Consumo de agua en el mundo

La agricultura supone un 70% del consumo de agua a nivel; el uso industrial representa un 20% y solo un 10% se consume en hogares. En algunos países la industria llega a consumir hasta un 50% del agua disponible para consumo humano. España está entre los diez países del mundo con mayor huella hídrica del mundo.

Los seres vivos somos agua. El planeta Tierra también lo es, ya que un 70% de la superficie terrestre está cubierta de este bien esencial para la vida. No obstante, de la ingente cantidad de agua que hay en el planeta, solo un 2% resulta apta para el consumo humano. En este contexto, resulta alarmante que el consumo de agua siga creciendo a un ritmo desorbitado. Un incremento marginal en el gasto de agua por persona puede tener consecuencias graves para el estrés hídrico que azota a diferentes partes del mundo.

Consumo de agua en el mundo

A pesar de que existe suficiente agua para atender a las necesidades de la población, el consumo de agua en el mundo es muy desigual. Veamos algunos datos que pueden esclarecer la situación:

  • La extracción de agua potable se ha triplicado en los últimos 50 años. La demanda de agua potable se incrementa en niveles de 64.000 millones de metros cúbicos al año. Un metro cúbico son mil litros de agua.
  • La huella hídrica anual de España está en los 2,5 millones de litros por persona. Esto supone el doble que la media mundial.
  • En los Países Bajos, el 95% de la huella hídrica proviene del consumo de agua generado para la importación de productos.
  • En el caso de India o Paraguay, el 3% del consumo de agua viene de bienes importados.
  • Mongolia tiene un gasto hídrico de 10.000 litros por habitante al día. Es el país con mayor consumo de agua por persona del mundo, seguido de Níger, Bolivia y Emiratos Árabes Unidos.
  • El gasto de agua por persona en Estados Unidos es de 7.800 litros por cápita.
  • Además del consumo humano las fuentes de energía nuevas suponen un consumo de agua muy alto. Para generar un litro de biofuel se necesitan entre 1.000 y 4.000 litros de agua.

Reducir el gasto de agua es vital

A pesar de que en muchos países, el acceso al agua potable no resulta un problema, lo cierto es que el reparto de este bien necesario para la vida es muy desigual. Las sequías aumentan como respuesta a la emergencia climática que vive nuestro planeta. Es la respuesta natural ante el aumento de las temperaturas provocadas por el alto nivel de industrialización .

Por ello, es absolutamente fundamental realizar un consumo responsable de agua. Necesitamos una nueva cultura del agua que esté fundamentada en el ahorro, el aprovechamiento y la optimización de su gestión. El respeto por el medio en el que vivimos empieza claramente por respetar y vigilar el consumo de agua.

 

¿Qué puedes hacer para ahorrar agua?

Por los motivos que acabamos de comentar, resulta fundamental cuestionarse cuál es nuestro tipo de consumo de agua y cuál es nuestra huella hídrica. Es evidente que necesitamos agua para vivir y para desarrollar una parte considerable de las acciones y actividades de nuestro día a día.
No obstante, aprendiendo a utilizar este recurso de manera responsable y compartiendo nuestro conocimiento y experiencia con otras personas, podemos contribuir a reducir nuestra huella y la de nuestro entorno. Un acto tan simple como escoger una ducha, en lugar de un baño, podrían contribuir a ahorrar inmensas cantidades de agua.
Un paso más allá: reducir el tiempo que pasamos bajo el agua de la ducha, serviría para ahorrar aún más agua. Piensa que una ducha es el equivalente a 90 botellas de agua. Un acto tan simple como tirar de la cadena… ¡son 10 botellas de agua!
Tenemos un deber con la naturaleza que tanto nos aporta. Nuestra obligación es cuidarla, protegerla y asegurarnos de que sus recursos pueden regenerarse y aguantar. De lo contrario, nuestro futuro y el de todos los ecosistemas del mundo estaría en grave peligro.