Microrrelatos 2015

LOS PUENTES DE HIDRÓGENO

Observó aquella gotita a través del microscopio y pensó en ella. Odiaba que fuera tan negativa. Y detestaba su coqueteo constante con aquellos electrones que siempre la rodeaban.

El estado de su relación era cada vez más cambiante. Tan pronto eran puro hielo como elementos acalorados hasta la ebullición. Y no tenían amistades: todo el que se les acercaba se disolvía o, directamente, era repelido.

Él, H, era pura ligereza. Ella, O, un sinfín de reacciones. Solo eran agua, como aquella gotita. Pero no podían separarse. La atracción era demasiado fuerte. Malditos puentes de Hidrógeno.

El plástico o el amor eterno

Confundió el amor con el plástico y se creyó aquello de que dura para siempre. Dolido y despechado, invirtió su vida en crear un polímero que realmente durara para siempre. Quizás así, lo podría confundir con el amor y ser feliz.

Pasó la vida durmiendo y soñando con I+D+I mientras la olvidaba a ella, hasta hoy que le dan el Premio Nobel. Quiere dedicárselo al elemento que le había llevado hasta allí, pero al intentar pronunciar “plástico”, salió su nombre. Todo el mundo supo que hay cosas eternas que la ciencia no comprende. Ni el corazón.

Tendremos que seguir investigando…

PEDES CAPILLUM

−Diós mío, no puede ser!!
−¿Qué?, ¿qué ves por el microescopio?
−Se trata del organismo que encontramos en la última muestra del fondo marino. No sólo no se había visto antes, es que se alimenta de los nutrientes orgánicos del agua a través de las vellosidades de sus pies!, ¿sabes qué significa eso?
−¿Estás seguro?
−Esta es la décima vez que lo compruebo!
−Parece ser que naturaleza vuelve a compensar nuestros errores evitando la eutroficación de nuestras aguas, ¿crees que habrán muchos más?
−De haberlos tenemos que encontrarlos y estudiarlos de cerca, aunque debiéramos buscarle un nombre científico…
Pedes capillum

Las gafas

Mira, abuela, con estas gafas puedes hacernos todas las fotos que quieras, a ver, ¡venid todos! Ni caso. Puedes llamar a tus amigas pronunciando su nombre. Dices «¡Petri!» y las gafas marcan automáticamente su número. Qué más, qué mas… En la pantalla puedes leer recetas, noticias, lo que quieras… Ah, tienen una lente de cinco aumentos ¡para que puedas enhebrar la aguja a la primera! También puedes saber qué tiempo va a hacer mañana y pasado y al otro… Puedes saber la hora de Japón, de… ¡Australia!
A mi edad, hijo mío, no vale más ciencia que la experiencia.

Las ninfas químicas

La tormenta eléctrica se desata en cuanto Irene pisa el laboratorio. Los relámpagos estallan cuando pestañean las ninfas. Feniletilamina es la primera que corretea por mi cerebro con los pies descalzos. Lo cubre todo con su túnica blanca y despierta a Dopamina con un susurro. Dopamina esquiva los rayos y danza al son de los truenos. Oxitocina cabalga a ciegas con un mensaje carnal impostergable. El caballo que galopa es mi corazón que palpita cuando Irene me sonríe. No sé como expresarle toda esta literatura a una mujer de ciencia. Soy un científico loco, le diría, loco de amor.

Desde el abismo

El hoyo negro hacia el que se precipita el profesor Arthur Grimshaw con un pionero modelo de traje espacial y varios instrumentos de medición todavía le permite escuchar los comentarios de los fascinados colegas que siguen a través de dos pequeñas cámaras esa arriesgada exploración. Las últimas palabras del profesor Grimshaw antes de interrumpirse la señal de audio apenas son balbuceos incomprensibles; pero las primeras, al recuperar dicha señal, reúnen el entusiasmo de un niño con la información clave para refundar los cimientos de la Astrofísica.

Falsa ventana

Se sentó enfrente de mí y se encendió un cigarrillo. El olor del tabaco me devolvió a mi primera infancia en la Tierra. Pero eso fue después, primero pude ver cómo se palpaba ansiosamente los bolsillos buscando las píldoras y le ofrecí las mías. Gracias -dijo. De pronto se levantó y se puso a mirar por la falsa ventana. Cuando le acerqué el vaso de agua estaba lívido como el cielo. Recuerdo que pensé: ¡Por dios! El suero le está destrozando las uñas. ¿Ocurre algo profesor? No, —contestó. Supongo que no. Sólo dígales que la cobaya ha sobrevivido.

REPRIMENDA LÍQUIDA

Sé que me sientes insignificante, invisible, insípida… Sí, todo eso o tan sólo eso, ¿crees que no lo tengo claro?

Pero tú ¿tienes idea de lo que dependes de mí, de muchas como yo? Formo parte de tu esencia y la de los tuyos.

¿Aún te atreves a dejarme ir sin más, a no cuidarme y mimarme como a un tesoro? ¿A permanecer impasible viendo cómo fluyo ante tus ojos sin tratar de retenerme?

Lo soy: insignificante, invisible, insípida… Aún así, no deberías olvidar que sin nosotras, vuestro futuro es incierto, dudoso, tal vez ¿inexistente?

Firmado: Cualquier gota de agua

NEWTON EL CELESTINO

Desde el primer día que miré a María, la panadera, me esforcé para convencerla de que el amor es pura física.
Por esto le cuento que esa fuerza que ella ejerce sobre mí, es idéntica a la que yo despliego sobre ella. Ambas directamente proporcionales al producto de nuestras miradas y caricias, e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que nos separa, cuando ella me entrega cada mañana la barra de pan, y yo no encuentro el modo de quitarme al bueno de Isaac de la cabeza.

Arjé

Y así, preciado Anaximandro, al igual que en los seres vivos, en el ámbar debe de existir un principio de movimiento, pues si lo frotas adquiere la capacidad de mover el hierro. Entonces, si todos los seres – animados e inanimados – poseen una fuerza motriz, la naturaleza de la misma debe impregnar el mundo, mezclándolo todo… Ha de existir, por tanto, una sustancia natural de la cual emanan, como afluentes de un río, todas las demás, un elemento eterno y necesario, sin el cual ninguna otra cosa puede existir.

…como afluentes de un río, Anaximandro.

H2O

Ha acariciado el cuerpo helado, como si fuera la mano de alguien por quien siente un amor no correspondido.
2 días ha tenido que esperar para que se fuera derritiendo igual que sus ganas de seguir.
Olvidó, sin embargo, que un exceso de pasión puede convertirlo en vapor y, por tanto, desaparecer.


…y empezó la vida. Delfín, tortuga, caballito de mar; espino, luciérnaga, mariposa; elefante, tarántula, ciempiés; león, serpiente, jirafa; rinoceronte, hormiga, chimpancé; gaviota, águila, nenúfar; halcón, estepa, sabina; orangután, libélula, jazmín; tigre, lobo, ser humano…


El firmamento, las estrellas. El amor entre dos seres que respiran, la sonrisa de un niño. Los atardeceres y las heladas, el salto de las ballenas. El verdor de un campo en primavera, un arcoíris y la tristeza del alma.

Todo el universo encerrado dentro de una lágrima. Todo lo que vemos y lo que somos, comenzó en el agua.

La cura

Después de muchos días sin dormir, los magneto-encefalogramas regados por el laboratorio y los asistentes desfallecidos, el doctor Ferrón abstraído a sus pensamientos, mira fijamente a la pared, sus pensamientos son tan fuertes que alcanzan a mover los labios levemente. Uno de los asistentes despierta de repente. Los dos se miran, el doctor Ferrón fríamente dice: las emociones son estados físicos que ponen el cerebro a vibrar. Eso quiere decir que el hipocampo y el hipotálamo son los encargados de reformarlo. He encontrado la cura. A veces sólo un abrazo sincero es suficiente. La sinceridad es lo complicado.

Ya están aquí

Es el año 2201. Nuestros nuevos vecinos del medio anillo que rodea la estrella KIC nos hablan y auxilian amistosos. Despierta la era de la inteligencia, paz y armonía. Su modelo esférico de Dyson nos permite ecológicos vivir de las estrellas. El viaje intergaláctico es posible y barato, no hay peajes para las autopistas de gusano y los lenguajes de programación son sencillos y armoniosos pues lo hacen en poesía. Las obras de arte perdidas en la definitiva guerra mundial se recuperan con el viaje en el tiempo. Como humano vivo e inteligente resurjo como mi propia creencia.

Todo por la ciencia

Te encantará – dijeron – ¡No querrás salir nunca! – dijeron.
Sí, los gatos adoramos las cajas, pero todo tiene su límite…
Firmado,
El gato de Schrödinger


Procuraba sujetarlo para que no se escabullera desde el sofá y saliera corriendo. No lo conseguía. Cuando estaba a punto de clavarle la aguja plástica de su jeringuilla, él lograba desasirse burlándose de ella, renombrada médica con estetoscopio de plástico al cuello y profesional maletín transparente.
—¡He dicho que dejes a tu hermano en paz, María! —era el mensaje que emitían los altavoces del hospital.
Si no lograba vacunarlo, nunca comprobaría la eficacia de su fórmula compuesta por champú, gel y dentífrico en partes iguales. Tendría que convencerlo permitiéndole probar en ella, su nuevo set de herramientas de carpintería.

Fórmula Alfa

La ciencia va cada vez más allá. He aquí la simple fórmula de la felicidad:
Toma mucho Calcio, agua y fósforo pero no te pases con los hidratos de Carbono. Nunca dejes de tener Fe. El pirrarse por el oro y el poder sólo te llevará a decir ¡Au! Recuerda que el más ástato, perdón, astuto, es aquel que disfruta del puro Oxígeno al aire libre con una simple Radio, Cromos y buenos amigos. Lleva el dolor al punto de ebullición pues hay mil sitios que visitar: California, India, Francia, Sicilia…y lo más importante: sé siempre sólido y noble.

LA GRAN INTEMPERIE

Estaba a punto de morir, flotando en el vacío, a veinte metros de la Estación Espacial. La banda flexible que le unía a ella se estaba desgarrando y era el último cordón umbilical que le unía a la vida. El gas propulsor de su mochila se había consumido. Sería, pensó, una muerte diferente. Comprendió su verdadera insignificancia, sin esa protesta última que el intelecto dirige, no sabe a quién, cuando se aproxima a la nada. Ante la inmensidad sin fin que le rodeaba, su propio fin minúsculo, carecía de importancia. Todo era diferente en la gran intemperie.

Coquetería

No dejaré que curiosees mi radical cambio de look. Y la bacteria alarga su manita buscando interceptar el haz de electrones del microscopio.

Sentir o entender

—¿Sabes que mi madre sabía taquigrafía?

—Viene del griego. Significa veloz. Lo sé por el taquión. Alcanza velocidades superlumínicas.
—¿Pero no se supone que no hay nada más rápido que la luz?
—Es una partícula hipotética. Deben utilizarla porque encaja en algún vacío.
—Eso es maravilloso pero no entiendo nada.
—Dicen que no puedes verlo aproximarse: llega antes que su propia imagen. Justo cuando pasa
frente a ti puedes ver dos reflejos que se trasladan en direcciones opuestas.
—Eso es como cuando yo te explico qué es la «performance».

El viejo debate

—Y tú, ¿con qué te quedarías, teletransporte o invisibilidad?
—¿Por qué elegir?

Y así se acabo el debate más viejo del mundo.

FENOMENOLOGÍA DE LA MATERIA

El vaso siempre está medio lleno o medio vacío, pero pesimista y optimista coinciden en la duda:

¿De agua o de aire?

La química del matemático

Informe 812749.
Motivo: invasión Dacla.
Bajas: Se ha perdido la vida de ciento tres agentes, diez mil soldados desaparecidos.
Se cree que el rapto fue para estudiar nuestra configuración morfológica. Adjunto fotos dos, cinco y nueve. Poseen figura humana y piel de reptil.
Son de sangre caliente. En la fotografía diez, se puede ver la disección del único cuerpo que logramos obtener. La especie tiene unos órganos similares a los humanos.
Se me ha encomendado la investigación de su fuente de energía y listado de ventajas, comienzo el análisis del suelo del sector H-2 latitud 63’6º altitud 25,9º.

I+…

Inicia por enésima vez, su Principio de Arquímedes.
Introduce en el vaso de precipitado, las palabras ya sopesadas en la balanza: Inversión, Investigación, Incremento…
Ilusionada asiste al empuje del fluido provocando la aparición de: Innovación, Imaginación, Impulso, Ilusión,… ¡Hasta desarrollo!
¡Eureka! Grita satisfecha la Investigadora ante la lógica correlación.
Insiste ahora introduciendo Ingeniera, Inventor, Industrial, Intelectual… ¡Hasta científica! Por Inercia todas van al fondo.
Incrédula asiste al desbordamiento del líquido que, por Inaceptable, recibe el empuje: Intolerable, Inexplicable, Injusto, Incongruente, Inaudito, Impracticable…son algunos resultados de la Incógnita.
¡Iureka! Grita de Impotencia un tanto, más bien un mucho, Indignada.

El día soñado

—¡Eureka! Me gusta.
—Nunca llamaría así a mi hija. He dicho Erika.
—Bueno, tampoco está mal.
—Te agobia estar aquí, ¿verdad?
—No estoy agobiado…
—Claro que lo estás. Qué pesadez haber tenido que acompañar a tu mujer en el parto. Pero, tranquilo, pronto podrás volver a tu laboratorio y a tu crucial investigación.
—No digas eso, mujer… ¿Cuándo?

DUELO

Si alineados espalda con espalda, dos hombres idénticos caminan en sentido contrario, cuentan un número similar de pasos, se vuelven justo en el mismo instante, desenfundan su revólver con análoga velocidad y al unísono disparan, ambas balas, tras recorrer una distancia afín, colisionarán en el aire, coincidiendo en tiempo y espacio.

Pero esto es incierto. Siempre, en cualquier circunstancia, sopla el viento.

A favor o en contra.