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Consejos del agua

16 consejos para reducir la contaminación del aire

16 consejos para reducir la contaminación del aire

La contaminación del aire, o atmosférica, es una realidad que afecta cada vez más a los seres humanos, en especial a aquellos que residen en núcleos urbanos, dado que las ciudades son las que más niveles de polución presentan. Reducir la contaminación del aire requiere mucho trabajo de todo tipo, pero desde nuestra actividad personal, podemos contribuir a ello.

La exposición permanente a la polución del aire supone una enorme merma para nuestra salud. Un aire más contaminado puede producir un incremento de alergias, una mayor propensión a las enfermedades cardíacas, y más patologías respiratorias, como el asma. Algunas de las consecuencias para nuestra salud de tener un aire cada vez más contaminado. Un escenario que nos obliga a actuar y a pensar que todos nosotros podemos llevar a cabo actividades diarias que marcan la diferencia.

Consejos para reducir la contaminación del aire:

  1. Uso del transporte público y utilización del coche privado solo cuando sea completamente necesario. O bien, compartir coches privados entre varias personas. Cuantos menos coches, menos emisiones.
  2. Elegir, a la hora de comprar el coche, un modelo de bajo consumo energético.
  3. Llevar a revisión de manera anual el coche para comprobar que el vehículo no contamina más de lo permitido. Un coche en buen estado siempre contaminará menos.
  4. Por descontado, todo desplazamiento que se pueda realizar en bicicleta o andando, es menos contaminante que cualquier coche.
  5. Reciclar no solo disminuye la cantidad de basura que hay en el planeta, también ayuda a mantener el aire más limpio: se aprovechan los recursos y de esa manera se reduce considerablemente los procesos de fabricación que generan gases nocivos para la atmósfera.
  6. Usar espráis atendiendo a que sean respetuosos con el medio ambiente y no generen gases invernadero.
  7. Cuidar las zonas verdes de las ciudades: muchas o pocas, funcionan como el pulmón de oxígeno de los núcleos urbanos. No generan tanto oxígeno como en el campo, pero pueden ayudar a absorber CO2.
  8. En casa, utiliza bombillas de bajo consumo: con ello lograrás tener la misma luz a través del uso de energía eficiente.
  9. No derroches agua: en Fundación Aquae tenemos varios consejos al respecto que lo explican ampliamente, pero resumiendo: ducharse y no bañarse, tener un sistema de doble descarga en la cisterna del baño o cerrar los grifos cuando no estés usando el agua.
  10. Consumir productos sostenibles y reducir la carne en la dieta, es una manera de crear sobreproducción de alimentos y, por tanto, de reducir las emisiones.

Lo anterior son actividades que todos podemos realizar para reducir la contaminación del aire en nuestras ciudades, sin embargo, existe un espacio, el doméstico, el de nuestras casas, cuyo aire resulta muy importante. Primero porque lo respiramos todos los días; segundo, porque puede entrar aire externo al interior que, al estar contaminado, en el grado que sea, introduce en nuestra cotidianidad un aire viciado; y, en tercer lugar, porque en casa también llevamos a cabo acciones que pueden contaminar el aire que respiramos y que lanzamos al exterior.
Debemos cuidar, por tanto, también nuestras actividades en el hogar.

Consejos a este respecto:

  1. Ventilar la casa a diario. Aunque parece una obviedad, es muy importante una adecuada ventilación para mejorar la calidad del aire interior.
  2. Tener plantas de interior ayuda a renovar el aire interior de forma natural y efectiva.
  3. No fumar en espacios cerrados y salir a la terraza o, si la casa lo permite, habilitar una zona para fumadores que esté aislada del resto del hogar y que pueda ventilarse con facilidad. Ahora, bien, si puedes fumar lo más lejos de tu hogar, mucho mejor.
  4. Al cocinar, sobre todo si se fríe alimentos, ventilar bien la cocina abriendo las ventanas y usar extractores de humo, dado que la fritura produce una gran contaminación del aire doméstico.
  5. Usar purificadores de aire es altamente recomendable para limpiar el ambiente y que sea más saludable. Por ejemplo, ayuda a la prevención de alergias para quien no las sufre, y para quien sí, ayuda a mitigar sus síntomas.
  6. En verano, usa de manera racional el aire acondicionado en caso de tenerlo. Encuentra la temperatura exacta para mantener la casa fresca y no abuses de su uso, dado que consume mucha energía.