Innovación

Visible / invisible ¿Términos opuestos o complementarios?

“Lo esencial es invisible a los ojos”, repetía para sus adentros el Principito del genial libro de Saint Exupèry tras conversar con el zorro, que le sugería que “sólo con el corazón se puede ver bien”.

Más allá de los ojos (receptores habituales) o del corazón que sugería el zorro, en muchas ocasiones intuimos lo que no se ve, construimos imágenes y recuerdos a partir de sonidos u olores o gracias a la tecnología vemos lo invisible: desde microorganismos hasta agujeros negros.

Al igual que un iceberg, que sólo muestra una mínima parte de su descomunal tamaño, o del agua, de la que nos enseñaban en el colegio que es “incolora” aunque la vemos cuando cae en un vaso; el mundo que nos rodea está repleto de ejemplos en los que se da la disyuntiva, o doble dimensión, visible/invisible, que como vemos, no siempre son palabras opuestas.

Este año os invitamos a “bucear” en esta temática y a explorar lo visible y lo invisible desde diversas perspectivas y disciplinas en el Aquae Campus 2017, un lugar de encuentro, reflexión y debate que anualmente convoca Fundación Aquae, y que este año se celebra en Cartagena el viernes 20 de octubre.

 ¿Todavía no te has apuntado? Puedes hacerlo aquí.

La tecnología lo ha cambiado todo. La música ha pasado de ser “visible” (en formato vinilo, casete o CD) a ser “invisible” (Apple Music o Spotify); ya no compramos en tiendas físicas, lo hacemos con monedas que ni vemos ni tocamos, y la realidad virtual nos transporta a mundos lejanos, invisibles para el ojo ajeno.

El agua, que es temática de interés máximo para la Fundación Aquae, llega a nosotros a través de tuberías ocultas bajo suelos y paredes; pero al abrir el grifo ahí está, transparente, incolora, pero visible.

La sociedad innovadora y emprendedora por la que apuesta la Fundación Aquae bulle con ideas que tras su momento de “invisibilidad”, cuando están en la mente de un emprendedor se vuelven reales y tangibles cuando se implementan. Las ideas se hacen visibles cuando se cuentan, cuando se comparten y obviamente, cuando se llevan a cabo.

Y eso es también Aquae Campus, un lugar de encuentro de emprendedores y mentes inquietas, con ganas de compartir y dar visibilidad a sus ideas.

El mundo de las ideas y de los sentidos será el eje principal en torno al cual girará el programa de Aquae Campus 2017.

Compartimos en este reportaje algunas de las ideas que serán protagonistas de esta nueva edición del Campus

Necesitamos el olvido para recordar

Si hiciéramos un paralelismo entre la manera en la que nuestro cerebro almacena información y cómo archivamos documentos en un ordenador, estudios recientes indican, que de vez en cuando hay que “hacer limpieza”: borrar archivos antiguos, los que pesan poco y los que ya habíamos enviado a la papelera. Olvidar es una actividad necesaria para poder recordar. En una sociedad en la que buscamos almacenarlo todo: fotos, contactos, vivencias, no sólo la ciencia, sino también algunas corrientes filosóficas defienden la necesidad de olvidar para dejar espacio a la creatividad.

En su “invisibilidad” podría parecer que los recuerdos no ocupan, pero está demostrado que sí. De nuevo esa dualidad entre lo invisible pero que sí está, será el tema central de la conferencia que Carlos Vara, doctor en Humanidades y licenciado en Biología impartirá en Aquae Campus. Él investiga y escribe sobre estética, arte y procesos cognitivos desde perspectivas que integran la filosofía y las neurociencias.

La charla de Carlos Vara en Aquae Campus 2017 estará disponible en la web de Fundación Aquae: www.fundacionaquae.org.

Tecnología al servicio de las personas

A Luz Rello, en el colegio, las letras escritas en la pizarra por la profesora se le volvían invisibles. Estaban ahí, pero su cerebro no las procesaba adecuadamente. Estuvo a punto de tirar la toalla: “no soy lista” pensaba, mientras sus compañeros aprendían a leer y ella no lo conseguía, a pesar de esforzarse, y mucho.

No era menos lista. No tenía un problema de visión. Ni si quiera tenía un problema de capacidad de comprensión: tenía dislexia, una disfunción, que no discapacidad, que hace que el cerebro no decodifique correctamente lo que está escrito. Es como si la vista saltara de un lugar a otro, de manera caprichosa, haciendo “invisibles” algunas letras y dificultando la comprensión, y por tanto el aprendizaje.

De esto, del momento en el que Luz tuvo dificultades para aprender a leer, ha pasado mucho tiempo. Luz se licenció en Lingüística en la Universidad Complutense de Madrid (con premio a la Excelencia Académica incluido) y después realizó una maestría internacional en Procesamiento del Lenguaje Natural y Tecnologías del Lenguaje Humano (también con honores). Y cuando llegó la hora de doctorarse lo tenía claro: si ella lo había conseguido, si había logrado acabar sus estudios, demostrándose a ella misma y al mundo que “sí era lista”, quería que cualquier niño o niña con dislexia pudiera tener la misma oportunidad que ella de demostrarlo. Y fue entonces cuando decidió poner todo su conocimiento y pasión a lograr un objetivo: “que ningún niño o niña con dislexia tuviera que pasar lo que ella pasó”. Fue entonces cuando comenzó su trayectoria vital como emprendedora.

A pesar del tiempo transcurrido desde que Luz fue al colegio, a día de hoy, todavía se calcula que el 40% del fracaso escolar se debe a problemas relacionados con la lectura y la escritura.

Esa cifra, que a Luz le pareció no sólo incomprensible sino también inaceptable, fue la “chispa” que transformó su idea en proyecto concreto. Luz no llegó a formar parte de ese desmesurado porcentaje de fracaso escolar gracias a que una profesora intuyó cuál era su “problema”. Pero, ¿y si no lo hubiera detectado? ¿Qué pasa con todos esos niños y niñas que no tienen un profesional cerca que les pueda diagnosticar?

Y esta fue la idea de Luz: crearía un detector sencillo y gratuito, utilizando las nuevas tecnologías, para universalizar un diagnóstico certero y temprano.

La idea, que pasó de la invisibilidad, en la mente de Luz, a la realidad visible y tangible de una app, Dytective, se testará este curso en centros educativos de la Comunidad de Madrid y la Región de Murcia.

Queda camino por delante (más allá de detectar hay que garantizar que la dislexia se trata adecuadamente), pero la ilusión, el sueño de Luz Rello, ese de acabar con el sufrimiento de niños y niñas a causa de la dislexia, está cada vez más cerca de ser una realidad. Y entonces el fracaso escolar será parte del pasado, será invisible, porque dejará de existir.

Sobre los planes de futuro Luz Rello, que es miembro de la Red de Impulsores del Cambio impulsada por Fundación Aquae junto con la organización internacional Ashoka y Fundación Acuorum, Hidraqua, Canaragua, Aguas de Cartagena y Aguas Andinas, nos hablará en Aquae Campus. ¿Te lo vas a perder?