Recursos renovables: la energía del planeta

Conocer qué son los recursos renovables nos ayuda a crear conciencia de la necesidad de conservar el medio del que proceden. Porque, aunque se obtengan de la naturaleza, se deben utilizar de forma sostenible para garantizar su disponibilidad para futuras generaciones.

El agua es un recurso renovable, pero hay muchos otros que se pueden utilizar como fuente de energía. De esta manera, podremos evitar las consecuencias de utilizar energías fósiles, que son altamente contaminantes y destruyen los ecosistemas. En este artículo repasaremos qué son los recursos renovables y veremos algunos ejemplos para delimitar el concepto de lo que entendemos como recurso renovable.

Qué son los recursos renovables

La primera característica que define qué son los recursos renovables es que se trata de un recurso natural, ya que son elementos que nos proporciona la naturaleza y no están alterados por la acción del ser humano, que no interviene en su producción.

Son recursos que pueden regenerarse de manera natural a una velocidad superior a la de su consumo. Pero se debe tener en cuenta que, si los recursos renovables son explotados por encima de su tasa de regeneración, estarán en peligro de agotarse y podrían convertirse con el paso del tiempo en recursos no renovables.

Ejemplos de recursos renovables

Los recursos renovables más destacados son:

  • El agua
  • El aire
  • La radiación solar
  • El viento
  • Las plantas
  • La geotermia
  • La biomasa
  • La madera

 

¿Qué son los recursos renovables?

 

Para delimitar qué son los recursos renovables es esencial identificar también aquellos que no lo son. Elementos como el hierro, el petróleo, el carbón o el oro son finitos y su explotación conduce a su agotamiento. No pueden ser reutilizados, regenerados o producidos a un ritmo suficiente como para mantener una elevada tasa de consumo. Son recursos naturales también, pero no son renovables.

Los recursos renovables pueden convertirse en fuentes de energía limpias e inagotables con un bajo impacto medioambiental. La diversidad de los elementos que las crean permite que se puedan elegir en función de las características y necesidades de cada lugar, adaptándose a los recursos naturales que estén disponibles. La energía solar, la eólica, la biomasa, la mareomotriz o la geotérmica, son algunos ejemplos.

Energías más limpias para el planeta con recursos renovables

La búsqueda de energías sostenibles que no necesiten de la combustión de fósiles y, por tanto, no contaminen es una de las bases para conseguir un planeta más limpio. Es el caso de una investigación que descubrió que unas rocas submarinas ubicadas en el mar del Norte se pueden utilizar para almacenar aire a presión y accionar unas turbinas para dar electricidad a todo Reino Unido. Un ejemplo de que el agua es un recurso renovable, pero también los ecosistemas que viven en ella.

Estas rocas pueden convertirse en lugares de almacenaje a largo plazo con el objetivo de producir energías renovables. Para conseguirlo, se usaría una técnica avanzada para atrapar aire comprimido en formaciones rocosas porosas mediante la utilización de electricidad de tecnologías renovables.

Ese aire presurizado es liberado para impulsar una turbina que genera grandes cantidades de electricidad. Esta técnica podría usarse a gran escala para almacenar suficiente aire comprimido como para satisfacer las necesidades eléctricas del Reino Unido durante la temporada invernal.

A partir de esta premisa, este procedimiento podría aportar suministros constantes y fiables de energía de fuentes renovables como, por ejemplo, turbinas eólicas o de las mareas. Algo que, además, podría ayudar a limitar el aumento de la temperatura global como resultado del cambio climático.

 

¿Qué son los recursos renovables?

 

El objetivo es encontrar nuevos procesos para almacenar energía de forma más económica que la actual que sean, a su vez, fiables durante largos períodos de tiempo.

El aire se almacenaría a alta presión en los poros de la arenisca mediante el uso de un pozo profundo previamente perforado en la roca. En épocas en las que escasea la energía, ese aire se podría liberar del pozo para alimentar una turbina que generase la electricidad que absorberían las redes eléctricas.