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Amanecer en el túnel de la Atlántida: los Jameos

27 de Octubre de 2015
Los Jameos del Agua desembocan en el mar a través del Túnel de la Atlántida. Un lugar en el que habitan multitud de especies
El túnel de la Atlántida, situado en la isla de Lanzarote, está ubicado en la parte sumergida del tubo volcánico de La Corona, considerado como el mayor del mundo de su categoría. Está considerado como uno de los ecosistemas anquialinos más diversos del mundo ya que cuenta con hasta 36 especies endémicas. Entre ellos, los jameos del agua.

Los jameos del mayor túnel de la Atlántida reciben los primeros rayos de luz. Se trata de la parte sumergida del tubo volcánico de La corona considerado el mayor de su categoría.

Secretos de la Macaronesia XI from Rafa Herrero Massieu on Vimeo.

Los jameos: un deleite para los sentidos

Se llama Jameo a las cuevas volcánicas donde se ha desprendido el techo o parte de éste. En la lengua de los guanches, los aborígenes canarios que habitaban la isla, la palabra “jameo” hace referencia a una cueva volcánica que les servía de cobijo. Los Jameos  son un espectáculo sin parangón. En el interior se mezclan los colores negro, marrón, azul, amarillo, ocre… Estos colores se realzan gracias a la luz natural que baña la cueva.

El Túnel de la Atlántida se formó aproximadamente hace 21.000 años, cuando el nivel del mar debido a la última glaciación del planeta era menor, y fue inundada posteriormente con la subida del nivel del mar. La longitud total del túnel es de aproximadamente 1.600 m. Debido a la complejidad técnica de las inmersiones, solamente dos equipos han logrado llegar al final del túnel a lo largo de la Historia. El primero, un equipo franco-belga que alcanzó la cota en 1986 y un equipo de submarinistas madrileños, que lo hicieron en 1987.

Bajo el agua, en el lago de la entrada, los rayos del sol dibujan la magia de este entorno único en el mundo. De la misma manera que lo lleva haciendo desde hace miles de años.

Este tipo de ecosistemas, cuevas sumergidas sin conexión directa con el mar, llamados anquihalinos, son en todo el mundo relictos de biodiversidad, su aislamiento ha conseguido generar numerosos endemismos.

Un cangrejito ciego: especie endémica de Lanzarote

El más famoso de ellos es el jameito, el cangrejito ciego Munidopsis polymorpha, un crustáceo decápodo con especiales adaptaciones a la oscuridad. Este crustáceo, endémico de la isla de Lanzarote, solo vive en los Jameos del Agua, por lo que se encuentra en grave peligro de extinción. Tiene el cuerpo y ojos despigmentados y órganos sensoriales muy desarrollados, cuyos parientes más cercanos son característicos de fondos abisales.

Su caparazón no llega a 1 cm de largo y en total puede llegar a medir entre 2 y 3 cm.  Es de color blanco. Una de sus características distintivas es que es albino, y tiene la vista muy deteriorada.  Sin embargo, ha desarrollado plenamente su capacidad auditiva.  Son muy sensibles a la luz y el ruido. Conocido de otras cavidades anquiahalinas de la isla, es aquí donde mantiene sus mayores concentraciones.

Es una población reducida ya que goza de escasa variabilidad genética, que habita principalmente las zonas inundadas cerca de las aperturas al exterior. Allí se alimenta de materia orgánica, bacterias y diatoméas.

Entre sus vecinos más pintorescos está la Bonellia viridis, un gusano equiúrido cuya hembra, de unos 15 cm, puede extender lejos de su guarida su trompa retráctil hasta diez veces la longitud de su cuerpo.El macho, en cambio, con un marcado dimorfismo sexual, apenas mide 3 mm. El jameito es un endemismo de Lanzarote, es una especie protegida “en peligro de extinción”, una joya de la Macaronesia.

La cueva de los Jameos del Agua es una de las creaciones más destacadas de Manrique, y también fue la primera que pudo llevar a cabo en la isla. El artista la creó en 1968, cuando se fijó en que esta cueva volcánica podría ser un centro de visita y un espacio dedicado a albergar diferentes eventos culturales, como conciertos.

La estructura natural original se ha respetado; solo se ha realzado mediante elementos arquitectónicos y decorativos que sacan partido a los encantos que la propia naturaleza le ha proporcionado a la cueva.

ACERCA DEL AUTOR

Rafa Herrero Massieu
Buceador profesional, realizador y cámara submarino. Director desde 1994 de Aquawork, empresa especializada en documentales submarinos.