Microrrelatos 2015

Últimas voluntades

En la revisión de Oncología le dictaron sentencia final: un mes, quizá dos. El disgusto, probablemente, provocó un Alzheimer fulminante: en tres días ya no conocía a sus herederos, tenía la mirada perdida y se le caía la comida de la boca.
Las conversaciones delante de ella dejaron de ser disimuladas mostrando el cinismo de los corazones y su avaricia.
La muerte llegó en dos meses; la lectura del testamento: ni un duro para nadie y el deseo de que se le practicara una autopsia. Resultado: ni rastro de daño cerebral, el Alzheimer era absoluta y voluntariamente falso.

Reserva

¿Qué oculta también la ciencia que tanto asusta?, cuando se descubre una parte de la verdad se celebra a pesar de todo a bombo y platillo, porque desaparece ese miedo por lo desconocido, y que ella bien esconde a sabiendas de que el ser humano no lo utilizará del todo para buenos fines.

Hoy no fui al laboratorio, me quedé en casa a descansar después de un largo y arduo trabajo de años que ha concluido en un gran descubrimiento. Y me pregunto por eso si haré bien en darlo a conocer.

SOL

«011000101000101010000100111100101000101010010101010001010101001010101110010101000101000101001001000010101001001010 (…)».

Es parte del mensaje recibido desde la Upside III, por parte de la Unidad de Rescate Científico Internacional (URCI).

Poniendo en antecedentes, recordemos que ésta sonda espacial, puesta en órbita a las 00h del día 30-06-2015, dejó de enviar información pasadas siete horas exactas desde su lazamiento.

Hoy, como primicia mundial, y a pesar de políticos y filósofos estrategas, el Equipo Internacional de Seguridad Terrestre (EIST) declara:

«Solo hay una evidéncia científica hasta la fecha: el mensaje recibido (…) el día 13-3-2053 proviene, con toda seguridad, de la estrella más próxima a nuestro planeta. El Sol».

400 kilómetros en vertical

Pensó que podía detener el tiempo cuando vio que la gota de agua se quedaba a escasos centímetros de su frente, sin llegar a impactar contra ella. Flotando en medio de la estación espacial, recordó que en gravedad cero los fluidos flotan y, sin pensarlo, se bebió aquella gota de agua, que era la última de sus reservas para toda la misión.

Al asomarse por la ventana y ver la Tierra, de un azul que dañaba los ojos, deseó que el mensaje de ayuda hubiese llegado a tiempo.

Ha sido capturada

Ha sido capturada. Grilletes oxidados atosigaban la libertad de sus movimientos. Sus manos y pies ensangrentados son el reflejo de un autoritarismo desmedido. De una opresión que atosiga la libertad del pensamiento.

La luz de la razón ya no existe. La ignorancia gobierna la mente de los hombres.

La literatura fue quemada viva. La filosofía ha sido decapitada.

Finalmente, la ciencia ha caído. Será torturada hasta la muerte. Los hombres se han vuelto presas de su propia esclavitud que ellos mismos han propagado.

Una oscuridad se cierne sobre la humanidad.

Para siempre.

La ciencia es para todos

Pedro siempre escuchaba las historias de su abuelo Raúl, quien le contaba que siempre había soñado con estudiar ciencias y crear un invento tan genial que ayudará ¡a todas las personas del mundo!

Poco a poco, Pedro creció y su abuelo partió.

A sus 19 años el pequeño tuvo que decidir que estudiar, y fue así que recordó a su abuelo motivándolo a ayudar a los demás.

Así Pedro, decidió estudiar ciencias y crear un proyecto que ayudará a todas las personas a tener acceso al agua. El tiempo paso y logró crear un sistema que limpia el agua de la lluvia y permite que una población vulnerable tenga acceso a agua limpia.

Aunque no logró ayudar a todas las personas del mundo, Pedro entendió que había puesto su granito de arena y eso era más que suficiente!

Perdiendo conexión

¡Por fin, vacaciones! Vamos al pueblecito costero al que íbamos cada verano con nuestros padres cuando éramos niños. Saltar, rebozarse con agua de mar y arena cristalina con la consiguiente bronca de mamá. Ahora llego a la playa donde íbamos y no veo la arena. El agua llega hasta las escaleras que bajaba para correr hacia la orilla. ¿Dónde está? En el 2012 era una playa, veinte años después, no es más que un charco inmenso que se ha comido la tierra. Como el hombre ha sido tan incapaz de cuidar su planeta y dejar bajo el agua sus recuerdos.

Los molinos de la Humanidad

El agua y el viento, dos elementos, que revolucionaron la historia de la humanidad. El rugir de las aspas en movimiento, propulsadas por el viento y por el agua también, movilizaban las piedras que luego molían el trigo para convertirlo en harina, elaborando el deseado pan de subsistencia, desde la antiguedad hasta casi nuestros días, esa es la historia de los «Molinos de Agua y de Viento»; la historia de la humanidad y su lucha por subsistir.

Catálogo del arte en Florencia

Catálogo del arte en Florencia
(Etapa: siglo XXI)

:-/

Título: Gioconda
Autor : (anónimo)

Legionella es nombre de mujer

Antes vivía en una torre de refrigeración. Un día, me monté en una gota de agua y, aprovechando buen viento, salí a navegar. Amarré en un pulmón. Un joven macrófago me estaba observando. Sabía que los macrófagos eran células defensivas, pero no me amilané. Legionela, le dije, cuando, inocente, preguntó mi nombre, y tras un leve roce me dejó penetrarlo. Cobijada en su interior empecé a multiplicarme en loco frenesí hasta convertirle en un amasijo de pus inservible. Le abandoné. Él fue el primero, y desde entonces, no he podido parar. Sólo deseo que el antibiótico no me encuentre.

¡Última hora!

Según los últimos datos disponibles, se han dinamitado todas las bases de la ciencia. Gracias a Dios, aún nos queda la fe.

Déjà vu

Cuando Ka observó detenidamente los ojos de su hija, su forma de andar y, sobre todo, sus pies, sufrió una súbita regresión temporal. Vio a su abuela, a su madre, se vio ella misma, y casi pudo imaginar cómo serían sus nietas, pese a que todavía era demasiado pronto para pensar en ellas. Como en un “déjà vu”, en apenas unos segundos, comprendió que la inmortalidad no es esotérica ni religiosa, sino pura ciencia.

Heisenberg

Es absurdo que, como tú dices, podamos estar en dos lugares, simultáneamente. Nunca había oído semejante sandez. Me lo puedes explicar como quieras, no lo entenderé. Mi mente se ha educado en el dos y dos son cuatro, y de ahí no me sacarás, y menos reduciéndolo todo a una simple ecuación. Otras veces, has conseguido convencerme, pero esta vez no, dijo K, dirigiéndose a su amigo Heisenberg. Este, sin apenas inmutarse por el tono de reproche de aquellas palabras, respondió con cierta condescendencia: solo es cuestión de tiempo. Entonces, como si se tratara de un milagro, K lo entendió.

Soledad

Lo intentó varias veces, sin éxito. Hasta que un día fatídico, lo consiguió. Murió. Y con él, sus conocimientos. Los había acumulado durante los últimos cuarenta años, y ahora, la ausencia de alguien que le escuchara, aunque hubiera sido al otro lado del teléfono, provocó una catástrofe sin parangón. Así lo dejó escrito. Ahora todo habría de comenzar de nuevo. Sus últimos descubrimientos se fueron con la cuerda que le seccionó el cuello. Se perdieron en la oscuridad, en el abismo de la muerte, ante la desesperación de quienes, durante años, habían colaborado con él.

La colmena

La traslúcida lámina de grafeno se adhirió suavemente a su antebrazo, notó el bullir de las enzimas y retrovirus fusionando sus tejidos con la delgada capa de células madre del sutil dispositivo. El delgado aparato se activó con un brillo espectral, inmediatamente sus pensamientos fueron escudriñados, sus gustos examinados, sus necesidades valoradas y su estado de salud completamente chequeado, en su mente comenzaron a sonar mensajes de bienvenida de personas desconocidas con las que compartía aficiones y gustos. Ya no tenía miedos, ni dudas, el sistema las resolvía todas por él, sonrió al recibir un último mensaje: «BIENVENIDO A GLOBALNET».

El amor electrónico

La conocía desde hace años, era un amor como ninguno en la vida, siempre estaba cuando lo deseaba, la tecnología era su único lazo y razón de conocimiento, pero nada fue tan fuerte como para lograr destruir una relación que iba más allá de una máquina, salvo el conocimiento de ello… las máquinas no lo saben, solo funcionan de una manera, y la programación cambia la ciencia por el amor que se pide.

El corazón roto se cura con analgésicos

Cuando era una niña, me deleitaba armando rompecabezas; disfrutaba de perderme en el tiempo encontrándole su razón de existir a cada una de las piezas. Me gustaba observarlas delicadamente para darme cuenta que en su soledad, que una sin la otra, no eran más que pedazos de cartón sin sentido.

Al terminar el rompecabezas comprendía, que después del desastre, todo el esfuerzo dedicado a unir las piezas, valía la pena pues el resultado era la imagen más hermosa que había visto.

Jamás pensé que al crecer me encontraría armando el rompecabezas de mi roto corazón, ni que me costaría tanto encontrarle el inicio a lo que en algún momento parecía ser mi motor para seguir adelante.

Hasta que leí que los Investigadores de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey lograron deducir que el área cerebral que se activa al experimentar el desamor, es la misma que se activa cuando sentimos dolor físico al golpearnos o lastimarnos.

Entonces tome un analgésico y parecía que mi corazón roto tenía todas sus piezas devuelta, excepto la capacidad de sentir.

Mi otro yo

Dirac sentenció: “¡No lo hagas, es muy peligroso!”. Durante mucho tiempo busqué a mi doble. Cierto día me encontré conmigo mismo: quedamos paralogizados, éramos idénticos. No sabíamos qué hacer y lo abracé. Pero en el preciso segundo en que las partículas de mi cuerpo se encontraron con las de él, explotamos en un destello de luz.
Dirac tenía razón: “tu otro yo está conformado por antipartículas negativas que al chocar con tus partículas positivas, se pueden destruir”. En una milésima de segundos me había transformado en un fotón de alta energía de rayos gamma. Pero era tarde.

Las lágrimas de Naima

Naima es pequeña, aún no entiende muchas cosas. Ha visto tantos horrores que su padre valientemente logró disimular inventando historias que no eran realmente así. Como cuando dijo que aquellos niños dormían tirados en una calle de Alepo, o cuando le contó que su mamá debía quedarse en la fábrica cosiendo mientras ellos subían a las lanchas en aquella oscura playa de Latakia.
Meses más tarde en Neubrandenburg una maestra pregunta por qué son saladas las lágrimas, Naima se levanta del pupitre y contesta:
-Maestra Leena es el agua que tragamos en la playa Assos, aún recuerdo su sabor salado.

El agujero de gusano

El agujero de gusano
El hombre lee y murmura: “Cuando una estrella colapsa se produce un agujero negro. La materia, en este horizonte de sucesos no desaparece, creando un agujero blanco o un nuevo universo paralelo.”
Continúa leyendo: “Si alguien se mueve muy rápido en el espacio y el otro no se mueve, se ha avanzado en el futuro. Pero se debería viajar a la velocidad de la luz”.
El hombre concluye: un agujero de gusano es un atajo, e imagino a John Lennon en otro mundo paralelo cantando con Los Beatles en el Estadio de Wimbledon.
—¡Caramba!, –murmura.

Ella era arte

Él no podía dejar de mirarla. No era capaz de apartar la mirada de tanta belleza.

Intentaba imprimir las delicadas líneas de su rostro en su retina, para así poder memorizarlas y plasmarlas sobre un lienzo que durase para siempre. Él quería tener ese lienzo, poseerlo y poder seguir admirándola incluso cuando no debiera.

Ella había nacido para que su gracia no pasase desapercibida. Cada pequeño poro de su piel rogaba ser pintado.

Él cogió el pincel, y cuando se decidió a dar la primera pincelada, supo que ella había nacido para algo más grande.

Él pintó un museo entero.

Él no podía dejar de mirarla

Él no podía dejar de mirarla. No era capaz de apartar la mirada de tanta belleza.

Intentaba imprimir las delicadas líneas de su rostro en su retina, para así poder memorizarlas y plasmarlas sobre un lienzo que durase para siempre. Él quería tener ese lienzo, poseerlo y poder seguir admirándola incluso cuando no debiera.

Ella había nacido para que su gracia no pasase desapercibida. Cada pequeño poro de su piel rogaba ser pintado.

Él cogió el pincel, y cuando se decidió a dar la primera pincelada, supo que ella había nacido para algo más grande.

Él pintó un museo entero.

Sin embargo, se mueve

El hombre temeroso que ha claudicado por segunda vez ante el Santo Oficio y ha firmado la confesión en la que reconoce que la Tierra está fija y es el Sol el que se mueve alrededor; el hombre que se ha quedado ciego de tanto mirar las manchas solares; el hombre condenado de por vida al arresto domiciliario por sus ideas heterodoxas; el hombre que entretiene sus últimos días tocando el laúd, repite, incansable, como un mantra redentor, como una letanía que acaso lo salva de sus miedos: eppur si muove, eppur si muove

Los colores del océano

Siempre quise sumergirme en las profundidades inexploradas del mar, y bueno la vida me lo dió pero de manera indirecta. Ni te imaginas lo que puede aparecer desde el estómago de un pez. Linternas adheridas a un minúsculo pececito que a traves de sus señales atrae a las hembras cercanas, porque te recuerdo allá abajo no llega la luz.