Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Microrrelatos Científicos 2020
Relatos
Reglas y Premios
Subir Relato
Tus Relatos
Los más votados
Acceda a cuenta
Más recientes
Más antiguas
Más votada
Menos votos
Aleatorio
El parque matemático
meperper
“Al parque”, repitió al trazar dos líneas simplificando cada término de la fracción. Aquellas dos palabras hicieron que Roque recordara a su maestro de la infancia a la vez que se giraba hacia sus alumnos. Había navegado por espacios topológicos, ecuaciones diferenciales, integrales de Riemann y un sinfín de conceptos matemáticos en sus años de facultad y siempre volvía al inicio. Siempre imaginó un espacio al que llegaban los números y las incógnitas a convivir con columpios, remos y juegos infantiles. Ahora era él quien los enviaba de paseo, “al parque”.
99
El parque matemático
meperper
“Al parque”, repitió al trazar dos líneas simplificando cada término de la fracción. Aquellas dos palabras hicieron que Roque recordara a su maestro de la infancia a la vez que se giraba hacia sus alumnos. Había navegado por espacios topológicos, ecuaciones diferenciales, integrales de Riemann y un sinfín de conceptos matemáticos en sus años de facultad y siempre volvía al inicio. Siempre imaginó un espacio al que llegaban los números y las incógnitas a convivir con columpios, remos y juegos infantiles. Ahora era él quien los enviaba de paseo, “al parque”.
99
El parque matemático
“Al parque”, repitió al trazar dos líneas simplificando cada término de la fracción. Aquellas dos palabras hicieron que Roque recordara a su maestro de la infancia a la vez que se giraba hacia sus alumnos. Había navegado por espacios topológicos, ecuaciones diferenciales, integrales de Riemann y un sinfín de conceptos matemáticos en sus años de facultad y siempre volvía al inicio. Siempre imaginó un espacio al que llegaban los números y las incógnitas a convivir con columpios, remos y juegos infantiles. Ahora era él quien los enviaba de paseo, “al parque”.
meperper
99
El camino
ElvisHC
Cuando el sabio trazó un hexágono que abrazaba a una circunferencia, renunció a cultivar la ciencia que enaltece el espíritu, para abrazar a la gente y a la vida. Equidistante de los extremos, en una búsqueda de cuatro mil años, sintió el peso de la cercanía de El Número, emocionado al pensar en el inmenso bien que estaba por dar a luz. El Número no sería del todo cognoscible, pero ahora entraría para siempre en el corazón del hombre. Sería invitado especial en su casa, cenaría con su familia, y una niña cantaría canciones en su honor.
0
El camino
ElvisHC
Cuando el sabio trazó un hexágono que abrazaba a una circunferencia, renunció a cultivar la ciencia que enaltece el espíritu, para abrazar a la gente y a la vida. Equidistante de los extremos, en una búsqueda de cuatro mil años, sintió el peso de la cercanía de El Número, emocionado al pensar en el inmenso bien que estaba por dar a luz. El Número no sería del todo cognoscible, pero ahora entraría para siempre en el corazón del hombre. Sería invitado especial en su casa, cenaría con su familia, y una niña cantaría canciones en su honor.
0
El camino
Cuando el sabio trazó un hexágono que abrazaba a una circunferencia, renunció a cultivar la ciencia que enaltece el espíritu, para abrazar a la gente y a la vida. Equidistante de los extremos, en una búsqueda de cuatro mil años, sintió el peso de la cercanía de El Número, emocionado al pensar en el inmenso bien que estaba por dar a luz. El Número no sería del todo cognoscible, pero ahora entraría para siempre en el corazón del hombre. Sería invitado especial en su casa, cenaría con su familia, y una niña cantaría canciones en su honor.
ElvisHC
0
Stairway to heaven
angelikpinzon
“La extinción de una supernova genera una gran cantidad de oro”, leyó la chica. Construyó su escalera y subió al cielo a capturar colisiones estelares. Lo que ella no sabía es que estas forman agujeros negros; se la comió uno, ahora vive en una casa de oro al otro lado del universo. De vez en cuando nos visita en el coro de una canción.
51
Stairway to heaven
angelikpinzon
“La extinción de una supernova genera una gran cantidad de oro”, leyó la chica. Construyó su escalera y subió al cielo a capturar colisiones estelares. Lo que ella no sabía es que estas forman agujeros negros; se la comió uno, ahora vive en una casa de oro al otro lado del universo. De vez en cuando nos visita en el coro de una canción.
51
Stairway to heaven
“La extinción de una supernova genera una gran cantidad de oro”, leyó la chica. Construyó su escalera y subió al cielo a capturar colisiones estelares. Lo que ella no sabía es que estas forman agujeros negros; se la comió uno, ahora vive en una casa de oro al otro lado del universo. De vez en cuando nos visita en el coro de una canción.
angelikpinzon
51
Azul no me dejes
claudiakrasbenicio@gmail.com
Azul no me dejes
Su amor era mutuo, ambos sabían cuánto se necesitaban y amaban saberlo, pero a su vez esto les daba un gran temor. No todo dependía de ellos, en realidad era muy poco lo que podían hacer para subsistir a tanta amenaza.
Él era impetuoso, profundo, fuerte y atrevido. Ella en cambio, calma, paciente, sabía que el tiempo brinda grandes y maravillosos frutos.
Si tan solo su amor fuera respetado, cuánta riqueza él tenía, cuánta delicia ella brindaba.
Pero al parecer quienes se sienten con más derechos pretenden someterlos y el mar y la pradera temen perderse.
0
Azul no me dejes
claudiakrasbenicio@gmail.com
Azul no me dejes
Su amor era mutuo, ambos sabían cuánto se necesitaban y amaban saberlo, pero a su vez esto les daba un gran temor. No todo dependía de ellos, en realidad era muy poco lo que podían hacer para subsistir a tanta amenaza.
Él era impetuoso, profundo, fuerte y atrevido. Ella en cambio, calma, paciente, sabía que el tiempo brinda grandes y maravillosos frutos.
Si tan solo su amor fuera respetado, cuánta riqueza él tenía, cuánta delicia ella brindaba.
Pero al parecer quienes se sienten con más derechos pretenden someterlos y el mar y la pradera temen perderse.
0
Azul no me dejes
Azul no me dejes
Su amor era mutuo, ambos sabían cuánto se necesitaban y amaban saberlo, pero a su vez esto les daba un gran temor. No todo dependía de ellos, en realidad era muy poco lo que podían hacer para subsistir a tanta amenaza.
Él era impetuoso, profundo, fuerte y atrevido. Ella en cambio, calma, paciente, sabía que el tiempo brinda grandes y maravillosos frutos.
Si tan solo su amor fuera respetado, cuánta riqueza él tenía, cuánta delicia ella brindaba.
Pero al parecer quienes se sienten con más derechos pretenden someterlos y el mar y la pradera temen perderse.
claudiakrasbenicio@gmail.com
0
Estación Mayakovskaya
victorflorez014@gmail.com
A donde mirase se encontraba con anuncios publicitarios promocionando desde hamburguesas hasta bienes raíces, todos los espacios en el vagón estaban ocupados estratégicamente, no había pared, ventana o puerta que se salvase. Al salir del vagón la agresividad continuaba, gráficos en el piso, tableros y cajas de luz en los pasajes, carteles luminosos en las escaleras, anuncios sonoros en los vestíbulos. Pero en medio del caos llamó su atención ese rostro y nombre en la pared, camuflado entre el rojizo mosaico, tallado con tal simplicidad y perfección, digno legado futurista. Aquella estación Mayakovskaya desarma sentidos y contagia masas.
1
Estación Mayakovskaya
victorflorez014@gmail.com
A donde mirase se encontraba con anuncios publicitarios promocionando desde hamburguesas hasta bienes raíces, todos los espacios en el vagón estaban ocupados estratégicamente, no había pared, ventana o puerta que se salvase. Al salir del vagón la agresividad continuaba, gráficos en el piso, tableros y cajas de luz en los pasajes, carteles luminosos en las escaleras, anuncios sonoros en los vestíbulos. Pero en medio del caos llamó su atención ese rostro y nombre en la pared, camuflado entre el rojizo mosaico, tallado con tal simplicidad y perfección, digno legado futurista. Aquella estación Mayakovskaya desarma sentidos y contagia masas.
1
Estación Mayakovskaya
A donde mirase se encontraba con anuncios publicitarios promocionando desde hamburguesas hasta bienes raíces, todos los espacios en el vagón estaban ocupados estratégicamente, no había pared, ventana o puerta que se salvase. Al salir del vagón la agresividad continuaba, gráficos en el piso, tableros y cajas de luz en los pasajes, carteles luminosos en las escaleras, anuncios sonoros en los vestíbulos. Pero en medio del caos llamó su atención ese rostro y nombre en la pared, camuflado entre el rojizo mosaico, tallado con tal simplicidad y perfección, digno legado futurista. Aquella estación Mayakovskaya desarma sentidos y contagia masas.
victorflorez014@gmail.com
1
"Y SIN EMBARGO, SE MUEVE"
ARMANDO ARAVENA ARELLANO
La discusión de si la tierra era el centro del universo, pudo costarle la vida. Sin embargo, en aquellas dos horas que duraba la misa en Santa María del Fiore, le permitió reafirmar definitivamente su presunción.
Sentado justo bajo la cúpula, Galileo observó como la sombra que el sol provocaba, iba desplazándose a través de las baldosas del piso.
Sin embargo, aquel descubrimiento pudo haberle costado la vida. Terminado el juicio en su contra por negar que la tierra era el centro de universo, en forma sigilosa expresó…”y sin embargo se mueve”.
SABIO
0
"Y SIN EMBARGO, SE MUEVE"
ARMANDO ARAVENA ARELLANO
La discusión de si la tierra era el centro del universo, pudo costarle la vida. Sin embargo, en aquellas dos horas que duraba la misa en Santa María del Fiore, le permitió reafirmar definitivamente su presunción.
Sentado justo bajo la cúpula, Galileo observó como la sombra que el sol provocaba, iba desplazándose a través de las baldosas del piso.
Sin embargo, aquel descubrimiento pudo haberle costado la vida. Terminado el juicio en su contra por negar que la tierra era el centro de universo, en forma sigilosa expresó…”y sin embargo se mueve”.
SABIO
0
"Y SIN EMBARGO, SE MUEVE"
La discusión de si la tierra era el centro del universo, pudo costarle la vida. Sin embargo, en aquellas dos horas que duraba la misa en Santa María del Fiore, le permitió reafirmar definitivamente su presunción.
Sentado justo bajo la cúpula, Galileo observó como la sombra que el sol provocaba, iba desplazándose a través de las baldosas del piso.
Sin embargo, aquel descubrimiento pudo haberle costado la vida. Terminado el juicio en su contra por negar que la tierra era el centro de universo, en forma sigilosa expresó…”y sin embargo se mueve”.
SABIO
ARMANDO ARAVENA ARELLANO
0
LA PARTE DIFICIL
belen0202
Siendo niño había visto a su abuela cuidar de esas plantas desde que eran apenas unos brotes. Ya sea por las tormentas o por los días calurosos, siempre se preocupaba porque estuviesen protegidas.
Pasarían algunos años hasta que pudo volver a visitar a su abuela. Contempló entonces, como aquellas plantas eran ahora arboles altos y fuertes.
—Por fin has terminado la parte difícil —dijo su nieto, ahora adolescente— ya no tienes que esforzarte tanto cuidándolos.
Ella respondió:
—La parte difícil no es cuidarlos hasta que crecen, sino cuidarlos de aquellos que no son capaces de comprender su importancia.
1
LA PARTE DIFICIL
belen0202
Siendo niño había visto a su abuela cuidar de esas plantas desde que eran apenas unos brotes. Ya sea por las tormentas o por los días calurosos, siempre se preocupaba porque estuviesen protegidas.
Pasarían algunos años hasta que pudo volver a visitar a su abuela. Contempló entonces, como aquellas plantas eran ahora arboles altos y fuertes.
—Por fin has terminado la parte difícil —dijo su nieto, ahora adolescente— ya no tienes que esforzarte tanto cuidándolos.
Ella respondió:
—La parte difícil no es cuidarlos hasta que crecen, sino cuidarlos de aquellos que no son capaces de comprender su importancia.
1
LA PARTE DIFICIL
Siendo niño había visto a su abuela cuidar de esas plantas desde que eran apenas unos brotes. Ya sea por las tormentas o por los días calurosos, siempre se preocupaba porque estuviesen protegidas.
Pasarían algunos años hasta que pudo volver a visitar a su abuela. Contempló entonces, como aquellas plantas eran ahora arboles altos y fuertes.
—Por fin has terminado la parte difícil —dijo su nieto, ahora adolescente— ya no tienes que esforzarte tanto cuidándolos.
Ella respondió:
—La parte difícil no es cuidarlos hasta que crecen, sino cuidarlos de aquellos que no son capaces de comprender su importancia.
belen0202
1
EL MAS TONTO
belen0202
Año 1855. En el salón de clases, varios niños se burlan de un compañero.
—Has oído lo que dicen de él- pregunta uno de ellos a otro.
—Si, que es demasiado tonto para aprender. Los maestros han decidido dejar de intentarlo. Dicen que es “retrasado”.
Año 1882. El mundo habla del inventor
—Has oído de ese sujeto, ese de la bombita de luz.
—Claro todos saben sobre él.
—Ahora ha inventado el primer sistema de distribución eléctrica.
—Sin dudas, ese sujeto es un genio.
El niño tonto y el genio eran la misma persona, Thomas Alva Edison.
1
EL MAS TONTO
belen0202
Año 1855. En el salón de clases, varios niños se burlan de un compañero.
—Has oído lo que dicen de él- pregunta uno de ellos a otro.
—Si, que es demasiado tonto para aprender. Los maestros han decidido dejar de intentarlo. Dicen que es “retrasado”.
Año 1882. El mundo habla del inventor
—Has oído de ese sujeto, ese de la bombita de luz.
—Claro todos saben sobre él.
—Ahora ha inventado el primer sistema de distribución eléctrica.
—Sin dudas, ese sujeto es un genio.
El niño tonto y el genio eran la misma persona, Thomas Alva Edison.
1
EL MAS TONTO
Año 1855. En el salón de clases, varios niños se burlan de un compañero.
—Has oído lo que dicen de él- pregunta uno de ellos a otro.
—Si, que es demasiado tonto para aprender. Los maestros han decidido dejar de intentarlo. Dicen que es “retrasado”.
Año 1882. El mundo habla del inventor
—Has oído de ese sujeto, ese de la bombita de luz.
—Claro todos saben sobre él.
—Ahora ha inventado el primer sistema de distribución eléctrica.
—Sin dudas, ese sujeto es un genio.
El niño tonto y el genio eran la misma persona, Thomas Alva Edison.
belen0202
1
Microrelato cuántico
Leonard
–Mamá – preguntó el niño–, ¿dónde está la luz?
–En todas partes. Y en ninguna.
0
Microrelato cuántico
Leonard
–Mamá – preguntó el niño–, ¿dónde está la luz?
–En todas partes. Y en ninguna.
0
Microrelato cuántico
–Mamá – preguntó el niño–, ¿dónde está la luz?
–En todas partes. Y en ninguna.
Leonard
0
21
22
23
24
25
Compartir: