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Día Mundial de la Tierra: Proteger a nuestras especies (marinas)

22/04/2019 - Blog
Desde 1970, cada 22 de abril, se celebra el Día Mundial de la Madre Tierra. Una fecha que rinde homenaje a nuestro planeta, a recordar que es nuestro hogar y que está en nuestras manos mitigar y detener el deterioro al que la hemos sometido. Este año, el lema es “Proteger a nuestras especies”.
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Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra. Una fecha instaurada para crear conciencia ante problemas como la contaminación, la conservación de la biodiversidad, la superpoblación u otras preocupaciones ambientales con el fin de proteger nuestro planeta. La fecha fue elegida para conmemorar el nacimiento del movimiento ambientalista moderno, iniciado en 1970, cuando veinte millones de norteamericanos tomaron las calles, para manifestarse por un ambiente sustentable y saludable. Su promotor fue el senador estadounidense Gaylord Nelson que instauró este día para crear conciencia sobre los problemas anteriores y rendir homenaje a nuestro planeta y reconocer a la Tierra como nuestro hogar.

Este año el lema es “Proteger nuestras especies” y desde Fundación Aquae nos sumamos al Día de la Tierra a través de una serie de consejos para trabajar en la no contaminación de las aguas marinas y oceánicas, ya sea de manera directa o indirecta, porque algunas de nuestras acciones diarias repercuten en los ecosistemas marítimos, incluso cuando estamos alejados de ellos.



La contaminación o el cambio climático, junto con otras acciones como la sobrepesca, están afectando considerablemente a los ecosistemas marítimos y oceánicos, lo cual está repercutiendo en numerosas especies que viven en sus aguas. El calentamiento o la acidificación de las aguas, por ejemplo, producen desplazamientos de especies a hábitats que no son los suyos, ocasionando que deban enfrentarse a peligros o situaciones para las que no están preparadas. También son causas del deterioro de la flora marina que, en gran medida, sirve de alimento para gran parte de la fauna que habita en las aguas. Sin olvidar la contaminación plástica, uno de los grandes problemas a las que se enfrenta la conservación de los mares y de los océanos y que ha sido provocada, exclusivamente, por el ser humano.



En el Día de la Tierra es importante recordar algunos consejos o prácticas que se pueden llevar a cabo para no repercutir en los mares y en los océanos y proteger a las especies que habitan en ellos. las tortugas marinas, los tiburones, el delfín gris o delfín común oceánico, la ballena azul, el caballito de mar, la marsopa o el cachalote, son algunas especies que todos conocemos, pero quizá no sepamos que se encuentran, como tantas otras, en grave peligro. Por tanto, ¡no olvides lo siguiente!


  • Utilizar menos productos de plástico: No solo las playas están llenas de plástico, el interior de los mares y océanos se han convertido en grandes vertederos.

  • Comprar productos de mar que sean sostenibles y respetuosos: Ten en cuenta, por ejemplo, qué tipo de pescado consumes.

  • Utilizar productos biodegradables en las playas: Para no dejar tu huella contaminante cuando pases tiempo en las playas.

  • Reducir emisiones de CO2 y consumo de energía: ¡controla tu Huella de Carbono! Las emisiones de CO2, aunque sean lejos de las costas, repercuten en el cambio climático y este en el calentamiento de los océanos. Todo está conectado.

  • No compres objetos cuya fabricación provenga de tortugas, tiburones o ballenas o cualquier tipo de especie marina: El consumo de objetos que hayan sido, total o parcialmente, producidos a partir de fauna o flora marina potencia que se siga sobreexplotando los ecosistemas marítimos.

  • Viaja y visita parajes marítimos con responsabilidad y respeto: No hay nada como poder disfrutar del agua del mar y de sus paisajes, pero se debe hacer con respeto en todo momento.

  • No arrojes colillas de cigarrillos a la calle: aunque parezca extraño, gran parte acaban en las aguas y poseen en su interior muchísimos elementos químicos que son fuertes contaminantes de las aguas y pueden ser ingeridas, además, por animales marítimos.


 

 

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