Microrrelatos 2016

La involución Humana

En las pizarras de tiza y carbón no se enseña que dejamos de ser de carne y hueso para ser de fibra y cables, metal y sueños, números y letras de dónde antes sólo había una tábula rasa que se pintaba fuera de las cavernas de luces y sombras.

No se enseña en los edificios de ladrillo y cemento el paso del tiempo, y del cómo antes pensábamos que había un vacío al otro lado del espejo que llamamos horizonte y ahora miramos más lejos de dónde nos llega la vista y, esperanzados, buscamos seguir evolucionando hacia un ser perfecto.

El tiempo de Javier

Pronto se dió cuenta que no basta con inscribirse en la escuela técnica. Su maestro le insistía, pero él, Javier, con sus fantasías siempre presentes, no era capaz de ver la otra realidad. Lo animaba a que asumiese aquel estado anímico, tan especial, que le permitiría descubrir el mundo que tenía delante.
Del joven alumno emanaba un misterio que el profesor percibía. Intuía, en él, un don singular y esperaba pacientemente el momento de la madurez de su pupilo. ¿Sería el niño capaz de entrar profundamente en la complejidad de los hechos más cotidianos?
El tiempo de Javier estaba cercano.

La Afinidad de la Lluvia

Como si fuéramos niños pequeños, miramos al cielo buscando nubes con curiosas formas, y señalamos intentando hacer perenne la condensación del aire que respiramos, sin saber que cuando nos reímos somos los inconscientes creadores de nuestro pasatiempo sobre la hierba mojada.

No sabemos que vivimos en una nube perpetua, aunque no la veamos, y cuando baja la niebla y estamos más cerca del cielo tenemos miedo por quedar ciegos; y es cuando más afines a la lluvia somos, a esas gotas de agua que son luego estandarte de la vida que nos permite buscar respuestas a eso que llamamos naturaleza.

Fukushima

Entre lágrimas, compró tres patucos para su recién nacido.

Variación

Le preguntó qué hacía allí y no obtuvo respuesta mientras el pescador lanzaba parsimoniosamente la caña al río. Hizo de nuevo la pregunta y la respuesta fue que pescar. Preguntado que qué pescaba, le dijo que peces e interrogado nuevamente qué comían los peces recibió por respuesta que agua. Entonces se quedó contemplando el río en silencio. Despertó del sueño imaginándose un riachuelo fluyendo al pie de la rosa y a su rosa contenta y lozana en el asteroide B 612. La serpiente se le acercó y pensó brevemente en el murmullo plácido y cantarín del riachuelo.

El regreso

Había llegado el momento, por fin le conocería. Llevaba toda la vida oyendo hablar de él pero por desgracia sólo le había conocido a través de sus escritos. En aquel momento se escuchó el mecanismo de apertura de la cápsula, y allí estaba, mi trastatarabuelo, mirando a su alrededor, sorprendido y sonriente ante tantos periodistas que no podían dejar la noticia de lado: Isaac Asimov había vuelto a la vida, tal como había vaticinado.

Microbiografía

Al nacer, comenzó siendo oculta, pretendiendo dominar los secretos de la naturaleza. Se crió con praxis y aplicación y, con el paso del tiempo, adquirió el conocimiento a través de su empirismo. Coqueteó con las artes cuando fue gaya. Con los años se volvió formal, con una autosuficiencia y exactitud que rayaban la arrogancia. Al ser fáctica, se comportó de manera natural, sin olvidar su esencia social. Alcanzó la pureza, envejeció y se alejó de la razón, infusa. Pero nunca dejó de ser humana.

El científico

Soy el hombre que siempre quise ser. Todo está en perfecto equilibrio. Por fin puedo dedicarme a mi vocación. Investigar. Descubrir lo que la humanidad ignora. Ahora, puedo decir que soy un científico. Mi sueño de la infancia se ha hecho realidad. Dedico mis esfuerzos a conseguir fondos para investigar los cambios en el apareamiento de la ardilla moteada. Mi vida, al fin, tiene sentido.

El dedo índice

El individuo parece haber sufrido un golpe en la cabeza. No recuerda su nombre ni sus orígenes. Se limita a enseñar el dedo índice (lo cual es interpretado como burla extrema) o el fondo de retina (no se aprecia ninguna cámara implantada en su interior). Carece de vocabulario con el que responder a nuestras preguntas. Hemos puesto a su alcance diversos objetos (papel, bolígrafos) . Sólo ha reaccionado ante un cartón parecido a las tarjetas electrónicas pero al carecer de teclado, ha llorado como un niño. Nos vemos obligados a archivar su caso, para el sistema no existe.

Red Dwarf

Hasta la cápsula de reconocimiento Red Dwarf se dio por vencida.

126343 años, 238 días, 45 minutos y 52 segundos había explorado el planeta Kepler-69c en busca de algún organismo vivo.
Los escáneres 360 habían revisado todas las cordilleras, océanos, cielos… Hasta que la vaina se precipitó al mar de Gulliver en picado, obsoleta.

En la nave nodriza cerraron el archivo Kepler-69c. Una esperanza rota más.

Lo que nadie vio es que sí había vida, creciente y verde, anexionada al calor de la Red Dwarf. Toda una civilización diminuta que cayó en el olvido.
Como hace eones hizo la Tierra.

Simplificar

Me di cuenta de que estaba ya todo inventado y que lo único que podía hacer eran pequeñas modificaciones y añadidos. Ese día desaparecieron los problemas de mi cabeza y me senté a descansar y observar al resto de los mortales. Sentí pena por ellos, seguían tan estresados pensando que iban a descubrir el mundo, que ni cuenta se daban de que la felicidad se les escurría a ciencia cierta en absurdas hipótesis que nada tenían que ver con la realidad. Callé porque de nada servía advertir que la única verdad era simplificar. No me entenderían.

De los astros

A ver si me acuerdo, me dijo que de los astros habían nacido los relojes, de los relojes las cuerdas, de las cuerdas los veleros, de los veleros el viento, del viento una montaña, de la montaña la nieve, de la nieve el genio, del genio una nave espacial ¿por qué del genio una nave espacial? – Le pregunté-porque las naves espaciales no entienden de nada, que para eso son naves espaciales y no se le pueden pedir explicaciones. Luego continuó, de las naves espaciales los astros, de los astros…

Flamante vestido amarillo

«Esto será sencillo», pensó el investigador mientras perseguía a la mujer de flamante vestido amarillo que se escabullía entre la multitud.
Un brusco cambio de dirección seguido de largas zancadas de gacela asustada marcaron el comienzo de la verdadera persecución.
Sin embargo él era más veloz y acortó la distancia que los separaba hasta el punto de poder oler los whiskies que su fugitiva había tomado.
Segundos antes de alcanzar lo que fuera su hombro, se vio obligado a retirar la mano mientras la mujer se prendía y consumía en brillantes llamas en menos de un chamuscado pestañear.

Crecer

Algún día pintare bien, creare obras de arte que ni la misma ciencia pueda explicar, sensaciones indescriptibles para quien me toque, me vea o simplemente me necesite, algo que tendrá mil formas de interpretarse y de compararse, más nunca las palabras describirán su significado.
Algún día seré lo que yo quiera ser, por ahora seguiré flotando entre las nubes, viajando por el mundo, escogiendo el mejor lugar y momento para caer como una tímida e insignificante gota de agua, realmente magnifica, capaz de evocar recuerdos, potenciar tristezas y alegrías, dar vitalidad, armonía, ser la esencia de la vida.

Geometría no euclidiana

Luego de tantos años de intentar que ella me amara comprendí que mi amor no era suficiente y por lo tanto nuestras vidas permanecerían distantes. Sin embargo, y en un último intento, decidí amarla infinitamente y me senté a esperar que en aquel infinito nuestras vidas llegaran a juntarse.

Gran Proyecto

Parado frente al montón de personas, en el auditorio central, veo que no debo guiarme por lo que ellos piensen sobre mi proyecto, ellos dicen que no lo lograré, que en manos equivocadas, el artefacto que diseñé durante largas madrugadas causará la destrucción del planeta y parte de la vía láctea; pero cómo creerles si son políticos. Mi proyecto mejora al mundo; a quién no le favorecería un reactor que le proporcione agua potable gratis a toda la tierra e incluso a otros planetas del sistema a través de la energía nuclear, claramente es a ellos; pero lo haré posible.

Fractal lunar o cómo se sopla una mota de polvo

Después de viajar en el oscuro vacío por varios meses, tapó más cuatro mil quinientos años de historia y más de siete billones de habitantes con un dedo, sólo para confirmar que su miserableza era cuestión de perspectiva.

Palabra

El mundo estaba apestado con un gran virus tecnológico, y la palabra recobraría nuevamente el sentido para todo tipo de compromisos, la gente ya no conocía su significado y se tuvieron que abrir escuelas para su aprendizaje.

¿Pueden pensarse los colores?

Se sabe que muchas personas sueñan en colores.
Pero estando despiertos, ¿Es posible pensar
o imaginarse nítidamente los colores?.
Es lo que quisiera investigar.
Personalmente yo no puedo imaginar
un color, por más que trate, no lo logro,
sin embargo entiendo que las personas
dedicadas al arte de la pintura
sí los imaginan antes de volcarlos a las telas
donde dan vida a sus creaciones multicolores.
Algo parecido sucede con los ciegos o bien
con quienes imaginan y escriben música.
Ejemplos de grandes músicos hay muchos.

PSEUDÓNIMO: PRIVILEGIO DE ALGUNOS.

Bendita casualidad

Se habla del grafeno como del material del futuro, pues supera la dureza del diamante y es doscientas veces más resistente que el acero. Al igual que la penicilina, fue descubierto de casualidad por Andre Geim y Konstantin Novoselov. Extrajeron el grafeno de un trozo de grafito, como el existente en cualquier mina de lápiz. Utilizaron una cinta adhesiva y así extrajeron una lámina de un solo átomo de carbono.
Que digo yo, que menos mal que aplicaron la cinta adhesiva al grafito. Si lo hubieran hecho a mi espalda, estaríamos hablando del invento de la depilación en frío.

Escolio

Era tarde en la noche. Se quedó absorto, tal vez demasiado tiempo. Cuando parecía casi dormido, tomó la pluma, la mojó en el tintero y escribió dos líneas. Se detuvo, como dudando, y volvió a escribir: “He encontrado una demostración realmente admirable, pero el margen del libro es muy pequeño para ponerla.”
Cerró el libro, contempló todavía un poco más la hermosa cubierta de la Arithmetica de Diofanto, volvió a tomar la pluma, la llevó al tintero, la sacó seca, pensó que en la mañana habría que comprar tinta y se fue a dormir.

Demos un final feliz

Esta es la historia de una mujer, que ya por el hecho de serlo, tuvo que luchar para hacerse científica. Ella trató durante toda su vida de hacer del planeta un sitio mejor. Investigó durante años avances en las energías renovables, en el campo del cambio climático, vacunas contra enfermedades raras… La científica de esta historia morirá sin saber la grandeza de sus aportaciones por culpa de la corrupción y la avaricia que se cruzaron en el camino hacia el final feliz. Hagamos que esto cambie en memoria suya, y demos a su historia un final feliz.

Pagar sin contacto

La manipulación del terminal permitía que cualquier tarjeta que estuviera a menos de dos metros hiciese una compra irreal por valor de 19,99 euros. Detenido por fraude unos meses después ya con una cuenta bancaria blindada y cebada, negoció con el antídoto, el inhibidor de frecuencia. No hubo negociación a pesar de la pandemia tecnológica. Una estudiante de Ingeniería en Diseño Industrial le facilitó a la policía cómo manipular la manipulación. No pudo ser encarcelado y cuando se vieron de nuevo borraron de internet todo rastro del artículo de la rusa Svetlana Vólkov.

USB

Presentí la inquietante atmósfera. Las noches en tiempo de frío son eternas. Por mis venas circula la incansable necesidad para olvidar los malos recuerdos. De pronto, encontré a un hombre; no lo quise confundir con mi apariencia. Se acercó. Tenía un frasco. Me explicó su fórmula y poco entendí. Luego sacó una jeringa y me dijo, este líquido vertido en ella es para olvidar el pasado que más duele. Yo tengo algo mejor. Asentí. Después, le mostré mi dispositivo de almacenamiento y lo injerté en mi cerebro. Mira, esta es la única forma para descargar mi ansiedad. Comenté.