Microrrelatos 2016
La luna
Me enamoré de nuestra luna, de mi luna. La primera vez que la observé de cerca la vi tan sola, tan perdida, tan tristemente fría, que me asusté. Había sido condenada a rotar alrededor de la tierra de forma permanente y cuasi eterna. Al día siguiente me compré un telescopio. La observaba cada noche antes de dormir, hablaba con ella como quien habla con un amigo, como quien habla con una amante. Analizaba cada recoveco de su esfera acariciándola suavemente en mi mente traviesa. Ambos éramos más felices ahora que nos conocíamos de cerca.
Futuro
Antes de embarcar en la lanzadera que le llevará de vuelta a la Tierra, Ahmed contempla la ciudad erigida alrededor de la primitiva plataforma espacial. Energía, cultivos y hasta una reserva marina cubren las necesidades de sus habitantes; jardines fotosintéticos favorecen la pureza del aire bajo la gran cúpula que hace de cielo donde, con una temperatura constante, los ciclos circadianos se suceden sin riesgo de catástrofes climáticas o geológicas. Todo un éxito y ahora que el hábitat es ya una realidad, tal vez haya llegado el momento, piensa, de hacer habitables las zonas desertizadas de su propio planeta.
Física y química
Las clases particulares con las que me ganaba la vida desde hacía años empezaron a cambiar radicalmente con la implantación de la LOMCE. Ahora, mis alumnos de 2º de la ESO tenían esa asignatura nueva llamada «Física y Química» que tantos quebraderos de cabeza me dio en mi juventud. Quién iba a decir que me enamoraría de la ciencia que tanto había odiado y temido a partes iguales hasta ahora, y lo más importante, quién iba a decir que sería yo la que conseguiría que esas mentes maravillosas en mis manos empezaran a amarla también.
La solución
El momento de exponer mi trabajo había llegado.
Estaba frente al público, lleno de científicos y periodistas especializados en divulgación, y detrás de mí se encontraba mi invento.
La gente esperaba ansiosa. Estaban a punto de ver el proyecto que se llevaba anunciando meses y que podría solucionar los problemas del mundo: las guerras, las desigualdades, los desastres climatológicos…
Decidido levante la sábana que lo tapaba, y al hacerlo todo el auditorio enmudeció.
Debajo había un televisor en el que se veía a la gente que se hallaba en la sala.
La teoría del origen de la ciencia
Las decisiones son el pasaje para avanzar en nuestra vida. La esencia de la vida es movimiento. El movimiento requiere fuerza y la fuerza requiere tiempo y este acuerdo provoca la evolución. Es inviolable e inevitable: el agua forja su propia ruta porque sabe que estancada se corrompe. La Tierra gira sin marearse. El aire desafía a la gravedad y el fuego se disfraza de castillos de colores. Saben que después no hay vuelta atrás pero en eso consiste la metamorfosis. Porque creer en la belleza es ir más allá. Y para mí, éste es el origen de toda ciencia.
Cómo recorrer ese rayo de sol que en algún lugar de la ciudad puedo imaginar que te toca
A veces, entre los reflejos que deja el atardecer sobre la superficie de las cosas, me pregunto cómo recorrer ese rayo de sol que en algún lugar de la ciudad puedo imaginar que te toca: como si en la mínima posibilidad de una caricia, residiera el germen que contiene todas las explicaciones del universo. Gracias a la expansión de finas ondas de radio, vinculadas al verdadero progreso que sueña con protegernos de la desafección, la injusticia y la aceleración, mediante innovaciones socioeducativas capaces de comunicar, que una nueva verdad humanística puede ser alcanzada.
Los Feynman, con métrica 8/11/8
Arline, tendida en la cama, contempla la luz que se cuela por las estrechas ranuras de la persiana. Richard la mira desde la puerta.
—Rich, ¿no te parece hipnótico este baile incesante?
—El movimiento browniano, / motas de polvo flotando en el aire / observadas por Lucrecio.
—Por cierto, ¿sobre quién vas a hablar en tu conferencia de mañana?
—El círculo se deforma. / Es Kepler anunciando su herejía / de imperfección en los cielos.
—¿Aún sigues obsesionado con esos poemas japoneses?
—Los versos, como la física, / captan lo bello en múltiples escalas, / como tus ojos de haiku.
Un nuevo comienzo
– ¡Mamá! ¡Por fin lo he encontrado!
– ¿Qué, hijo?
– Algo que llevo mucho tiempo buscando. Nos cambiará la vida a todos, sobre todo a tí.
– ¿A mí? ¿Qué puede hacer un niño de ochos años por mí?
– Recuerda que ya no soy un niño, así que ahora puedo devolverte algo que perdiste tiempo atrás.
– ¿Qué es?
– La memoria, mamá, ya sé por donde empezar a buscarla.
Pedro cogió su bata blanca y se dirigió al laboratorio.
Impulsos
De un momento a otro, las 14 billones de neuronas de nuestro cerebro podrían disparar un impulso a velocidades de 120 metros por segundo a través del axón. No poseemos ningún control sobre ellas. Reflejadas en un escalafrío, nos estremecemos, cuando nos excitamos, adrenalina, al quemarnos un dedo, la tensión de los músculos. El cuerpo obedece de forma natural a sus estímulos, por eso es tan difícil controlarlos. Aunque en ocasiones hay algunos que preferimos no controlar, por los que nos dejamos llevar y de los que más tarde nos arrepentimos. El cuerpo es un mero esclavo de sus impulsos.
A la carta
– ¿Lo tenemos claro, no?
– Sí. Está todo en mi agenda: ojos rasgados de Keanu Reeves, evitar tu alopecia…
– Oye, ¿pusiste lo de la inteligencia, verdad? Sólo con la mía irá justo.
– Tranqui. Lo que no aguanto es que venga todo en inglés.
– Anda, no te quejes. Tres días desde Suiza. Han sido rápidos. Echa un ojo a los dibujos.
– Vale, ahora dale al OK y siguiente paso.
– Parece fácil.
– Métete en el diccionario. Busca paste, copy y delete, corre, no vaya a ser que la liemos y nos salga albino.
¿Vas a beberte ese vaso?
–¡Ryan, contéstame!– Pero Ryan se había levantado y miraba absorto por la ventana.
–Ojalá pudiera decirte que no, que me da igual ese vaso de agua, que nadie debería preocuparse jamás porque un vaso se haya quedado lleno encima de la mesa.
–Si no tuviéramos esa preocupación no estaríamos aquí…–Dijo Hanna dejando la frase cortando el aire como la hoja de una guillotina.
–Así es, aquí luchamos por abrir paso a la vida, pero allí sigue ganando la muerte.
–Relájate, quedan dos días para que llegue la segunda expedición de la Tierra. Proyecto Uno Marte ha sido un éxito.
Verdades que duelen
Para limpiar el paño del bioterio había que atravesar el patio del campus, pues era la llave de agua más cercana. Ella olía a sudor, a heces y a plumas. Si terminaba pronto podría llegar al cumpleaños de su sobrino, aunque claro, le daba un poco de vergüenza llegar así. Por suerte sus hermanos y sus padres estaban acostumbrados. Su novio le llevaría una muda. Luego, las bromas “¿estudiaste tanto para limpiar jaulas?” y ella, ácida, respondería “¿viviste tanto para encerrarte tras un escritorio?”.
El fruto rojo
La fase de expansión de materia esta completa, solo falta que tome conciencia de sí misma. Los creadores se miraron entre ellos… Uno mostró su creación: -”lo llamo hombre”,dijo. Otro replicó: -”solo funcionará si desea ser como nosotros “. Un tercero dijo: -”nos superará; para acelerar el proceso he creado -la ciencia- ; solo tientenlo a probarla. Todos estuvieron de acuerdo.
Un coche de ensueño
Reunidos alrededor de la mesa nos hallábamos, dando los últimos retoques y preparándonos para lo que iba a ser un lanzamiento histórico: el primer coche propulsado por agua de la historia. Llevamos tiempo trabajando en ello y estamos convencidos de que será el mejor invento de todos los tiempos. Se trata de un coche impulsado por el vapor que genera el agua almacenada en su motor, y esto supondría que el porcentaje de contaminación global asociado a los coches de combustión disminuiría en un 30%.
De repente, mi madre gritando: «Juan, ¡despiértate ya que vas a llegar tarde al INEM!»
Vida 10.0
“Se hace saber a todos los congregrados en la fiesta anual de Aquae que bajo el pórtico de Neptuno tendremos una demostración de artefactos que científicos de todo el mundo han creado en la lucha contra la deshidratación”.
Por el escenario pasaron horticultores que creaban frutas frescas sin necesidad de agua, soluciones salinas capaces de absorber el agua de la superficie que tocaba, un cuerno de la abundancia que generaba un hilillo de agua cada vez que soplabas…
Y, al final de la cola, yo con mi pequeña caja que impedía que las lágrimas de emoción abandonaran mi cuerpo.
No era ella, eras tú
_ ¿Pero, está usted loco? esto… ésta no es ella, ¿en dónde está ella?
– Cálmese -respondió- siéntese, respire un poco, dígame ¿qué esperaba usted que sucediera? esto es todo lo que podía hacerse, pocos en mi campo hubieran logrado tanto, después de todo no es cosa fácil eso de revivir recuerdos y ni hablar del tiempo, mi ciencia es también un arte y necesita tiempo, pero mire el lado bueno, ella respira y usted no está preso… ¿Que no sabía usted de las leyes del recuerdo? El olvido se castiga con remordimiento eterno, ahora váyase tengo más recuerdos que atender.
Viaje al fondo del mar
Durante casi un siglo la exploración del espacio fue prioritaria. Se planearon colonias en la luna o en marte, se buscaba la vida en las lunas de júpiter y en sistemas lejanos. Hasta mandamos ondas de radio y placas metálicas con saludos a los confines galácticos. Buscábamos señales en el cielo todo el tiempo, pero cansados de no recibir ningún saludo, volteamos a vernos de nuevo, volvimos a preocuparnos por nosotros mismos y volvimos a explorar los limites inalcanzados de nuestro hogar. Allí, en el fondo marino, origen de la vida, estaba también nuestro futuro.
Aguarda…
Aguarda… guarda en tus aguas la muerte, muerte lenta bebida sorbo a sorbo en pozos perezosos. Aguarda… muere lenta por agua escasa, muerte por la falta del lujo del agua.
Aguarda… guarda el cuenco de tus manos el agua clara, agua de lluvia, agua depurada.
Aguarda… guarda el agua, guarda África.
Viaje al centro del sueño
Cuando era niño solía preferir estar dormido que despierto, lo recuerdo bien. En mis sueños era un caballero de armadura plateada que montaba dragones o era un astronauta dando la vuelta al sol, la última frontera. Mi madre me regañaba por pasar tanto tiempo embelesado, decía que malgastaba mi tiempo. Ahora que me pagan por mi tiempo, ocho horas diarias en un cubículo y frente a una aburrida computadora, desearía que ese fuera el sueño y la realidad estuviera llena de dragones y aventuras, creo que aquel tiempo fue una buena inversión.
Diálogo
NEWTON – Observé caer la manzana, fué el principio de objetividad. A continuación, me planteé por qué caian la manzana y los demás objetos y comprendí lo que les hacia caer.
PICASSO – Toda mi vida he visto toros, los he observado, comprendí lo que tenian en común, y de la abstracción pinté mi toro.
BACH – De la observación viene la comprensión y de ellas se desprende la predicción y la sorpresa. En el concierto nº 5 de Bradenburgo, di protagonismo al clave y callé al violín y la flauta. El placer es NEWTONIANO
Todo ello es PENSAMIENTO CIENTIFICO
La mejor tecnología
Cuentan que todos los hombres en el siglo XXI estaban muy preocupados porque una especie estaba en extinción. Era la especie mayoritaria del planeta. Se dictaban leyes, realizaban reuniones, se construían tecnologías limpias, se multiplicaba la innovación tecnológica. Todo era inútil. Entonces decidieron convocar un concurso mundial donde se presentarían las últimas invenciones para contrarrestar el hecho. Acudieron científicos, políticos, hombres y mujeres sencillos. Llegó un niño sin nada en la mano y dijo: yo traigo la mejor tecnología, lean las 4 letras escritas en la espalda de mi chaqueta, es lo mejor que la ciencia ha inventado. Era AMOR.
Las líneas
Vanesa estaba abajo, realizando unos trabajos, estábamos enfadados. En la cama pensaba que llevábamos bastantes días mal.
Yo no podía aguantar los nervios, me recriminaba cualquier cosa, ella se hacia la victima, yo también, ninguno y los dos teníamos razón.
Unas líneas en mi cuerpo que desconocía me dolían, era como si me hubiesen operado, no recordaba nada.
– ¿Por que lloras ahora?.
– Él siempre dijo que tus análisis mostraban que eras especial. Lo siento Rafael.
– Son órganos para su investigación, Ariel se quedaría mi pequeña si no lo ayudaba, no tenía ninguna opción.
– Siempre hay opciones…..eres …. me desmayé.
Un nuevo ciclo, como el agua
Una lágrima resbaló. Una solución salina que no solucionaba nada, pero aliviaba.
Secundándola, las gotas de lluvia resbalan sobre la ventana. Alex miró a través de ella.
Invariables en apariencia las olas seguían bailando con el mismo periodo, la nieve asomaba en la cumbre por encima de la niebla, la escarcha mañanera seguía cubriendo el aloe al otro lado del cristal bañado por lágrimas. Todo parecía igual, y sin embargo todo había cambiado por dentro.
— No pasa nada —pensó— todo se transforma. Empecemos un nuevo ciclo, como el agua. — Y Alex sonrió.
Capa Rochester
Tras años de investigaciones en el campo de la física cuántica, adquirió el don de la invisibilidad. Desde ese instante, todo cuanto tocaba desaparecía. Tal vez por ello, su aportación a la ciencia terminó pasando desapercibida.
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