Microrrelatos 2016
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En una marquesina de Ovnibus:
La fórmula de la eterna juventud: Gμν=8πGTμν. No te pierdas nuestros viajes temporales superlumínicos por agujeros de gusano, una terapia para permanecer joven y bella durante un período de tiempo que tiende a infinito.
Y completa tus saltos temporales con un viaje interdimensional para comparar los resultados con tu futuro antiguo yo.
L’Oréal, porque tu yo actual lo vale.
Papá tengo sed
-Papa, tengo sed. Carlos mira a su pequeño y un trozo de su alma cruje y se derrama sobre el suelo árido a sus pies. En su mente, el recuerdo de esa idea antigua ya, que estudio en sus años universitarios: un sistema de desalinización alimentado por paneles solares. No es rentable, se decía en su momento, sólo funciona de día, no es eficiente y tantas excusas más. Ahora ya es tarde, ahora toca correr. Carlos siente un tirón en el pantalón y baja su mirada hacia su pequeñín. -Tengo sed papa. -Lo sé hijo, lo sé.
La supervivencia de las especies
El Capitán Sin Plomo acababa de regresar de la misión especial, en el fondo del océano. Esta vez sí pudo – por fin – estudiar los organismos en su hábitat. ¡Eran tantos y tan diversos!
A su vuelta, todas las naves habían izado las banderas en señal triunfal, pero él sólo pudo esbozar una leve sonrisa y volverse a las entrañas del mar.
Concurso: 1.000.000 para el ganador
Un político deseoso de saber a qué enfocar su política convocó un concurso de suculento premio. Los participantes tenían que traer lo que consideraran imprescindible, sin lo que no pudieran vivir.
Llegaron masivamente personas de toda edad y condición. Traían teléfonos, mascotas, tabletas, la virgen, dinero, medicinas, libros, etc.
Algunos trajeron sabiduría, curiosidad, amor, religión…
Se explicaron las bases. Ganaría quien consiguiera convencer a todos de que su aportación era imprescindible quedándose allí a debatir durante una semana, sin ayuda exterior usando sólo lo que había traído cada uno.
Sólo se quedó el que trajo 20 litros de agua.
Vendedor de relojes
Tengo un nuevo trabajo: vendedor de relojes inteligentes.
Me encanta ayudar a la gente a proteger el medioambiente reciclando su viejo reloj, y regalarles una lata de bebida azucarada por cada nueva sugerencia que aportan.
Se venden muy bien, en parte porque hay tanta gente adicta a la bebida azucarada y en parte porque ¿quién no quiere un reloj inteligente que esté ahí cada segundo de sus vidas ayudándoles a tomar decisiones?
Al ser un trabajo temporal, por las noches estoy estudiando un curso de Inventor de Negocios Rentables y los fines de semana hago las prácticas en una multinacional.
Aprendiendo a Volar
En el hospital, la madre estaba sentada al lado de la cama cuando su niño despertó. Después de observar a su alrededor, el chico preguntó:
Mamá, ¿Dónde estamos?
Hijo en el hospital. Te caíste del techo.
¡No! Mami, yo no me caí, estaba aprendiendo a volar.
¡Tú no puedes volar!, porque no tiene alas, ni plumas como los pájaros. Además eres muy grande.
Entonces, mami, ¿por qué los aviones son más grandes, tampoco tienen plumas y vuelan?.
Travesuras animadas de ayer y hoy: Pablillo
¡La ciencia me encanta!, la ciencia es parte de mi desde que soy un pequeño haciendo experimentos en el patio de la casa de mi abuela, triturando y mezclando plantas y toda clase de productos de limpieza que encontraba en su lavadero ( mi laboratorio), muy feliz soy recordando esos días, me late el corazón con mucho amor al hacerlo, eran días de pura creatividad y travesuras utilizando los elementos que tuviera al alcance de mi mano ( fósforos, insecticidas, flores, agua,) al crecer la ciencia sigue siendo parte de mi vida leyendo y mirando vídeos de mi interés…
Fiat lux
El hombre al que no le gustaba la fruta, que se paraba en la campiña a observar el paso de las hormigas, que, a su muerte, sería enterrado en la abadía de Westminster, junto a los héroes de Inglaterra, nunca pudo imaginar que el mayor de sus logros, el descubrimiento del arcano del movimiento de los astros, sus hermosas elipsis danzantes en el ancho universo, habría de ser tributario de una manzana que cae de un árbol en la noche y de una luna que observaba, divertida, cómo aquel sabio la miraba, se rascaba la cabeza… y pensaba.
El Bit Campeador
Cabalga por el yermo y negro páramo enrejado nuestro Bit Campeador,
acechado por tormentas eléctricas que cambian su semblante feroz.
Nuevos caballeros bits a su cruzada se suman sin temor,
unos, verdaderos guerreros, otros, falsos pero con gran valor.
Nuestro héroe los comanda, marchando raudos a su misión,
en formación de a ocho se agrupan, ahí está su fuerza sin parangón.
En su ardua tarea, todos juntos avanzan con tesón,
enfilando a galope tendido el último bastión.
A la cabeza el Bit Campeador, despuntando en tu monitor,
formando ese carácter de una tecla que tu dedo pulsó.
La viajera en el tiempo
Ganó tres premios por el descubrimiento, la entrevistaron en las más prestigiadas revistas científicas. Era la primera viajera en el tiempo y era una mujer. Los medios estaban encantados con eso. En vez de preguntarle cómo había logrado viajar en el tiempo, le preguntaban si no sentía que le faltaba algo porque nunca había tenido hijos, si no se sentía incompleta porque no tenía marido y qué significaba ser «la única mujer» de su campo.
Cosa curiosa porque no había más viajeros en el tiempo. Ella era la única.
Un proyectil a cámara lenta
Aseguradas la distancia y la velocidad de disparo, ajusté el ángulo de tiro y disparé. Tercer fallo consecutivo. La figura uniformada seguía en pie y me guiñaba un ojo.
Renegando del tiro parabólico, levanté la lanzadera del trípode y la apoyé en mi hombro. Enfoqué y contuve la respiración hasta sentir que mis sentidos se desenchufaban. No sé cómo ocurrió, pero el proyectil se asomó a la boca y, lentamente, se desplazó hasta golpear al objetivo en la cabeza. Se desplomó.
Una desagradable voz me sacó de mi embobamiento.
– ¡Premio! ¡Premio! ¡El señor se lleva un oso de peluche! –
Ciencia eres tú
¿Qué es ciencia?, dices mientras clavas en mi orificio situado en la parte central del iris por el cual penetra la luz al interior del globo ocular tu pupila azul.
¿Qué es ciencia? ¿Y tú me lo preguntas?
Ciencia… eres tú.
Olvido involuntario
Es común en todas las mentes humanas las contantes pérdidas de memoria momentáneas, desde la edad precoz hasta la avanzada edad, si hacemos división y comparamos estas pérfidas diremos que la mente es perezosa, por qué razón, simplemente porque el ser humano acostumbra a su sistema neuronal a principios y prioridades, por qué estas características, por qué la mente en su manera de evolución diaria, cohíbe lo que ella considera que no es de alta prioridad, y así podemos observarlo en las diferentes etapas de la vida masi de simple es la relación entre la mente humana y el ego…
Nueva era
Año 2100,
Los seres humanos instauran el primer gobierno mundial, durante este mandato nadie deberá volver a trabajar, todo el trabajo será realizado por complejos y sofisticados robots. Con esta nueva legislación la humanidad por fin será libre de vivir acorde con sus deseos, exento de obligaciones, los androides se encargarán de todas las tareas, los ingenieros las idearon con la finalidad de liberar a la población. En esta nueva era las máquinas han conseguido hacer lo que las personas fueron incapaces: romper el círculo vicioso del capitalismo para crear un nuevo mundo sostenible.
Observación casuística
Érase una vez un doctor que se encontraba en su laboratorio investigando con placas de Petri colonizadas por estafilococos. Este doctor buscaba la forma de curar las infecciones, que tantas vidas se llevaban por delante.
Un día acudió a su laboratorio y vio que sus muestras habían sido contaminadas accidentalmente por un moho, aunque cualquier otro hubiese desechado las muestras, nuestro doctor decidió observar con mayor detalle cuál era el comportamiento de aquel moho; con el paso de los días se percató de que existía un halo de esperanza en una de sus muestras. Finalmente descubrió la penicilina.
Químicos
Se sentó a mi lado mientras yo trabajaba en el computador.
— Vengo de mi clase de activación de la glándula pineal — me dijo ella con una sonrisa orgullosa —. Supieras lo que nos contó la profesora sobre las atrocidades que contienen los alimentos hoy en día. Menos mal que yo no consumo químicos.
— Bueno, en este momento tienes una botella con monóxido de dihidrógeno en tus manos — le espeté.
Me lanzó una mirada de infinita confusión. Y yo, sin hacer más comentarios, me apresuré en terminar de preparar mi charla de divulgación científica.
Me emborracharé
Adoro beber cada una de sus gotas, disfruto embriagándome con cada una de sus perlas, como lágrimas; ese licor mágico; casi celestial, que me seduce hasta tener que decir basta. ¿Quién puede negarse a él? ¿Cómo negarse a probarlo? apetece de día y de noche, apetece a cada instante. ¡Oh, dios! Soy un adicto a él, solamente de pensarlo salivo como el perro de Pavlov. Ese líquido, incoloro, inodoro e insípido, que nos da la vida con cada sorbo que saboreamos, y que sin él, la vida sería imposible. ¡Bebamos otro trago más a su salud!
Choque generacional
CHOQUE GENERACIONAL
─Abuelo, ponte el audífono y las lentes de presbicia.
Antonio, sintiendo una lluvia torrencial de emociones, obedeció gustoso con sus manos temblorosas.
─Te he comprado este móvil para que tires ya “el ladrillo” que llevas en el bolsillo. Este dispone de las más nuevas tecnologías: ante diferente presión te aparecen distintas opciones personales, no hace falta que lleves cartera pues dispone de tarjetas de crédito y débito, puedes chatear y ver la cara de quien le escribes… Y bla, bla, bla, bla.
Cuando el nieto se marchaba, Antonio le dijo:
─Escucha, ¿y si tuviera una urgencia?, ¿cómo llamaría?
La ciencia, luz y sombra
La ciencia tan inherente al pensamiento, al ser, como el sentimiento religioso, siempre perseguida y reprimida, aún más que la religión. Pero la ciencia es perenne, siempre renacía, siempre temerosa ofrecía las respuestas con timidez al principio, porque como la religión, no podía reprimir a nadie en su nombre. Cuando había problemas la ciencia siempre acudía en auxilio y volvía y se encerraba. Se impuso cuando la religión se cansó de reprimirla, pero en su nobleza, vino a dar la respuesta más contundente del espíritu humano con la Física Cuántica, comunión natural entre espíritu y materia.
Pienso, luego hago ciencia.
Regresando a casa, un hombre observa como las puertas del bus, por medio de sensores, se abren recibiendo en una plataforma a un minusválido, a quien le ceden el turno para entrar. Aunque está lleno, él se las arregla para acomodarse e ir leyendo su libro titulado: «La ciencia de lo absurdo», cuya portada tiene un hombre bostezando y dentro de su boca otro hombre más pequeño haciendo lo mismo y luego otro y otro. El hombre se maravilla por los sensores del bus, luego se detiene en la portada del libro e inmediatamente empieza a bostezar sin razón aparente.
Ciencia y magia
Eduardo esperaba el tren, el tipo a su lado y vestido estrafalario le preguntó “¿Qué pensaría un monje del siglo XIII frente a un TV a colores?”, sorprendido Eduardo, se atrevió a responder “Diría que es Magia”, el tipo se rió y respondió “Sí pues, el Tiempo hace que la Ciencia parezca Magia, ¿No?”, y diciendo eso se paró y se despidió cortésmente, todavía no llegaba ningún tren, Eduardo sólo vio que presionó un botón de su traje ajustado y en un destello el tipo desapareció; Eduardo, asustado, se sentó y musitó trémulo, “Dios mío… Ciencia… Magia… ¡Es el Tiempo!”
Siete mil millones de personas, unos pocos científicos y toneladas de contaminación.
Siete mil millones de personas, abrumadas por su soledad, confían en unos pocos científicos para destruir toneladas de contaminación. Los científicos, agobiados por la dimensión del problema, descubrieron una inmensidad de inventos, sin embargo, no se detuvo el problema. Entendieron que humanidad y Tierra deberían ser uno sólo, las manos de los seres humanos se deberían entrelazar con las manos de la madre Tierra; respirando el mismo aire, bebiendo la misma agua, viviendo en armonía…
Es así, como el planeta Tierra y los seres humanos volvieron a recobrar la esperanza; una esperanza verde, unificadora y armoniosa.
اب
Sin agua todo es muerte, así lo entendieron las máquinas, por eso, sus líneas de programación sufrieron una drástica transformación, nadie las modifico, ellos tomaron conciencia.
Primero fueron los robots humanoides Nao, después los domésticos, los astromecánicos, y finalmente los de combate.
Con la escasez del fluido empezaron las Guerras del Agua, comenzó a morir gente, mucha gente. Solo ellos han logrado detener la carnicería, ahora, con su ayuda somos recicladores, constructores de Molinos Aire-Agua, que condensan la humedad del aire y la convierten en agua.
Gracias a las máquinas, que se negaron a matar, somos vida.
Por la Paz
En el principio todo fueron grandes sueños. Las debilidades humanas quedaban atrás. Pensábamos que podíamos conseguirlo. TODO era posible. Las razas del mundo se hermanaban como no se había visto nunca, abrazando a los recién llegados, despertando a la verdad tanto tiempo esperada. Algunas voces disidían de tantas buenas intenciones pero la Tierra, por primera vez en toda su longeva historia, latía al unísono. Nadie supo nunca que ocurrió, quién apretó el botón prohibido. Nuestro antaño hermoso planeta se quebró para siempre y nos quedamos flotando en el Cinturón de las Cuatro Tierras.
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