fbpx
Campus logo
Aquae

El globo que no explota

Aunque te parezca imposible, en este experimento utilizaremos una aguja para atravesar un globo que no explota. ¿Te atreves a intentarlo? De los tres materiales que necesitarás para llevarlo a cabo, uno tu cuerpo lo necesita constantemente para sobrevivir.

En Fundación Aquae estamos acostumbrados a que las cerillas sean impermeables o a que el fuego sea invisible. ¿No te gusta que los globos exploten? Tenemos un experimento para ti. A pesar de que utilizaremos una aguja, el experimento que realizaremos se llama el globo que no explota por algo. Presta atención, ¡este experimento casero te va a fascinar!

Materiales

  • Aguja metálica. Alternativamente puedes utilizar un palillo de madera.
  • Un globo
  • Tus pulmones
  • Aceite (opcional)

Cómo atravesar un globo sin que explote

  1. Coge aire con tus pulmones e infla el globo.
  2. Si quieres, puedes utilizar el aceite para impregnar el metal de la aguja o el palillo de madera, aunque no es estrictamente necesario.
  3. Gira lentamente la aguja para insertarla con cuidado por la parte trasera del globo.
  4. ¡Verás que has atravesado un globo y no ha explotado!
  5. Si has utilizado un palillo de madera, puedes insertarlo por la parte del nudo. Esto te permitirá atravesar todo el globo y perforar el extremo opuesto. Verás así que es posible atravesar el globo sin que explote.
  6. Al retirar la aguja, el globo se desinfla lentamente al salir el aire por los dos agujeros. El aceite ayuda a deslizar la aguja.

Explicación

La membrana elástica del globo no tiene una tensión uniforme. Si este experimento lo hubieras realizado haciendo que la aguja atravesase la parte lateral del globo, hubiera explotado. En cambio, la tensión de los extremos (la parte del nudo y la opuesta) es mucho menor que en los laterales. Esta es la razón por la que conviene introducir la aguja por las partes más oscuras.

El caucho del que está formado el globo está compuesta por moléculas de carbono, en las que encontramos enlaces de azufre. Cuando inflamos el globo, estos enlaces de azufre se comportan como resortes elásticos.

Como has comprobado, el el secreto de este experimento está en utilizar la parte del globo donde las moléculas de caucho están sometidas a la menor cantidad de tensión o tensión. Si pudieras ver la goma que forma un globo a un nivel microscópico, verías muchas hebras largas o cadenas de moléculas. Estas largas hebras de moléculas se llaman polímeros y la elasticidad de estas cadenas de polímeros hace que el caucho se estire. Al inflar el globo, se estiran estas hebras de cadenas de polímero.

Así, la dilatación del globo en las partes laterales es mayor, volviéndolas mucho más sensibles. Por lo tanto, si utilizamos una aguja y pinchamos esta parte del globo, se provoca la rotura de estos enlaces de azufre lo cual acaba por provocar la explosión del globo. Por el contrario, los extremos no están sometidos a tanta presión, por lo que la perforación no rompe los enlaces de azufre. Esto es lo que permite atravesar un globo con una aguja sin que explote.

De qué están hechos los globos

Los polímeros están por todas partes. Si miras a tu alrededor verás que hay infinidad de objetos que están hechos con este material. Una botella de agua de plástico. La goma de silicona de los auriculares que utilizas para escuchar música. El nailon y el poliéster en tu chaqueta o zapatillas. La goma de los neumáticos…
El globo que has utilizado para este experimento está hecho de caucho, que se trata de un material perteneciente a la familia de los polímeros. Estos compuestos tienen una composición de moléculas más pequeñas llamadas monómeros. Los monómeros se  unen en cadenas. Y éstas, a su vez, al agruparse crean polímeros, o cadenas de polímeros. El caucho del que está hecho un globo es un material flexible. Y cuantas más cadenas de polímeros tenga, más resistente será.