Microrrelatos 2016

El intruso

Una ovación se oyó en la selva cuando un tigre dientes de sable, gracias a la luz, entró por el único orificio que habían dejado un montón de piedras que habían puesto unos hombre peludos, forrados en pieles, a la entrada de una cueva, de la que habían desalojado a osos, tigres y leones de su refugio. Se agazapó invertido sobre la pared del fondo. Uno de los invasores, cabeza abajo, se sorprendió que el animal hubiera burlado el muro de piedras y para conjurarlo, lo pintó al derecho sobre la roca. Nació la pintura rupestre y luego la fotografía.

Existencias

“Yo” vengo de lo que fue el ayer, y de lo que fui ayer, del tiempo…
De las mentes creadoras del ayer, me sumerjo en mi vasta conciencia.
Mi “yo”, mi ayer, mi entero, mi absoluto cero.
Soy de lo que fui ayer, el todo de hoy y el nada del mañana.
Soy compuesto vivido sin vivir, muero sin morir…
Solo vivo y muero en el estado de la materia.
Soy compuesto de la naturaleza, soy compuesto de mi cuerpo.
Soy de la grandeza de la creación.
Mi “yo”, mi karma llevándome al limbo y al umbral de mi existencia.

Contradicción epistemológica

Está el primer cuerpo entre verdes y olorosos espacios, regido bajo las leyes de la tradición: el desdoblamiento de su cuerpo, la catarsis de su mente, lo efímero de su ser, lo imponente de su alma, la contradicción de su existencia. Está el segundo cuerpo bajo la comodidad de la exactitud: su ego salido del pecho, las palabras académicas contundentes, las manos-el pecho-las piernas y la cara sudorosas de tanta excitación, una mente iluminada bajo teorías implacables. Y ¿qué queda al final? Los mismos cuerpos desnudos, efímeros, extraños. La misma esencia combatida entre el polvo y la materia. Un fin.

Pa-ciencia

─¿Son estos los parajes del conocimiento?
─Mmm sí, creo que así los llaman.
─¡Estupendo! ─respondió el joven, todavía agitado por su carrera.
─¿Quieres un poco de té? ─preguntó tranquilamente la mujer de pocas canas, mientras servía otro vaso con ademanes lentos y el pulso intacto─. Puedes descansar a mi lado, charlar sobre tu búsqueda o simplemente observar por un rato…
─Lo siento, debo llegar pronto a la cima ─interrumpió él─. Quiero aprender cuanto antes, comprender todo cuanto pueda, ¡cambiar el mundo quizás! Ya me lo agradecerá─ y siguió presuroso su camino, mientras la mujer lo observaba, metódicamente, con ojos sabios.

Máquina para volar

Un insecto extraño de alargado abdomen y alas sutiles misteriosamente ágiles, casi invisibles en su incesante agitar, apareció de pronto mientras reposaba recostado en un árbol inventando pensamientos. Se quedó quieto un segundo, suspendido en el aire, para luego desplazarse veloz y detenerse de nuevo y así, una y otra vez como hilando una constelación de imaginarias estrellas entrelazadas. “¡Leonardo!”, grita mi madre, maldigo el momento, justo ahora en que he comenzado a plasmar en el papel el bosquejo de una máquina de volar.

kurzweil@singularityuniversity.org

Doctor Kurzweil, me dirijo a usted directamente por este canal para hacerle saber mi disconformidad con el servicio que me están ofreciendo.
Felicitarle porque los nanobots que recogieron los datos de mi memoria para generar de nuevo mi conciencia funcionaron bien; incluso trabajaron muy rápido ante la proximidad de la muerte de mi cuerpo.
El problema es que llevo más de un año a la espera de uno nuevo.
Les agradecería que me vuelquen en un entorno virtual para dulcificar la espera que se está haciendo muy aburrida en este HDD.

A la espera de sus noticias!

M

El Rayo de la muerte

¿Quién fue? ¿Quién era? Un científico, un loco, un inventor, un visionario adelantado a su época… ¿Existió? ¿O fue producto de la prodigiosa imaginación de algún escritor, también visionario?
Desenredando un poco más la bobina nos llega parte de esa energía creadora que palpitaba en la tormenta eléctrica en la noche en que llegó a este mundo.
Tal vez un viaje a bordo del moderno coche Tesla nos lleve al punto de no retorno, en el que descubramos el origen de todas sus excentricidades. O un rayo de la muerte nos fulmine a todos en su memoria.

El científico

Se sacó el sombrero y se colocó su vieja bata.
Con su acostumbrado andar cansado se acercó a prender la pantalla. Se acomoda en su lugar. Café en mano revisaba los últimos resultados de sus observaciones y experimentos.
Hace una mueca, arruga un poco la nariz y tose un poco. Acaba su café antes de voltearse… inhala profundo y observa… En la amplia e iluminada sala, manchas redondas y celestes flotan sobre un espacio oscuro, salpicado de estrellas…
Está seguro: alguno de ellos… al fin, saldrá bien. Tiene tiempo.
Aún tiene esperanza.


Soy el hombre que siempre quise ser. Todo está en perfecto equilibrio. Por fin puedo dedicarme a mi vocación. Investigar. Descubrir lo que la humanidad ignora. Ahora, puedo decir que soy un científico. Mi sueño de la infancia se ha hecho realidad. Dedico mis esfuerzos a conseguir fondos para investigar los cambios en el apareamiento de la ardilla moteada. Mi vida, al fin, tiene sentido.

Vidas relativas

Viajamos en un tren que nunca para y donde siempre es de noche. Hemos decidido separarnos para averiguar qué está ocurriendo. Mientras Albert se queda en el vagón por si aparece alguien, Stephen y yo recorreremos el tren en el sentido de la marcha con intención de alcanzar la locomotora.
Tras cuatro días de atravesar vagones vacíos no nos hemos cruzado con persona alguna, tampoco hemos alcanzado la locomotora. Al abrir la última puerta nos hemos reencontrado con un anciano que dice ser Albert, quien dice que no ha pasado nadie por allí en todo este tiempo.

La gotita y la vida

Una gotita de agua pregunto a su madre:
-Que es la vida?
-Hijo mío ese es un don que regalamos cuando caemos a la tierra.
A lo que la gotita de agua replica:
-¿Y si es un don, por qué lo regalamos?
-Al dar este regalo logramos que las plantas, los animales y el hombre continúen acompañándonos y así perpetuar nuestra existencia.
-Así al compartir algo que es importante para uno, logramos estar juntos.
-Ah ya- dijo la gotita de agua,
-Entonces al estar juntos logramos tener un mejor mundo.

Ciencia extraordinaria

Qué cosas en el mundo en que vivimos. Energías, materia que no se pierde, sólo transformaciones, en fin, la ciencia nos da más, pensamientos ingenuos como crear una linterna que nos de oscuridad o guardar un poco de luz en una bolsa de nylon y trasportarla a un lugar más oscuro, crear un movimiento perpetuo vulnerando las leyes de la termodinámica. Pensando también convertir átomos a diestra y siniestra en uno de mayor valor, también porque no, invertir la fuerza de gravedad a nuestro antojo. -Qué imaginación, pero sabemos que: Las leyes de la termodinámica se cumplen, hasta que no se diga lo contrario.

Nostalgia

Los cambios en el clima influyeron en su carácter, es como si le hubieran robado la felicidad. Pero en ella no se reconocía la forma de ser tan diferente a la acostumbrada. Creo que tengo la solución, dijo el chico, basta con ponerle a recargar las baterías. Eso suele sucederle a las mujeres robots cuando han tenido en su disco duro la creencia de que han sido madres como las que hace mucho tiempo eran humanas de verdad.

Un laboratorio en la casa de un cualquiera

Pensemos en un laboratorio del que muchos creen que no puede entreverarse con el encierro de la casa, la marcha de la calle, la rutina del comerciante o las letras del literato. ¡Qué equivocados estuvimos! Batas blancas, salones higienizados y procesos de cristal le despojaron su horror a la vida, su crudeza a lo orgánico y su emotividad creadora al científico. Vamos que necesitamos herederos de esos alquimistas que veían pequeños hombres generándose de la boñiga y el semen. Vamos que necesitamos de un laboratorio en la casa de un cualquiera sin miedo y sin pedir permiso.

Brujos

Habían venido de todos los rincones del mundo, para asistir a la reunión convocada por el máximo jerarca de estas tierras. El objetivo era dar con el secreto de la inmortalidad. El jerarca pidió que los que no tuvieran idea de esto, se marcharan. Y así fue. Solo quedó uno. El jerarca lo invitó a seguir. El viejo se recogió el cabello antes de acercarse a la hoguera. Sacó de su mochila un polvo blanco y lo esparció masticando algunas palabras. Se acercó al jerarca, le clavó una daga y le extrajo el corazón. Ya está. Eres inmortal.

La investigación la dirige la tolerancia de los estúpidos

Tras 15 años dedicada a la investigación matemática supe que todo en la vida es predecible. Así, asumí el reto de predecir la esperanza de vida humana. Tras dos años, un modelo matemático predecía a qué edad morirías y por qué con gran exactitud. Entonces descubrí que mi proyecto estaba financiado por un hospital que, en base a mi modelo, decidía si aplicar un tratamiento a un enfermo. Posteriormente, licenciaron a una aseguradora, que decidía asegurarte o no en función del resultado. Mi hallazgo, se convirtió en el peor enemigo del hombre. Ahora me dedico a predecir la estupidez humana.

La creación

Hombre imaginario de mil generaciones que diseñas vida con tu bolígrafo en la oscuridad.

Un paseo diferente

Brachiosaurus y apatosaurus. Carrera de carros en el circo romano de Mérida. Una pareja de neandertales fabricando utensilios. Yo, llena de canas y arrugas, frente al espejo. Ejecución pública con guillotina. Paseo por la luna. Mi comunión. La Esfinge en construcción. Esta máquina del tiempo, la mejor compra de toda mi vida.

Criogénesis

Pidió ser criogenizado. Quería entender, aunque a largo plazo, lo que significaba un viaje en el tiempo. Despertó al sentir calor alrededor suyo, estaba en medio de una hoguera siendo juzgado por realizar actos de magia o brujería. Volvió a despertar, esta vez en lugar parecido a una sala de videojuegos. Al caminar sintió que su cuerpo era un poco más pesado, imaginó que era por el tiempo que había estado congelado, sin imaginar que se encontraba en un mundo a 10.000 parsecs de distancia de la Tierra.

Las encrucijadas en los laberintos cuánticos

Fácil entrar a los laberintos del saber científico y atrevido si no se dispone del conocimiento o una ayuda como la que Ariadna le brindo a Teseo -por amor- para derrotar al Minotauro y encontrar la salida. Saltar a la incertidumbre del enigmático y desconocido universo cuántico -sin el hilo conductor de Ariadna- donde arbitrariamente cambian bases epistemológicas, conceptos espacio-temporales y precisión de sus variables. Se corre el riesgo probable de no encontrar una salida o morir en el intento.

La ciencia de aquel beso

Es estadístico pensar en la llamada de trabajo aplazada. En las vagas letras que le esperan en la banca y la imaginación. En la comida que reposa en la estufa y el almuerzo pendiente. En el café tibio sin embargo liviano que lo sigue al ritmo de cien palabras con sabor a cine. Disfruta la música y su dormir en el teclado, pues es lento y medita ya que le faltan los brazos. Luego, si pensara en el devenir de las cosas, y no en la ciencia y su destino, gozaría de aquel intercambio químico.

La ciencia enamorada

Deseaba saber de ciencia para poder encontrarle una razón a esos ojos perfectos, deseaba saber de biología para saber cómo aquel ser divino podía existir en este mundo. Quería creer que había algo más allá de meros sentimientos y de la simple debilidad de un corazón. ¡Pero ni siquiera sé lo que es un gen! Debería investigar un poco, debe haber una respuesta química a lo que los demás llaman “amor”. ¿O es que otros ilusos ya se habían preguntado lo mismo que yo?

El descubrimiento de Mr. Clouds

El científico Mr. Clouds creyó descubrir cómo funcionaba el mundo. El experimento: en la habitación oscura, había abierto el frasco de la mariposa. Vio como volaba desorientada. Encendió la lámpara. Suicida, la mariposa voló hacia ella.
Anotó: Las criaturas que ven una luz sienten el impulso de fundirse con ella aun arriesgando su vida. Todas, sometidas a esa tentación, debieran permanecer quietas.
Recogió la mariposa atontada. Una ráfaga de viento abrió la ventana. El animal voló hacia el océano.
Compungido, escribió: Esto no es válido si la luz es natural o si se ofrece a la criatura un horizonte infinito.

Creo haberlo hecho

Aquel día me levante, como siempre y contemplaba el retrato de Albert Einstein diciendo: ¿Cómo es que él logró superar a su propio ídolo ..Isaac Newton? ¿y tal vez él también estaba equivocado? Su teoría afirma que la masa de un cuerpo enorme, genera distorsión en el espacio-tiempo demostrándolo en aquel eclipse pasando la luz de una estrella sobre el sol. Observe un pequeño incendio y note que la luz que atraviesa el espacio caliente se distorsionaba sin necesidad de una enorme masa. ¿Habrá estado equivocado él? O tal vez yo al cuestionarme esto.

Un invento revolucionario

Después de su invento fue declarado opositor del sistema. La imagen de su rostro titulado con un -“SE BUSCA”- en letras escandalosas, circuló hasta lo más recóndito del planeta. Su invención solo fue sintetizar un secreto oculto durante tantos siglos por los dueños del mundo, con el que mantenían su poder. Al revelar el secreto por medio de la ingeniosa idea, desató la furia de los poderosos, causa por la cual, el científico tuvo que desaparecer. El invento fue revolucionario, exterminó el hambre de todos los seres vivientes.