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La primera pregunta
Carlos Righetti
Carlitos hacía sus trabajos escolares una tarde soleada, aburrido buscaba inconscientemente una distracción. Diversos haces de luz penetraban por su ventana, y así advirtió las motas de polvo que bailaban sobre su cabeza, notaba como desaparecían al salir de un haz y aparecían al entrar a otro ¿Siempre habían estado ahí? Al soplar veía las motas correr frenéticas. Comenzó a experimentar, no tenían sabor, olor y las perdía al tacto de su piel, llego a dudar de la existencia de las motas. Infinitas, brotaron una detrás de otra y no permitieron que Carlitos terminara la tarea aquel día.
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La primera pregunta
Carlos Righetti
Carlitos hacía sus trabajos escolares una tarde soleada, aburrido buscaba inconscientemente una distracción. Diversos haces de luz penetraban por su ventana, y así advirtió las motas de polvo que bailaban sobre su cabeza, notaba como desaparecían al salir de un haz y aparecían al entrar a otro ¿Siempre habían estado ahí? Al soplar veía las motas correr frenéticas. Comenzó a experimentar, no tenían sabor, olor y las perdía al tacto de su piel, llego a dudar de la existencia de las motas. Infinitas, brotaron una detrás de otra y no permitieron que Carlitos terminara la tarea aquel día.
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La primera pregunta
Carlitos hacía sus trabajos escolares una tarde soleada, aburrido buscaba inconscientemente una distracción. Diversos haces de luz penetraban por su ventana, y así advirtió las motas de polvo que bailaban sobre su cabeza, notaba como desaparecían al salir de un haz y aparecían al entrar a otro ¿Siempre habían estado ahí? Al soplar veía las motas correr frenéticas. Comenzó a experimentar, no tenían sabor, olor y las perdía al tacto de su piel, llego a dudar de la existencia de las motas. Infinitas, brotaron una detrás de otra y no permitieron que Carlitos terminara la tarea aquel día.
Carlos Righetti
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El fin, el comienzo
estefi16
Cuando lo fueron a buscar se estremeció de terror. ¿Qué le harían esta vez? Lo subieron a una camioneta y anduvieron largo rato. Cuando se detuvieron y lo bajaron, él sintió que era el fin. Se abrió la jaula y un extraño estiró su brazo hacia él y pronunció una palabra desconocida, “libertad”. Desconfiado, salió de la jaula y vio una inmensidad verde que se extendía ante él. Era muy distinto al laboratorio donde vivía. A su lado, otros primates abandonaban sus jaulas. Atemorizado, fue hacia los árboles, y el resto lo imitó. Ahora sí sabía lo que significaba libertad.
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El fin, el comienzo
estefi16
Cuando lo fueron a buscar se estremeció de terror. ¿Qué le harían esta vez? Lo subieron a una camioneta y anduvieron largo rato. Cuando se detuvieron y lo bajaron, él sintió que era el fin. Se abrió la jaula y un extraño estiró su brazo hacia él y pronunció una palabra desconocida, “libertad”. Desconfiado, salió de la jaula y vio una inmensidad verde que se extendía ante él. Era muy distinto al laboratorio donde vivía. A su lado, otros primates abandonaban sus jaulas. Atemorizado, fue hacia los árboles, y el resto lo imitó. Ahora sí sabía lo que significaba libertad.
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El fin, el comienzo
Cuando lo fueron a buscar se estremeció de terror. ¿Qué le harían esta vez? Lo subieron a una camioneta y anduvieron largo rato. Cuando se detuvieron y lo bajaron, él sintió que era el fin. Se abrió la jaula y un extraño estiró su brazo hacia él y pronunció una palabra desconocida, “libertad”. Desconfiado, salió de la jaula y vio una inmensidad verde que se extendía ante él. Era muy distinto al laboratorio donde vivía. A su lado, otros primates abandonaban sus jaulas. Atemorizado, fue hacia los árboles, y el resto lo imitó. Ahora sí sabía lo que significaba libertad.
estefi16
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El chip
Wall92
Cuando el chip apareció la gente se escandalizó, pronto todos tenían uno ¿Por qué no? La instalación era rápida y después de dos horas de migraña el cerebro aceptaba al intruso. La potencialización neuronal hizo posible descargar y subir información directo a la mente por medio de wi-fi, podías vivir las películas o videojuegos, hablar telepáticamente y experimentar sentimientos ajenos.
Un día una tormenta solar llegó a la tierra y una ráfaga de electricidad destruyó las cosas eléctricas, cuando los “incivilizados” descubrieron los restos del futuro solo había pedazos de huesos y chips.
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El chip
Wall92
Cuando el chip apareció la gente se escandalizó, pronto todos tenían uno ¿Por qué no? La instalación era rápida y después de dos horas de migraña el cerebro aceptaba al intruso. La potencialización neuronal hizo posible descargar y subir información directo a la mente por medio de wi-fi, podías vivir las películas o videojuegos, hablar telepáticamente y experimentar sentimientos ajenos.
Un día una tormenta solar llegó a la tierra y una ráfaga de electricidad destruyó las cosas eléctricas, cuando los “incivilizados” descubrieron los restos del futuro solo había pedazos de huesos y chips.
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El chip
Cuando el chip apareció la gente se escandalizó, pronto todos tenían uno ¿Por qué no? La instalación era rápida y después de dos horas de migraña el cerebro aceptaba al intruso. La potencialización neuronal hizo posible descargar y subir información directo a la mente por medio de wi-fi, podías vivir las películas o videojuegos, hablar telepáticamente y experimentar sentimientos ajenos.
Un día una tormenta solar llegó a la tierra y una ráfaga de electricidad destruyó las cosas eléctricas, cuando los “incivilizados” descubrieron los restos del futuro solo había pedazos de huesos y chips.
Wall92
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La última guerra.
Lord
En la biblia se describe el apocalipsis entre sonidos de trompeta, jinetes en el cielo, repartiendo calamidades por el mundo, dejando desastre a su paso...
... Pero no, hay algo más importante que un dios y un arma más poderosa que su irá, hoy me siento acá a ver cómo las alarmas de bombardeos se encienden y no sirve esconder, no sirve ocultarse, pues las bombas que vienen son atómicas y está guerra, la última de mi era, puede que la última de la humanidad, es por el líquido donde inicio la vida y por la que terminara, el agua.
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La última guerra.
Lord
En la biblia se describe el apocalipsis entre sonidos de trompeta, jinetes en el cielo, repartiendo calamidades por el mundo, dejando desastre a su paso...
... Pero no, hay algo más importante que un dios y un arma más poderosa que su irá, hoy me siento acá a ver cómo las alarmas de bombardeos se encienden y no sirve esconder, no sirve ocultarse, pues las bombas que vienen son atómicas y está guerra, la última de mi era, puede que la última de la humanidad, es por el líquido donde inicio la vida y por la que terminara, el agua.
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La última guerra.
En la biblia se describe el apocalipsis entre sonidos de trompeta, jinetes en el cielo, repartiendo calamidades por el mundo, dejando desastre a su paso...
... Pero no, hay algo más importante que un dios y un arma más poderosa que su irá, hoy me siento acá a ver cómo las alarmas de bombardeos se encienden y no sirve esconder, no sirve ocultarse, pues las bombas que vienen son atómicas y está guerra, la última de mi era, puede que la última de la humanidad, es por el líquido donde inicio la vida y por la que terminara, el agua.
Lord
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INNOVACIÓN
tyrant.01010@gmail.com
Las gotas de lluvia caían desde el cielo nublado, gris y cargado de cierta tristeza.
Esto no puede ser verdad...
Una mujer llamada Daniela Sousa Tavares, tenía conocimientos de biología, pensaba en ello mientras contemplaba el paisaje desde un mirador. Las gotas impactaban sobre el cristal del ventanal y como lágrimas bajaban describiendo en zigzag su desplazamiento. De pronto el primer rayo de luz apareció de entre las nubes, era la luz naranja del atardecer. Fue algo que iluminó su pensamiento.
Es como una partición de conjuntos. Son estructuras anatómicas, es protoplasma, pensó Daniela en un momento de inspiración divina.
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INNOVACIÓN
tyrant.01010@gmail.com
Las gotas de lluvia caían desde el cielo nublado, gris y cargado de cierta tristeza.
Esto no puede ser verdad...
Una mujer llamada Daniela Sousa Tavares, tenía conocimientos de biología, pensaba en ello mientras contemplaba el paisaje desde un mirador. Las gotas impactaban sobre el cristal del ventanal y como lágrimas bajaban describiendo en zigzag su desplazamiento. De pronto el primer rayo de luz apareció de entre las nubes, era la luz naranja del atardecer. Fue algo que iluminó su pensamiento.
Es como una partición de conjuntos. Son estructuras anatómicas, es protoplasma, pensó Daniela en un momento de inspiración divina.
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INNOVACIÓN
Las gotas de lluvia caían desde el cielo nublado, gris y cargado de cierta tristeza.
Esto no puede ser verdad...
Una mujer llamada Daniela Sousa Tavares, tenía conocimientos de biología, pensaba en ello mientras contemplaba el paisaje desde un mirador. Las gotas impactaban sobre el cristal del ventanal y como lágrimas bajaban describiendo en zigzag su desplazamiento. De pronto el primer rayo de luz apareció de entre las nubes, era la luz naranja del atardecer. Fue algo que iluminó su pensamiento.
Es como una partición de conjuntos. Son estructuras anatómicas, es protoplasma, pensó Daniela en un momento de inspiración divina.
tyrant.01010@gmail.com
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“Review” de una vida
aandgar
Sufría una autofagia inducida pendiente de apoptosis. No había protocolo que aprender, ni pipeta que calibrar. Se sentó con su bata blanca en una cama prestada, con la única intención de escribir la revisión de su vida. En su nueva bancada ya no importaba el factor de impacto, ni la discusión al término; solo constaba de un cuerpo material de células senescentes rodeadas por una matriz extracelular de coautores que había conocido en vida. No apareció en las necrológicas ninguna cita, sólo su mujer y su hija.
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“Review” de una vida
aandgar
Sufría una autofagia inducida pendiente de apoptosis. No había protocolo que aprender, ni pipeta que calibrar. Se sentó con su bata blanca en una cama prestada, con la única intención de escribir la revisión de su vida. En su nueva bancada ya no importaba el factor de impacto, ni la discusión al término; solo constaba de un cuerpo material de células senescentes rodeadas por una matriz extracelular de coautores que había conocido en vida. No apareció en las necrológicas ninguna cita, sólo su mujer y su hija.
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“Review” de una vida
Sufría una autofagia inducida pendiente de apoptosis. No había protocolo que aprender, ni pipeta que calibrar. Se sentó con su bata blanca en una cama prestada, con la única intención de escribir la revisión de su vida. En su nueva bancada ya no importaba el factor de impacto, ni la discusión al término; solo constaba de un cuerpo material de células senescentes rodeadas por una matriz extracelular de coautores que había conocido en vida. No apareció en las necrológicas ninguna cita, sólo su mujer y su hija.
aandgar
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La tortuga y el guepardo.
Serch41
-¿Qué pasó con la liebre? -Le preguntó el caracol a la tortuga.
-Le faltaba disciplina. Ahora compito contra un guepardo, a ver quién llega más lejos antes de la luna llena.
El guepardo corría ocho horas diarias. Lo hacía cada día, sin falta. Era veloz, paciente y muy inteligente, hasta había trazado la ruta perfecta.
-No podrás ganarle -replicó el caracol-. Apenas te queda un día, y no has avanzado nada.
-Puede que pierda, pero estaría estancada sin un reto -dijo la tortuga sonriente. Se abrochó el casco, y lentamente subió a la pequeña nave espacial que había construido.
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La tortuga y el guepardo.
Serch41
-¿Qué pasó con la liebre? -Le preguntó el caracol a la tortuga.
-Le faltaba disciplina. Ahora compito contra un guepardo, a ver quién llega más lejos antes de la luna llena.
El guepardo corría ocho horas diarias. Lo hacía cada día, sin falta. Era veloz, paciente y muy inteligente, hasta había trazado la ruta perfecta.
-No podrás ganarle -replicó el caracol-. Apenas te queda un día, y no has avanzado nada.
-Puede que pierda, pero estaría estancada sin un reto -dijo la tortuga sonriente. Se abrochó el casco, y lentamente subió a la pequeña nave espacial que había construido.
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La tortuga y el guepardo.
-¿Qué pasó con la liebre? -Le preguntó el caracol a la tortuga.
-Le faltaba disciplina. Ahora compito contra un guepardo, a ver quién llega más lejos antes de la luna llena.
El guepardo corría ocho horas diarias. Lo hacía cada día, sin falta. Era veloz, paciente y muy inteligente, hasta había trazado la ruta perfecta.
-No podrás ganarle -replicó el caracol-. Apenas te queda un día, y no has avanzado nada.
-Puede que pierda, pero estaría estancada sin un reto -dijo la tortuga sonriente. Se abrochó el casco, y lentamente subió a la pequeña nave espacial que había construido.
Serch41
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El amor de los polos.
Serch41
-Pero somos tan distintos. No entiendo porque me atrae.
-Se llama amor-. Le dijo Norte.
-Es demasiado positiva. La nublaré con mis ideas. -replicó Sur.
-Hazme caso. Solo acércate -Insistió Norte. Sur era su mejor amigo y quería hacerle feliz, aunque tuviera que olvidar a aquella belleza negativa que se escondía tras la positiva muchacha.
Sur se acercó tembloroso, y en solo un segundo, les juntó la química.
Norte sonrió con tristeza tras él. Había dejado escapar al polo negativo de aquel imán para que su amigo se juntara por siempre con su amada Norte.
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El amor de los polos.
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-Pero somos tan distintos. No entiendo porque me atrae.
-Se llama amor-. Le dijo Norte.
-Es demasiado positiva. La nublaré con mis ideas. -replicó Sur.
-Hazme caso. Solo acércate -Insistió Norte. Sur era su mejor amigo y quería hacerle feliz, aunque tuviera que olvidar a aquella belleza negativa que se escondía tras la positiva muchacha.
Sur se acercó tembloroso, y en solo un segundo, les juntó la química.
Norte sonrió con tristeza tras él. Había dejado escapar al polo negativo de aquel imán para que su amigo se juntara por siempre con su amada Norte.
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El amor de los polos.
-Pero somos tan distintos. No entiendo porque me atrae.
-Se llama amor-. Le dijo Norte.
-Es demasiado positiva. La nublaré con mis ideas. -replicó Sur.
-Hazme caso. Solo acércate -Insistió Norte. Sur era su mejor amigo y quería hacerle feliz, aunque tuviera que olvidar a aquella belleza negativa que se escondía tras la positiva muchacha.
Sur se acercó tembloroso, y en solo un segundo, les juntó la química.
Norte sonrió con tristeza tras él. Había dejado escapar al polo negativo de aquel imán para que su amigo se juntara por siempre con su amada Norte.
Serch41
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La foca presumida.
Serch41
A la pequeña foca le gustaba aquella zona. Siempre encontraba cosas bonitas, y después de un rato buscando, algo llamó su atención. Sus ojos brillaron de emoción, y sin dudarlo se lo puso. Le quedaba algo justo, pero lucía divino. El delfín la vio pasar y la llamó belleza. La tortuga la notó hermosa, y hasta el pingüino sonrió al verla. Todos estaban celosos. Ay… ¡Qué contenta estaba la foca! Pero de la noche a la mañana murió la pequeña, sin motivo aparente, todavía presumiendo orgullosa, su genial collar de anillas de un pack de seis cervezas.
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La foca presumida.
Serch41
A la pequeña foca le gustaba aquella zona. Siempre encontraba cosas bonitas, y después de un rato buscando, algo llamó su atención. Sus ojos brillaron de emoción, y sin dudarlo se lo puso. Le quedaba algo justo, pero lucía divino. El delfín la vio pasar y la llamó belleza. La tortuga la notó hermosa, y hasta el pingüino sonrió al verla. Todos estaban celosos. Ay… ¡Qué contenta estaba la foca! Pero de la noche a la mañana murió la pequeña, sin motivo aparente, todavía presumiendo orgullosa, su genial collar de anillas de un pack de seis cervezas.
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La foca presumida.
A la pequeña foca le gustaba aquella zona. Siempre encontraba cosas bonitas, y después de un rato buscando, algo llamó su atención. Sus ojos brillaron de emoción, y sin dudarlo se lo puso. Le quedaba algo justo, pero lucía divino. El delfín la vio pasar y la llamó belleza. La tortuga la notó hermosa, y hasta el pingüino sonrió al verla. Todos estaban celosos. Ay… ¡Qué contenta estaba la foca! Pero de la noche a la mañana murió la pequeña, sin motivo aparente, todavía presumiendo orgullosa, su genial collar de anillas de un pack de seis cervezas.
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