Microrrelatos 2016
El agua, principio y fin de todo
Contemplar el agua cómo cae en este lugar recóndito adonde he llegado esta mañana. Tras la cascada un vago rumor impune al amanecer. Luz que se insinúa, pájaros que su plenitud asumen junto a mi soledad, mientras oigo la caída inexorable del agua y su rumor cuando choca contra el fondo. ¡Qué belleza ver el agua caer como una cola de caballo entre labios de espuma!
El agua que avanza impetuosa ¡Qué dulcísimo rumor! Inmensidad que no tiene nombre. En ella concluye y empieza todo, el tiempo, el amor, la vida, bajo el mágico zarpazo de la existencia.
Los Inmortales
Como iban las cosas desde el Conteo Obligatorio, debí suponer que llegaría el día en que las palabras ‘para siempre’ dejarían de ser una romantización inocente para adquirir un significado literal; escrito en piedra.
Ahora me resulta simplemente imposible explicar a aquella viejuja con mirada de adolescente alegre cómo es que no quiero que pasemos el resto de la vida juntos; a aquel amigo de la infancia que aún no le perdono que me haya mentido, e incluso a mi perro que ya no tengo deseo alguno de darle un paseo por la cuadra.
‘Para siempre’ es sencillamente demasiado tiempo.
Ingravidez
Entre jarras de vino, Colón departía alegremente con los curtidos marineros.
-Y si la tierra es redonda, ¿por qué no se caen los de abajo? –preguntó un marinero.
-La tierra les atrae –dijo Colón-. Como a nosotros.
-Pero se les bajará la sangre a la cabeza. Estarán mareados.
-Ellos piensan lo mismo de nosotros –replicó Colón.
-Sí. Pero deben ser ellos los que están boca abajo y no lo saben. Cuando lleguemos allí con nuestros barcos, estarán aturdidos… ¡Y nosotros también!
-Tú siempre estás borracho –dijo Colón-. No notarás la diferencia.
Y todos rieron y pidieron más vino.
El gato de Schrödinger
Colocó el gato dentro de una caja en la que había un emisor radioactivo que activaría la liberación de un potente veneno. Cuando se produjera la emisión radiactiva, el gato moriría. Pero desde fuera de la caja sólo podía calcular la probabilidad de que esto ocurriera. Sin hacer una observación, el gato estaría vivo y muerto al mismo tiempo. Cuando abrió la caja quedó determinado lo sucedido a su mascota. Su destino y el del gato estaban más unidos de lo que hubiera querido imaginar. Por lo menos esta vez el gato estaba vivo.
Relatividad
Aburrido en la oficina de patentes de Berna, Einstein volvió a un antiguo pensamiento suyo para distraerse: ¿cómo se vería el mundo viajando sobre una onda luminosa? Si la velocidad de la luz era una constante universal y no se podía superar, no quedaba más remedio que aceptar que la simultaneidad de los sucesos en el Universo no existía. Y si había una velocidad límite, entonces el tiempo y el espacio tenían que ser relativos. Parecían pensamientos absurdos y poco intuitivos. Pero resultó que nuestro mundo era así de extraño y no parecía preocuparse por nuestro sentido común.
Selección natural
Darwin, en sus paseos diarios por el camino de arena, pensaba y pensaba; pensaba en la inmensa diversidad de animales y plantas que había visto durante su viaje alrededor del mundo, en la variedad de sus palomas seleccionadas a partir de una paloma común; pensaba también en la vida y en la muerte, en la infinidad de seres que habían existido y que existirán y en su incesante lucha por sobrevivir. En algún momento todo tuvo sentido: el origen de las especies se encontraba en la implacable selección que la naturaleza hacía sobre las mínimas diferencias que muestran los individuos.
El dilema de Jacobo
Jacobo era todo un Don Juan en su pueblo, llamaba la atención tanto de hombres como de mujeres. Todos admiraban la capacidad que su empresa, de ciencia e innovación, tenía para producir conocimiento, dinero y bastantes empleos. Con el pasar de los días, Jacobo se fue interesando por la preservación del medio ambiente. Interés que lo llevo a especializarse en energías renovables e ingeniería de los materiales. Al volver, no sabía qué hacer: aplicar los conocimientos aprendidos para conservar el medio ambiente implicaría cerrar muchos empleos, aunque cerrar los empleos causaría que muchas familias murieran de hambre.
Elpifagia
Cuando comencé a escribir, aún Elpifagia no estaba diseñada. Su inventor era un entusiasta del ajedrez y la conformó de modo que agotara todas las combinaciones posibles de las narraciones. Gradualmente con cada nueva idea o palabra se multiplicaban sus potencialidades y eficiencia. Era capaz de contar millones de historias sobre millones de temas, y a cada una la titulaba con un extensísimo código binario después del punto final. Dilatadas discusiones movió aquel suceso en la comunidad de escritores y leguleyos de la propiedad intelectual: primero el cine y ahora esto. ¿Qué viene después?
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Despedida
Las lágrimas que rodaron por sus mejillas humedecieron los besos de sus hijos. Se esmeraron mucho en sus últimas caricias, porque sabían que jamás se volverían a tocar. No era la muerte quien los separaba, sino precisamente la urgencia de encontrarle alternativas a la vida. «Me harás mucha falta, mamá», dijo sollozando el más pequeño, «pero sé que me seguirás amando desde el cielo». Poco después, los niños agitaron sus manos para despedirla, deslumbrados por la fulgurante estela que anunciaba la partida de los escogidos para la misión sin retorno a Marte.
La máquina
Aprendió todo sobre ciencia porque fue la herencia de su padre, eso lo motivó para abandonar su planeta. Viajó a Keiza, la galaxia más lejana de Andrómeda. Recorrió el universo. Atravesó un agujero negro y, casi cayéndose de la cama, despertó. Creyó que había sido un sueño, pero lo cobijó un presentimiento incómodo que pronto invadió su cuerpo. Escuchó con atención el fuerte sonido de una máquina. Descubrió su pecho. El reloj palpitaba en el centro de su corazón muerto. Abandonó la cama. Cuando salió, admiró el manto estelar que cubría el techo de su casa y durmió de nuevo.
Pequeña o
Mamá O le advirtió: Si te encuentran los Haches, te convertirán en laguna.
– Azufre y compañía – intervino papá O – transformaron cuatro O en ácido sulfúrico.
– Ley de Química – cortó mamá O -. Hija. solo recuerda: “Es de bien nacidos…” hacer el mundo más bueno para vivir y, acaso, más bello.
Pequeña O voló. El cielo era inmenso… el mundo quizá más.
Como jugando, la atraparon dos Haches. Riendo dijeron: ¡Ríndete¡ Ya eres H2O.
Pequeña O lo asumió. Fue agua buena y dulce para plantas, animales y humanos. Buscó reflejar el cielo y la belleza del mundo.
Una solución de niños
Un barco de papel navega por las aguas transportando su pecado, tras un descuido fortuito derrama tinta negra que se esparce por la superficie acuática. Las aves amarillas intentan escapar sin resultado, todo torna oscuro. Sin embargo, el niño, en su eterna innovación, toma la esponja y absorbe todo el daño provocado. La bañera está a salvo del derrame y los patos de hule viven su nueva oportunidad.
Amor de seis
Transcurría pacíficamente la primavera del 3040. Jimena, interlocutora intergaláctica, conoció a Mertilosh, ingeniero multidimensional. Se enamoraron de inmediato. Éste había creado una aplicación para satélites personales que permitía ver el futuro por los próximos cinco años.
Intrigado en saber qué les ocurriría, Mertilosh consulta y al instante aparece Jimena, despeinada y con 25 kgs de más, entregada al oficio de hacer tortas de chocolate con cacao del Polo Norte. Él se ve, prematuramente canoso y embarrado de fango, persiguiendo a dos de sus cuatro hijos para que se bañasen. Al día siguiente, completamente encantado, le pidió matrimonio.
El poder de la ciencia
En el año 2073 el clima de la tierra era incontrolable, el calentamiento global había provocado mucho daño, el aire era irrespirable, hasta la tierra más fértil estaba muriendo. El mundo se dividió en 2, los países poderosos comenzaron a usar la ciencia para avanzar tecnológicamente y crear naves espaciales para abandonar la tierra, los países menos favorecidos fueron abandonados, pero usaron la ciencia y todos sus campos para salvar su hogar, nunca se había visto tanta cooperación humana, la tierra comenzó a recuperarse gracias a la unión de todos los pueblos que alguna vez fueron llamados tercermundistas.
Voyager (Los sonidos de la Tierra)
—¿Hay alguien allí?
Los saludamos en todos nuestros idiomas.
—¿Hay alguien allí?
Nuestra casa suena así:
estrépito de truenos, rumor de olas,
volcán en erupción.
Bach, Beethoven, Jhonny be goode.
—¿Hay alguien allí?
Aquí no superamos la guerra,
pero aún creemos en el amor.
Giramos en torno a un Sol,
somos un pequeño punto azul en el espacio,
anhelando por las estrellas ser escuchados.
Deseamos para ustedes la paz,
que a nosotros nos cuesta alcanzar.
—¿Hay alguien allí?
—¿Hay alguien allí? ¿Hay alguien allí? —Respondió el humano eco en todos los idiomas—.
El viajero
Fue una extraña sensación viajar en el tiempo. Le costó, pero se mantuvo consciente. La máquina se detuvo. Miró el panel: 14 de julio de 2016. No tenía mucho tiempo, la noche ya casi caía sobre Niza. Estaba en el lugar adecuado. Vio el camión. Lo vio a él. No dudó ni un segundo. Disparó.
Regresó. ¿Habría cambiado algo?
El laboratorio era tal y como lo recordaba. No podía ser. ¿No habría servido para nada? Tantos años de trabajo… Un momento. Esa fotografía. Él abrazado a… su hija, mayor de como la recordaba. Lloró, esta vez de alegría.
Orugeta
El baile de luz es anunciado en un adagio. Los almendros se preparan a la sucesión de movimientos acompañados por las flores.
El clímax se avecina. Y mi aleteo al ritmo del alegro, da paso a los movimientos más brillantes. Las flores abiertas, solfean su himno a la vida, sus pétalos danzan sostenidos por el brazo del almendro.
El cultivo de los almendros, al unísono, crean una línea. Mis alas se contagian y tiemblan al ritmo arabesque.
Mi género, Aglaope infausta, estalla recordando que nací sobre la hoja de un almendro y, desde esa vez, jamás deje de danzar en polen de almendras.
En las mismas manos
El neurocirujano abrió el cráneo de su paciente y descubrió huellas de sus esperanzas grabadas con grandes deseos, residuos de sus odios, negras capas de ideas no muy alejadas de temores e incertidumbres. Al observar su lóbulo frontal desveló, además, secretos largo tiempo guardados entre ensoñaciones recientes o recuerdos de infancia… y al leer su último pensamiento comprobó que apenas preveía las consecuencias de sufrir una hemorragia cerebral poniendo la ciencia del siglo XXV, la intimidad de su alma y su vida en las mismas manos.
Nunca me rendiré
Prueba #324
Agrego una pizca más de extracto, elevo la temperatura hasta que evapore un tercio y lo dejo reposar. Se lo doy a probar y espero su reacción. Dice que no siente nada. No consigo hacer que me ame.
Prueba #325…
Agua líquida
-Base 1 a central, ¿me escuchas?.
-Sí, informe sobre reservas de agua base 1.
-Reservas para tres meses, imposibilidad de nueva desalinización, concentraciones de sales solubles por encima de rango. Única fuente de agua la condensación atmosférica. Si la humedad relativa sigue bajando tampoco podremos condensar.
-¡Vaya!. ¡En qué estaríamos pensando cuando creíamos que con la temperatura subiría el nivel del mar!.
-Bendita agua líquida. ¡Ojalá estuviéramos anegados!.
-Hasta mañana base 1.
Pequeño planeta azul
Mientras el inmenso universo en su expansión se enfriaba, un pequeño planeta azul se calentaba y calentaba. Mientras el inmenso universo se desordenaba incrementando su entropía, el pequeño planeta azul rebosaba de vida organizada. Mientras el inmenso universo cada vez estaba más vacío, el pequeño planeta azul se colmaba pleno de bullicio.
¡Qué gran contradicción!, tal vez pudiera ser que aquel pequeño planeta azul llegara rodando a través de un agujero de gusano, de otro lejano y ordenado universo paralelo.
C.I.E.N.C.I.A.
En cierta ocasión surgió esta pregunta, ¿qué es la ciencia?. Alguien muy sociable contestó Cien en Compañía; otro, muy organizado añadió, ¡qué va!, es un Concierto Internacional de Experiencias Normalizadas Con Interés en el Aprendizaje. Un tipo espabilado y menos cuadriculado añadió que consistía en Cerebros Inteligentes Estudiando Nuevos Campos Indispensables para Avanzar, y alguien más osado, rotundamente exclamó, la ciencia es la Capacidad de Investigar Entelequias Nacidas del Coraje, la Inquietud y la Audacia.
Podríamos encontrar cientos de definiciones para ciencia, pero para ello hay que Creer que lo Imposible Existe y Nunca Cesar en el Intento de Alcanzarlo.
Hemos cumplido
Hacer habitable el planeta rojo, desértico, sin vida, con escasa agua… Esa es la meta. Los terraformadores han funcionado a pleno rendimiento durante los últimos diez años a pesar de las bajas temperaturas. Nutrimos los suelos, aumentamos el campo magnético y ya la oxigenación es óptima . Estamos expectantes y orgullosos…Creemos que hoy, después de siglos podremos volver al origen… a La Tierra, que ya se ve azul nuevamente…
Los cuatro Carbonos
Cuatro Carbonos andaban por su pueblo. Era un lugar donde la gente siempre estaba acompañada; excepto la nobleza, siempre solitaria.
Se encontraron con los dos gamberros Oxígenos. Les encantaba quemar cosas. El pobre Fósforo los odiaba.
También se toparon con el herrero Hierro, el electricista Cobre y el Oro, el cual siempre presumía de su riqueza. Los cuatro Carbonos lucían un bonito color negro, pero no tenían mucho dinero.
El Oro se mofó de su pobreza. Entonces ellos probaron a estar más unidos, y se volvieron translúcidos, brillantes y multimillonarios, dejando al presumido elemento dorado en evidencia.
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