómo es posible que pueda hablar con personas que están lejos, o cómo es posible que pueda transportarme en apenas unas horas volando con aparatos metálicos. Parece un milagro las cosas que hemos inventado, para poder estar cerca de personas que están lejos. Y es que el milagro
no es inventarlas, sino las personas que queremos…avisare de que llego para cenar.

Molinos espaciales

Jaime Lanzas Delgado

Me encuentro terminando los últimos detalles, entre mis manos un pequeño molino al que he conseguido bajar el rozamiento con su eje al mínimo, estoy rumbo al espacio, me quito el cinturón y comienzo a flotar -estamos en órbita y ha sido todo un éxito- comenta mi compañero. Ahora me dispongo a llevar a cabo mi propósito, estando en el vacío del cosmos no existe rozamiento alguno, impulso con todas mis fuerzas las aspas del molino, me hallo pues ante energía prácticamente ilimitada, fascinante.

Física pura

Melissa Zimmermann Echeverría

Mi cuerpo alcanza el punto de ebullición cuando siento el tacto de sus dedos en mi espina dorsal.
Acción y reacción, su corazón responde al llamado de mis latidos.
Como dos imanes, el punto de su sexualidad busca el mío sin tregua. Uno de los polos puede atraer a su opuesto, llevandolo hasta la más esquisita locura cuya sensual reacción quimica, es el amor.
No es magia, es física pura; la cual puede ser igual de maravillosa e incansable que la primera…

Momento aleatorio

Alénkar Martín Urbón

-Max… ¿Estás seguro de esto?

-El caos es lo único que rige nuestra vida, ¿porqué no iba a estarlo? Las discrepancias nos separaron.

-Y nos hicieron fuertes; el orden es la ley absoluta, debe haber un mecanismo más allá de la incertidumbre. Sabes bien lo que piensan Erwin y Werner.

-Ahora estoy convencido de que la física teórica es en realidad filosofía…

-Siempre ha sido así, porque los dados ya están en la mesa. And when the time comes you will understand; that
for this moment you were Born.

La fiel ayudante

Salvador Terceño Raposo
–Doctor Frankenstein –dijo la ayudante–, la cena.
El doctor asintió desganado.
–¿Le traigo el batín? –ofreció con ternura–. Parece cansado.
El doctor se hundió el sillón. Cada nuevo fracaso en su experimento de resucitación le deprimía más.
–No desespere, doctor –le animó–. Cualquier día, un nuevo órgano bien colocado, logrará que ese ser despierte y diga “papá”.
Su mirada dormitaba en los cipreses de la linde.
–Ya sabe –añadió ella– que puede contar con mi corazón, si lo necesita.

Abuela sin conexión??

Ana Isabel Rodríguez Vázquez

-Abuela, no entiendo que me hagas conducir durante tres horas, para que charlemos un rato.  Tienes que modernizarte,  la tecnología hace la vida más fácil. Ni siquiera te acuerdas de cargar el móvil. Esta navidad  te voy a regalar un ordenador, podemos hablar por videoconferencia, sin salir de casa, verás como te gusta.

-No quiero uno de esos cacharros, son muy limitados.

-Limitados??… Y que más necesitas, abuela?

-Esto es lo que necesito( dijo, mientras le abrazaba emocionada). Cuando los ordenadores hagan esto regalame  uno.

La carrera de máquinas

Jesús Eduardo Casas Gonzalez

La carrera de máquinas había empezado. Intente armar la maquina rápido, pero me parecía muy difícil, de pronto algo extraño sucedió en mi como una citosinesis entre mis contrincantes. Ya era ¡líder! Me sentí como una especie en su zona optima. Fue allí cundo sentí la mayor alegría de mi vida, fui ¡el primero a la meta!.

Espacio-tiempo

María Luque Vega
Siempre me encantó el siglo XX. Pero hay algo que me atrae aún más, dos conceptos inseparablemente relacionados, donde se representan todos los eventos físicos del Universo. Sí, hablo del espacio-tiempo. Teoría que me da esperanzas para viajar al pasado y analizar el descubrimiento de esta gran teoría. Esa cuarta dimensión podrá permitírmelo. Pero  queda mucho por hacer, así que espero en un futuro ser yo esa persona que pueda crear la misma fascinación hacia el pasado, como la tengo yo.

La ciencia a examen

Nora Kennech Belda

Y comenzó el examen, había estudiado muchísimo, estaba preparado, su mente contenía toda la información y lo único que le quedaba era demostrarlo. No pudo.

Así es la ciencia, trabajó duro toda su vida en esa teoría, pero para demostrarla, tenía que coincidir con los hechos, a veces tan cambiantes.

Por eso solo unos pocos han aprobado este examen a lo largo de la historia. Ese aprobado les convirtió en genios. Los grandes genios de la ciencia.

Precipitándose al Vacío

Esteban Alonso Gatica Lepe

Paulatinamente se iba reduciendo aquel pequeño mundo. Un trozo de tierra que suspendía en la más profunda oscuridad.

Hace años era una tierra con exceso de población. ¿Controlar la natalidad o intentar aumentar la tierra? La segunda opción fue más atractiva, suponiendo el efecto opuesto. La tierra se desmoronaba gracias a la avaricia de la humanidad.  Por querer mejorar nuestras vida, acabamos condenandolos.

Precipitándonos a un vacío por un mundo que ya no nos quiere mantener.

Proyecto Libra

Alejandro Escudero Motos
Temblaba. La piel se le erizó en tanto que gotas de sudor empezaban a descender por su frente. Y, como única compañía, su corazón ponía el ritmo en la escena.
Cuánta impotencia le producía no poder confiar en nadie. Pero era una investigación demasiado importante y decidió llevarla con prudencia.
Tomó un matraz rotulado como «PL» y se lo bebió. Para variar, nada. Frustrado, deseó no haberse embarcado nunca en tal trabajo. Entonces, de nuevo, cayó al suelo para despertar con una idea brillante.

Tú y solo tú

Álvaro Lázaro Uña

Mensajes gubernamentales: países reducidos a islas por el deshielo de los polos. Él corría por la ciudad maldiciendo por la situación que estaba acaeciendo. Iba por bares y gritaba: «Tú tienes la culpa». Pasando por un vecindario lo repite. Ve a una persona que esta en una ventana y dice: «Tú y solo tú tienes la culpa». Sigue sin dejar de mirarle. Se choca con una farola en la cabeza. Mira alrededor. Esta solo. Mira a la ventana. Se ve reflejado. Se acerca: «Tú y solo tú puedes arreglar esto».

Odisea espacial

Mario García Cenarro

Llamada en la base lunar, Samanta se quita el traje espacial y coge el teléfono.

—¿Hola?

—Hija soy yo, tu madre, ¿Dónde estás? ¡Que te he hecho la comida!

—A Samanta se le derrama una lágrima y otro día más le explica su situación.

(Llorando)

—¿Qué haces ahí? ¿Hace cuánto fue eso?

(Intentando calmarla)

—Mamá me fui hace casi un año y quedan otros dos hasta que vuelva a la Tierra.

(desconsolada)

—Si no me quieres ver no me mientas, ¡DILO!

Acaba la llamada y lloran las dos un día más.

Viaje atrás

Sergio del Río Paramio

Cielo atronador, fiero con tesón. Luces, ¿acaso manos de Dios?

1891, Imperio austriaco ¿qué digo?, a Nueva York. Veré la bobina de Tesla, lo entenderé a lo mejor.

1888, vayamos atrás. Aquello que te recorre la mente, células nerviosas como cables conectan.

Alimañas que parecemos ¿de qué nos sirve tanto intelecto si nos comportamos como ellas?. Darwin lo tenía claro, de dónde provenimos, ¿cómo puedo dar a conocer mi convicción al mundo?, quizás Arquímedes me lo dirá, solo un punto de apoyo necesito.

La antigüedad de la verdad

Rebeca MB
Desde el primer momento que llegué a la Academia sentí un gran honor y aun más de ser su alumno. Me encantaba escuchar sus enseñanzas pero un día tuve que pedirle que me repitiera varias veces aquella teoría, ¿cómo van a existir dos mundos le repliqué? Él se ofendió. Todos mis compañeros de clase al salir me preguntaron si me había vuelto loco, cómo se me ocurría tal cosa. A lo que les contesté: “Platón es mi amigo, pero soy más amigo de la verdad”.

Katia

José Luis Domínguez
Tus hermosos ojos verdes, percepción quintaesenciada -simétricas orejas, pequeño hocico- y cuerpo sensual: la obra maestra de un sabio ácrata. Mundo, manto enorme para hacerlo trizas. Desgarro, luego existo, dice René Des Chats. Tu pelambre noctívago, huella celeste a lo largo de tu blanda atalaya. En ley irrefutable de sir IChat Newton das el salto.
Un ajuste en tu giro y enfilas a tu plato de leche tibia antes de la fuga. Amas al gato de Sheshire. Diva extraterrena, nadie como tú.

Civilización

Fernando Barba Hermosillo

La mayoría habló acerca de su mascota, sobre la frase de Gandhi  “un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.”, pero una dijo -Por la forma en que tratan el agua, es como se puede saber que tan civilizados son.

-¿A que te refieres?

-Si los humanos somos en mayor porcentaje agua, como tratan y cuidan al agua es como se cuidan a sí mismos y tratan a los demás. Por lo que si los ríos, lagos y mares están sanos, el país, la civilización también lo estaría.

La jungla de cemento

Gabriel Iván González

Imagine una isla, de clima templado, con agua clara y limpia, aire puro, sin los inconvenientes de la sociedad humana, sin estrés, sin obligaciones, excepto la propia supervivencia, y la naturaleza. Manos, piernas, un cuerpo sano, y una cabeza para pensar. Ahora imagine un entorno sin cambios.
Empezará a tener necesidades. Pasemos a la búsqueda, recolección y acopio de prioridades. La noche llega, no podemos continuar, yo al menos, pero si usted quiere, avance en la oscuridad de la noche.

La reina agua regresa

Norberto Molina Guerrero

Es el año 2030. Todo indicaba que Suciedad, Contaminación y Desenfreno habían derrotado a Tecnología, Sostenibilidad y Progreso, la tierra estaba en peligro, lo que no contaban los enemigos del medioambiente es que Agua, la reina, aún vivía, y estaba disupuesta a defender la causa de la naturaleza, aunque significara una altísimo riesgo. Era la última batalla, la reina Agua estaba frente a sus enemigos, la lucha comenzó, y en ayuda de Agua llegaron los vientos, y juntando fuerzas, vencieron.