Sostenibilidad

Las emisiones de CO2 son mortales y cuantificables

La contaminación causada por las empresas exportadoras internacionales provoca cada año una media de 700.000 muertes a nivel mundial, incluso cuando las víctimas se encuentran a miles de kilómetros de distancia de las fábricas contaminantes, según un estudio publicado por la revista ‘Nature’.

Las emisiones que producen las fábricas de China, que en su mayor parte se dedican en exclusiva a la exportación de bienes, están estrechamente relacionadas con la muerte de miles de personas en Estados Unidos por enfermedades del corazón, paros cardíacos o cáncer de pulmón. Este es uno de los ejemplos con los que el grupo de expertos medioambientales ha querido advertir de los peligros de la contaminación global.

Según los expertos medioambientales que han realizado el estudio, «la mortalidad prematura relacionada con la contaminación del aire es mucho más que una preocupación a nivel local y nuestros resultados cuantifican hasta qué punto la polución supone un problema global».

En 2007, alrededor de 3,5 millones de muertes en todo el mundo se produjeron como consecuencia de partículas finas en el aire, según el informe. De todos los fallecimientos, se estima que 672.400 muertes fueron consecuencia de la producción de bienes para ser exportados. Es la primera vez que se relacionan las muertes prematuras que se producen cada año con el comercio internacional.

A nivel global, alrededor de 411.100 personas murieron de manera prematura como consecuencia de la emisión de CO2 por parte de las industrias exportadoras a lo largo del globo. La contaminación generada por China provocó el doble de muertes prematuras que el resto de regiones. Mientras tanto, el consumo de bienes exportados en Europa y Estados Unidos está relacionado con la muerte de más de 108.000 personas en China.