Innovación

Realidad Virtual, experiencias para entender mejor el mundo y mejorarlo

La realidad virtual (RV) ha llegado para quedarse. Lo que se planteó en su origen como una tecnología aplicada a los videojuegos o las tácticas militares ha evolucionado de tal manera que hoy en día se está aplicando en múltiples campos desde la ciencia, la educación, la cooperación o la sostenibilidad.

Algunos proyectos nos muestran cómo la aplicación de la RV permite acceder a lugares físicos o imaginarios a los que nos sería imposible llegar de otra manera y facilita el conocimiento de una forma rápida y segura.

VHIL: entender la acidificación del océano

Jeremy Bailenson, profesor de comunicación en la Universidad de Stanford, coordina el Laboratorio de Interacción Virtual y Humana (VHIL) y junto con su equipo ha puesto en marcha un juego de realidad virtual que busca explicar la acidificación del océano y generar una respuesta activa en los participantes.

Como señala el profesor, uno de los retos más importantes a la hora de acabar con el cambio climático es que la gente visualice cómo afecta su propia experiencia al medio ambiente. «La realidad virtual puede dar a todo el mundo, independientemente de donde vivan, el tipo de experiencia necesaria para generar la urgencia requerida para prevenir un desastre ambiental».

A partir de experimentos sencillos, el equipo de Stanford decidió centrar su atención en la acidificación del océano. A través de este proceso, los océanos absorben el dióxido de carbono producido por los humanos, causando que el Ph del agua se reduzca radicalmente y altere el medioambiente, matando numerosas especies marinas.

Teniendo esto en cuenta, el laboratorio VHIL ha creado una experiencia de realidad virtual alrededor de la barrera de la isla italiana de Ischia, donde el efecto natural de las chimeneas volcánicas da lugar a la misma acidificación que la contaminación. A través de la realidad virtual el usuario se convierte en parte del coral y vive una versión acelerada del proceso de acidificación, mientras el dióxido de carbono cambia el entorno habitual de colores brillantes a uno oscuro y sin vida.

La realidad virtual es especialmente impactante en iniciativas como esta porque es un ambiente al que la mayoría no puede acceder. El equipo de la VHIL ha comprobado que la realidad virtual se presenta más efectiva a la hora de cambiar nuestros hábitos o sensibilizar sobre cuestiones medioambientales que ver o leer acerca de estas cuestiones.

La inmersión de realidad virtual genera una mentalidad más empática en la gente que vive la experiencia, lo que hace que después tengan más tendencia a actuar al respecto.

En la Gran Barrera de Coral de Australia desde el aula

El famoso naturalista británico y periodista de la BBC David Attenborough ha producido una experiencia de realidad virtual en relación con los arrecifes de coral.

El espectador tiene la oportunidad de acompañarle en un recorrido por la Gran Barrera de Coral, recordándonos que la pérdida de color del coral a causa de la contaminación es una gran amenaza para una de las mayores maravillas naturales del mundo.

El programa educativo de realidad virtual Expeditions de Google ha incluido este documental en su material divulgativo. Los estudiantes podrán, gracias a la realidad virtual, «sumergirse» en un área declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981 y que comprende 3.000 arrecifes y más de 1.000 islas, que se extienden a lo largo de 2.000 kilómetros, y alberga 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos.

Conocer este impresionante espacio submarino, y las amenazas a las que se expone, conciencia a los estudiantes sobre la importancia de su conservación y la necesidad de evitar la contaminación de los mares y océanos.

Sumergirse en el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos de México

Otra iniciativa divulgativa similar es la que está desarrollando la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) de México que quiere poner en marcha una aplicación de realidad virtual que simula los ecosistemas marinos del país, en los que el usuario puede bucear libremente para aprender sobre las especies y la importancia de los océanos.

Mediante el motor gráfico Unreal Engine -comúnmente utilizado en el desarrollo de videojuegos-, se recrea el fondo marino basándose en imágenes de batimetría para así lograr un mayor realismo.

A la hora de proceder, el usuario debe ponerse el visor «Oculus» que, mediante un sensor, le permite adentrarse virtualmente por el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, observando el espacio a su antojo con apenas un sensible movimiento de mirada.

Con la ayuda de un mando de videoconsola, el usuario campa a sus anchas por el fondo marino mientras un mapa con indicadores de colores (verde para los pastos, amarillo para sedimentos, y morado para los arrecifes) le guían por la biodiversidad.

Por el momento, trece corales, cinco peces y una tortuga han sido modeladas en 3D, pero se están desarrollando 60 especies más que podrán encontrarse en este espacio ilusorio.

Cuando te acercas a un ser vivo, ya sea una barracuda o una tortuga cagüama (Caretta caretta), un logo ilustrado de la Conabio desprende información, tanto en texto como en audio, de la especie en cuestión.

Cuál es su situación en la actualidad, a qué región pertenece o qué acciones se están llevando a cabo para su conservación son algunos de los datos que brinda la aplicación sobre los distintos seres vivos, que son identificados con su nombre técnico para evitar confusiones con las diferentes denominaciones en cada región.

Incluye también versiones del océano de hace varios años en las que una versión menos deteriorada sirve de comparativa para evaluar la moralidad de las acciones llevadas a cabo por el ser humano.

Un videojuego para limpiar de plásticos los ríos

También de México son las cuatro investigadoras mexicanas que han creado un videojuego que permite localizar y medir los contaminantes plásticos y químicos en ríos y canales mientras sus usuarios se divierten sobreviviendo al apocalipsis.

Doom Prepper Sailors permite al usuario navegar y sobrevivir a un mundo apocalíptico que ha quedado en ruinas debido a la contaminación en ríos, lagos y canales, creando así conciencia entre los usuarios de las consecuencias de un uso y desecho irresponsable de plásticos en el medio ambiente.

Pero el juego también tiene un componente que permite tomar acciones reales para descontaminar el agua porque para jugar en el mundo virtual se requiere de un pequeño bote real que se pone a navegar en un río o canal. Controlado vía remota mediante el videojuego, el bote de 50 centímetros de largo e impreso por las investigadoras en 3D a base de un plástico biodegradable cuenta con sensores especiales que indican las zonas de concentración de plásticos y químicos contaminantes en el agua, recompensando el encuentro de los mismo con puntos dentro del juego, mientras que se utilizan los datos para crear una base de datos que permita la descontaminación apropiada de los cuerpos de agua.

Una máquina para ser otro y comprenderlo

La realidad virtual se está utilizando en muchos sectores y disciplinas, más allá de los de concienciación ambiental de los que hemos hablado en este reportaje. Un ejemplo de ello es la iniciativa The Machine To Be Another liderada por un equipo español interdisciplinar dedicado a la comprensión del yo y su relación con el otro.

Mediante proyectos de RV permiten que el usuario pueda vivir la experiencia del otro y comprenderla.

A través de BeAnotherLab desarrolla una variedad de proyectos para diferentes contextos que incluyen arte, resolución de conflictos, investigación científica, aplicaciones terapéuticas y de atención médica, educación o entretenimiento.

The Machine To Be Another obtuvo el premio del Concurso Europeo de Innovación Social 2016 por su proyecto sobre refugiados. Su objetivo es compartir historias de refugiados y migrantes en toda Europa en entornos educativos, bibliotecas, museos y otras instituciones culturales, a través de encuentros en 360º generados en tecnología de realidad virtual.

Aquae Campus 2016, celebrado en Granada, tuvo como temática principal la Inteligencia Artificial. Con motivo de dicha cita, Albert Lladó, editor de Revista de Letras y colaborador habitual de Fundación Aquae, nos acercó a la realidad virtual a través del post publicado en Aquae Blog con el título “Del mito al Bot”.