Smart Cities: el futuro de las ciudades sostenibles

La «ciudad inteligente», del inglés Smart City, se refiere a un tipo de desarrollo urbano, basado en la sostenibilidad, que es capaz de responderadecuadamente a las necesidades básicas de instituciones, empresas y de los propios habitantes, tanto en el plano económico, como en los aspectos operativos, sociales y ambientales.

Las ciudades inteligentes o ciudades sostenibles cuentan con infraestructuras eficientes y durables de agua, electricidad, telecomunicaciones, gas, transportes, servicios de urgencia y seguridad, equipamientos públicos, edificaciones inteligentes de oficinas y de residencias, etc. Deben orientarse a mejorar el confort de los ciudadanos. Deben ser cada vez más eficaces y brindar nuevos servicios de calidad. Además, tiene que respetar al máximo los aspectos ambientales. Eso conlleva un uso prudente y en declive de los recursos naturales no renovables.

Definición de Smart Cities

Debido a la amplitud de tecnologías que se han implementado bajo la etiqueta de ciudad inteligente, es difícil extraer una definición precisa de ciudad inteligente. Deakin y Al Waer enumeran cuatro factores que contribuyen a la definición de una ciudad inteligente:

La aplicación de una amplia gama de tecnologías electrónicas y digitales a comunidades y ciudades.

El uso de las TIC para transformar los entornos laborales y de vida en la región.

La incorporación de estas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en los sistemas gubernamentales.

La territorialización de prácticas que acerca a las TIC y las personas para potenciar la innovación y el conocimiento que ofrecen.

Deakin define la ciudad inteligente como aquella que utiliza las TIC para satisfacer las demandas del mercado (los ciudadanos de la ciudad). La participación de la comunidad en el proceso es necesaria para una ciudad inteligente. Por lo tanto, una ciudad inteligente no es una ciudad que solo posee tecnología TIC en áreas particulares. Es una ciudad que ha implementado esta tecnología de una manera que impacta positivamente en la comunidad local.

Mirando al futuro

Para entender la importancia que adquirirán las ciudades inteligentes o Smart Cities dentro de unas décadas, hay que comprender la revolución tecnológica que se nos avecina con el Internet de las cosas (IoT), un concepto todavía difuso para los consumidores tradicionales pero cuyo crecimiento es imparable.

Actualmente, solo el uno por ciento de todas las herramientas, productos o servicios están conectados a Internet. El potencial que tiene este Internet of Things en nuestros hogares es enorme. En 2020, el 40 por ciento de todos los datos globales procederán de los sensores de este tipo de dispositivos.

Una ciudad o complejo urbano podrá ser calificado de inteligente en la medida que las inversiones que se realicen en capital humano, en aspectos sociales, en infraestructuras de energía, tecnologías de comunicación e infraestructuras de transporte, contemplen y promuevan una calidad de vida elevada, un desarrollo económico-ambiental durable y sostenible y una gobernanza participativa. Además deben tener una gestión prudente y reflexiva de los recursos naturales y un buen aprovechamiento del tiempo de los ciudadanos.

Industrias dentro de la Smart City

El concepto de Smart City engloba a varias industrias importantes dentro del poder de transformación. En el ámbito de los transportes o los residuos, por ejemplo. La digitalización permitiría generar modelos de previsión mucho más eficaces a la hora de gestiona las ciudades. La e-Sanidad daría cobertura universal a los ciudadanos con mejores herramientas y en un menor tiempo. La eficiencia energética será otro de los parámetros destacados de las Smart Cities; Farolas en las ciudades que consuman menos, modelos de recuperación de energía o mejora de la eficiencia en energías renovables de alto impacto.

Autor: Cybersecurity101. CC BY-SA 4.0

En España se ha creado un Plan Nacional de Ciudades Inteligentes. Cuenta con un presupuesto de 152,9 millones de euros y recoge diversas acciones encaminadas a impulsar la industria tecnológica de las Ciudades Inteligentes o Ciudades Sostenibles. Pretende ayudar a las entidades locales en los procesos de transformación hacia Ciudades y Destinos Inteligentes. El Plan establece una política industrial para promover el crecimiento del sector tecnológico y su capacidad de internacionalización. Para ello se apoya en el nutrido tejido asociativo industrial y municipal existente.