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¿Qué implica vivir en ciudades inteligentes?

¿Qué implica vivir en una smart city?¿Realmente mejoran la vida de los ciudadanos? JJ Priego, youtuber y divulgador científico en Ciencias de la Ciencia, explica que son las ciudades inteligentes y qué necesita una ciudad para convertirse en Smart City.

La tecnología ya forma parte de nuestro entorno estando presente en muchos de los elementos que conforman nuestro día a día: electrodomésticos, smartphones, televisores…etc. Ahora todas estas herramientas tecnológicas se integran en un sistema mucho más grande que formen las llamadas Smart City, o ciudades inteligentes.

¿Qué son las ciudades inteligentes?

Las ciudades inteligentes se basan en el desarrollo urbano sostenible utilizando las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para la gestión de los diferentes servicios que se prestan a los ciudadanos. El objetivo de una Smart City es conectar las diferentes áreas que forman una ciudad;  desde la gobernanza, la economía y la movilidad hasta el medio ambiente, la energía y la seguridad. De tal forma que se creen entornos mucho más eficientes que mejoren la vida de sus ciudadanos.

Una ciudad inteligente es aquella donde la tecnología permite que los servicios públicos y las redes tradicionales sean más eficientes.

La base tecnológica de estas ciudades inteligentes son las plataformas tecnológicas que permiten el intercambio de datos entre las diferentes áreas. El uso del Blockchain, la Inteligencia Artificial, el Big Data o la sensorización se aplican en los diferentes sistemas permitiendo así un control y gestión de la ciudad mucho más eficaz. Una ciudad inteligente es aquella donde los servicios públicos y las redes tradicionales son más eficientes gracias a las nuevas tecnologías de comunicación e información.

El ciudadano en el centro de las ciudades

Las ciudades requieren de una serie de factores para considerarse inteligentes. A lo largo de esta Master Class, JJ Priego explica cada uno de los conceptos necesarios que engloban a una smart city.

El primer de ellos es la movilidad inteligente. En este área, la tecnología es fundamental para crear sistemas y redes de transportes automatizados, interconectados y, a su vez, sostenibles. Esto permitirá a los ciudadanos transitar fácilmente mejorando así la productividad y evitando grandes perdidas de tiempo debido al tráfico.

Crear un ambiente inteligente es otro de los conceptos necesarios para que una ciudad sea considerada Smart City. El cuidado del medio ambiente y la reducción de la contaminación deben ser la base en la que se construyan estas ciudades del futuro. ¿Como se logra esto? Mediante la utilización de sistemas y sensores que ayuden a recoger las emisiones de gases tóxicos con el objetivo de optimizar los diferentes procesos que lleven a una reducción y eliminación de las sustancias contaminantes.

Uno de los conceptos estrechamente relacionado con las ciudades inteligentes es la economía inteligente. Este concepto se basa en que los negocios deben orientarse hacia la satisfacción de los consumidores valiéndose, para ello, de la innovación y personalización de los servicios. “Todo debe estar hecho a medida para los ciudadanos” afirma JJ Priego.

Ejemplos de Smart Cities

La ciudad española pionera en implementar sistemas automatizados de servicios que beneficien el día a día de sus habitantes es Santander. Esta ciudad ya ha iniciado su proceso para convertirse en Smart City y ya dispone de una red que recoge datos sobre la emisión de contaminación, así como de recuento de espacios libres de aparcamiento en la calle.

Otras de las ciudades españolas que han iniciado su camino para convertirse en ciudades inteligentes son Madrid, Barcelona, Zaragoza o Málaga. Estas ciudades están comenzando a implementar las nuevas tecnologías para mejorar el funcionamiento y gestión de la ciudad.

Santander es la ciudad española pionera en el proceso de convertirse en una ciudad inteligente

A nivel europeo, encontramos la ciudad de Reykjavik, una de las pocas ciudades europeas que utiliza 100% energía renovable y no contaminante con el objetivo de lograr ese ambiente inteligente del que hemos hablado anteriormente. Otro ejemplo de Smart City es Oslo que ha implementado en su núcleo urbano sistemas automatizados de control de tráfico, consumo energético y de calentadores.

Por su parte, Copenhague es otra ciudad europea muy avanzada en temas de sostenibilidad ambiental y que utiliza diferentes sistemas de monitorización de tráfico, calidad del aire, control de desechos y gasto energético.

China, a la cabeza de mega-ciudad inteligente 

En 1978, más del 80% de la población china vivía en áreas rurales donde los servicios públicos eran escasos. La inversión en construcciones provocó que miles de ciudadanos chinos se trasladaran de los pueblos a las grandes ciudades. Actualmente, el 60% de la población está urbanizada y todo apunta a que este dato aumente de forma considerable en los próximos años. Como bien explica, el divulgador científico JJ Priego, todo apunta a que el 5G impulse  a lo que se denomina como “Urbanización 2.0”.

Desde el propio gobierno chino se está invirtiendo miles de millones en tecnología que permita que este 60% pase a un 75% en 2030. Pero con esto se plantea el problema que una ciudad con más de 120 millones de habitantes deben ser segura y sostenible con el medio ambiente. Es aquí donde entra en juego el objetivo de convertir estas mega-ciudades en inteligentes.

Para lograrlo las instituciones chinas  invertirá 800 millones de dolares en tecnología con el fin de crear un transporte de alta velocidad y fomentar los automóviles eléctricos para reducir la contaminación. Además, se potenciará la movilidad compartida mediante redes inteligentes y potentes con 5G, así como tecnologías de recopilación de datos.