¿Qué son las aguas subterráneas?

Es uno de los recursos más valiosos y una de las principales fuentes de abastecimiento para casi la mitad de la población. Hablamos de las aguas subterráneas que se recogen en acuíferos a lo largo y ancho del planeta y que contienen más del 95% del agua dulce del planeta. En Fundación Aquae te contamos qué son este tipo de aguas y por qué son importantes.

Existen una amplia variedad de tipos de agua en el mundo, según su origen, composición, localización, etc. Mares, río y lagos son fuentes que permiten a los seres humanos llevar a cabo su actividad y abastecer de agua potable a sus poblaciones. Sin embargo, en esta WikiAquae abordaremos uno de los tipos más importantes para este último cometido: las aguas subterráneas. Sigue leyendo para descubrir concretamente qué son las aguas subterráneas y cómo se forman.

¿Qué son las aguas subterráneas?

Las aguas subterráneas son un recurso natural de agua dulce que se sitúan a nivel superficial en la corteza terrestre. Suelen encontrarse en formaciones geológicas impermeables llamadas acuíferos. El agua subterránea tiene un papel fundamental en la actividad humana y en el mantenimiento de los ecosistemas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define a este tipo de aguas como aquellas que se localizan bajo la superficie terrestre y ocupan los poros y las fisuras de las rocas.

que son las aguas subterráneas. Definición

Las aguas subterráneas se alojan en unos emplazamientos donde el agua se mantiene a una temperatura constante y similar al de la zona donde se encuentra. Estos lugares se denominan acuíferos y son formaciones geológicas constituida por diferentes capas porosas e impermeables que permiten el almacenamiento de agua dulce bajo tierra.

En determinadas regiones frías es frecuente encontrar este tipo de agua en estado congelado. Mientras que, por el contrario, en regiones áridas o semiáridas constituyen la única fuente de agua dulce de la zona.

Otro de los puntos clave de las aguas subterráneas es el papel fundamental que tienen en el ciclo hidrológico. Por un lado, el agua de la lluvia se filtra en los ríos y lagos, y puede alcanzar la superficie en forma de manantiales. Por otro lado, otra parte de este recurso se filtra en la superficie terrestre y llega a los acuíferos en donde pueden permanecer durante años. Además, parte de esta agua subterránea fluye a través del suelo y llega a los océanos manteniendo así un equilibrio en el ciclo del agua.

¿Cómo se forma el agua subterránea?

Las aguas subterráneas surgen debido al filtrado de las precipitaciones de agua a través de los poros del terreno. Estas precipitaciones pueden ser de lluvia o nieve.

Lo que ocurre para la formación del agua subterránea es que, cuando la lluvia cae al suelo, una parte de esta agua fluye a través de las corrientes por la superficie terrestre hasta llegar a ríos y lagos. Sin embargo, otra parte de esta precipitación humedece el suelo filtrándose a través de este. Esta agua filtrada se recoge en los conocidos como acuíferos.

Aguas subterráneas: qué son y cómo se forman

Las fases del ciclo del agua

 

Este tipo de aguas pueden mantenerse ocultas durante millones de años y según su profundidad es más  o menos sencillo localizarlas y acceder a ellas. Además, son útiles para la industria y la agricultura, y tienen capacidad para poder albergar numerosas formas de vida.

¿Cuánta agua subterránea hay en la Tierra?

Según datos de Centro Internacional de Evaluación de Recursos de Aguas Subterráneas (IGRAC), la superficie de la Tierra alberga una cifra próxima a los 1.386 millones de kilómetros cúbicos de agua. Hablando de porcentajes, podríamos afirmar que un 70% de nuestro planeta es agua. Durante un período de más de dos mil años, esta cifra se ha mantenido estática: no se ha visto reducida y tampoco ha aumentado.

De estos 1.386 millones de km3 de agua, un 96,5% es agua salada. La cantidad de agua dulce que hay en la Tierra representa tan solo el 3.5% del total. Un 90% de estos recursos se encuentran en la Antártida en estado congelado. Del restante, solo el 0.5% de agua dulce se encuentra en depósitos subterráneos y el otro restante (0.01%) en ríos y lagos. Por tanto, la cantidad de agua subterránea en la Tierra es bastante escasa, si la comparamos con la cantidad de agua que se encuentra en la Antártida.

Actualmente, como consecuencia de la actividad del hombre se están sobre-explotando y contaminando, lo que acarrea serios problemas para poblaciones que dependen de estas aguas. El ritmo de extracción de agua de estas fuentes se está realizando a un ritmo muy superior al de infiltración o de recarga natural.

Las consecuencias son notables, puesto que la reducción de este escaso recurso produce un encarecimiento de la producción o problemas en los cursos de agua. De la misma manera, la calidad del agua de estas fuentes subterráneas se ve afectada. Si la situación continuara, podríamos llegar al punto de tener que ver cómo estos preciados acuíferos se agotan.

¿Por qué son importantes las aguas subterráneas? 

Las aguas subterráneas son una de las fuentes principales de agua apta para el consumo humano para casi la mitad de la población mundial. Así lo afirman desde el Centro Internacional de Evaluación de Recursos de Aguas Subterráneas (IGRAC). Pero, no solo esto, este tipo de aguas también son fundamentales para la sostenibilidad de una amplia variedad de ecosistemas del planeta.

Además de para el consumo, las aguas subterráneas son un valioso recurso para la agricultura y la alimentación.  Y es que una persona puede sobrevivir con dos litros de agua al día, pero olvidamos que los alimentos que consumismos también necesitan de este recurso para su producción.

Otro punto importante que hemos comentado anteriormente es el importante papel del agua subterránea para el medio ambiente, en especial para el ciclo del agua. En los meses más secos, el agua subterránea permite mantener el flujo de ríos, lagos y humedales.

Aguas subterráneas: qué son y cómo se forman

 

Sin embargo, la actividad humana y el cambio climático están afectando notablemente a los recursos de aguas subterráneas en el mundo. La extracción en exceso de este recurso o los cambios en el uso de la tierra explican la tendencia decreciente de estas fuentes de agua. Igualmente, cabe destacar la expansión urbana y su impacto en los acuíferos.

Desde la FAO advierten de la necesidad de mejorar la forma en la que utilizamos este recurso, principalmente en la agricultura, uno de los sectores que más demanda este recurso para su desarrollo y producción.

Estas y otras muchas razones son las que han llevado a que las aguas subterráneas sean las protagonistas el próximo 22 de marzo, Día Mundial del Agua. Así lo ha establecido Naciones Unidas con el objetivo de reivindicar su importancia para hacer frente a la escasez hídrica y al cambio climático. Los acuíferos se presentan como nuestros aliados frente a los nocivos efectos de la crisis climática y, por esta razón, ahora más que nunca es necesario protegerlos.