Los países con mayor escasez de agua del mundo

En su ranking sobre los países con mayor escasez de agua, el World Resources Institute (WRI) advierte de la situación será más grave en el futuro. De hecho, cerca de una quinta parte de los países del mundo padecerán agudos recortes en el suministro de agua en 2040. El estrés hídrico es uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos.

El World Resources Institute (WRI) es una organización sin ánimo de lucro que investiga los recursos que le quedan al planeta. En su informe, el WRI publicó la lista de los países con mayor escasez de agua del mundo. Erradicar el conocido como estrés hídrico supone una tarea fundamental en la lucha contra la pobreza. En este artículo te haremos un repaso por los países que mayor escasez de agua tienen y veremos qué países corren el riesgo de sufrir un profundo estrés hídrico para el año 2040.

Son múltiples los factores que causan el estrés hídrico que azota a millones de persona sen todo el mundo. A pesar de que hay factores que influyen de forma natural, el hombre tiene un papel preponderante en el agravamiento de este problema. El crecimiento demográfico, la crisis climática, los conflictos armados o el vertido de sustancias tóxicas derivados de la actividad industiral  ponen en jaque la disponibilidad de recursos hídricos.

Como ilustra el ranking elaborado por el World Resources Institute, los países pobres sufren especialmente las consecuencias de este problema global. No obstante, muchos otros países desarrollados se han ganado un hueco en esta lista que sirve como señal de alerta de la importancia de actuar inmediatamente.

Ranking con los países con mayor escasez de agua

En el informe se establece que el cambio climático perturba el comportamiento de la lluvia.

ranking de países con escasez de agua

Oriente Medio la región más vulnerable

Oriente Medio sobresale como la región más vulnerable. 14 de los 33 países que tienen más probabilidades de enfrentarse a recortes en el suministro de agua se encuentran ahí. Entre ellos, hay nueve países que podrían sufrir fuertemente la escasez de agua: Bahréin, Kuwait, Palestina, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Omán y el Líbano.

Hay otros países que muy probablemente experimentarán recortes en el suministro. Entre ellos se cuentan Estados Unidos, China e India. Algunas provincias, como el sudoeste estadounidense o la región autónoma de Ningxia, en China, podrían enfrentarse a una escasez enorme.

Se contempla que el déficit pueda incrementar del 40 % al 70 % en 2040. Australia, Indonesia, Filipinas, Mongolia, Namibia, Sudáfrica, Botsuana, Perú, Chile y distintos países del norte de África también se enfrentan a un elevado riesgo de escasez de agua para 2040.

Los investigadores han dividido el mundo en distintas pequeñas áreas para acometer el estudio. Para realizar el estudio se ha observado las previsiones de lluvia contempladas en las diferentes zonas. Pero también se atendió al crecimiento de la demanda hídrica que hay en ellas. Así, aquellos países en los que se prevé que su necesidad de agua alcance más del 80 % de sus depósitos disponibles han sido clasificados como países en riesgo extremo de escasez.

El efecto del cambio climático y el estrés hídrico

Si bien el cambio climático y el crecimiento demográfico son los factores dominantes, las dinámicas que influyen en los recursos de agua de cada lugar varían de región en región. El World Resources Institute (WRI) prevé, por ejemplo, que Chile pase del nivel moderado de escasez que registró en 2010 a una abundancia extrema de agua para 2040.

Ello se explica por la combinación entre el aumento de las temperaturas y los cambios de comportamiento de la lluvia. En cambio, Botsuana y Namibia, que ya están lidiando con la escasez, verán cómo su situación empeorará dramáticamente debido al cambio climático.

Por mucho que el cambio climático esté afectando el suministro de agua, la agricultura necesita una revisión exhaustiva. Principalmente porque ésta se alimenta de entre un 70 y un 90% del agua que cae en cada país. Así lo creen los expertos. Tecnologías más efectivas, cosechas más resistentes a la sequía, entre otras técnicas, podrían aliviar el estrés hídrico, acentuado por la cadena alimentaria del ser humano.