Sostenibilidad

Combustibles naturales como alternativa a los fósiles para luchar contra el cambio climático

El ser humano consume en un año lo que la naturaleza ha tardado un millón de años en producir. Las reservas de combustible fósiles no son ilimitadas, se consume a un ritmo mucho mayor del que se produce y en producirlo se ha tardado millones de años. Además del problema de ser una fuente de energía limitada, la quema de combustibles fósiles provoca una mayor emisión de dióxido de carbono (se ha duplicado su concentración desde principios del siglo XX hasta ahora) lo que provoca un exceso de temperatura o calentamiento global que tiene como consecuencia el cambio climático.

Pero existen alternativas viables a los combustibles fósiles. El biogás es una de esas fuentes energéticas limpias, Sus ventajas son muchas,  pues además de generar electricidad sin agravar el problema del calentamiento global del planeta, también elimina los residuos orgánicos que produce la naturaleza (ganado, plantas muertas, etc).

De excrementos: En muchos países del Sur de América, las explotaciones ganaderas están aprovechando el estiércol que genera su ganado para convertirlo en biogas. En Alemania,  la Ciudad de Lünen al Norte del país va convertirse en la primera ciudad del mundo en aprovechar en forma regular el biogás que producen los excrementos del ganado. Se construirá una planta que generará energía térmica y eléctrica a través de un proceso de fermentación anaeróbica de productos como lodos, restos agrícolas y residuos ganaderos como purines o estiércol, todo ello para la producción de gas metano que a través de un proceso de cogeneración se convertirá en energía eléctrica.

De los posos del café: La empresa británica bio-bean es la primera compañía en el mundo en industrializar el proceso de reciclaje de café molido en biocombustibles y bioquímicos avanzados. Tras años de investigación y colaboración con otras empresas ha conseguido crear, a partir de los posos del café, un combustible biodiesel que, desde hace unos meses, es utilizado por la flota de autobuses de Londres.

Micodiésel: Investigadores de la Universidad del Estado de Montana (Estados Unidos) han descubierto que un hongo que se reproduce en los bosques de la Patagonia, en Argentina y Chile, genera un tipo de hidrocarburos volátiles, muy similares a los que pueden encontrarse en la gasolina y el diésel. Con este descubrimiento los científicos esperan darle un empuje a la producción de combustible a partir de hongos o mico-diésel, nombre con el que han bautizado los gases producidos por el microorganismo.

Ideas innovadoras: combustibles no fósiles

Todos estos combustibles alternativos pueden ayudar, y mucho, a parar el cambio climático, la más grave amenaza a la que se enfrenta el planeta. Como señala la Organización Mundial de la Salud, este fenómeno provocará entre 2030 y 2050 unas 250.000 muertes adicionales por año a causa de la desnutrición, la malaria, la diarrea y el estrés por calor.

Consciente de ello, Fundación Aquae  ha integrado en su página web Aqu@bot, un chatbot basado en inteligencia artificial y especializado en cambio climático que nace con el propósito de aclarar las dudas que le planteen los usuarios sobre este fenómeno.

Este chatbot medioambiental se “alimenta” de las consultas de los usuarios para enriquecer y completar sus respuestas, a la vez que “bebe” de multitud de fuentes oficiales para ofrecer respuestas con un contenido actualizado y eficiente. Aqu@bot enlazará tanto a contenidos propios de Fundación Aquae como a externos, según las necesidades de cada usuario.