Microrrelatos 2016
Fluctuaciones vacías
Amada Jane no lo sabes, no tendrías por qué. Hace dos días, después de verte por primera vez, cambiaste los lentes de mi mundo. Yo Stephen W, la joven promesa de la Física, reprobé mi último examen oral de mecánica cuántica. Airado le respondí al profesor que ningunas fluctuaciones cuánticas del vacío al azar creó el universo que habitas, y que su ciencia fáctica era incapaz de explicar del por qué mi alma sonrió cuando vio tu rojo cabello… ¿Cómo agradecerle al vacío que existas?.
Melville para niños
Quiero navegar los 7 mares, que el tiempo navegue conmigo, saber de mi descendencia, de como las ballenas prehistóricas desean conocer a las ballenas azules y a los cachalotes, para saludarlas o tragárselas, como el ciclo mismo del mar. Su crueldad, su belleza. Conocer a mis nietos, que me hablen ellos de algún otro pescador loco inspirando a navegantes, tal vez a un bisnieto que navegaba por costas sonoras junto al canto de las ballenas. Deseo conocer al mar, que la ballena blanca de mis sueños me cuente historias, y cazarla para recordar su crueldad y belleza.
Y así, el físico vio
Cerró los ojos por última vez y vio. Recorrió su vida observando todo lo que le hizo reír y llorar, pero lo que nos ocupa son fragmentos menos morbosos.
También vio todo su saber. Visualizó que una comba, una ola y un electrón son la misma cosa; observó los cinco movimientos de la danza de la tierra y contempló mariposas causando huracanes.
Después vio todo lo que el ser humano había aprendido y todo lo que aprendería. Por último le fue revelado lo que la humanidad nunca sabría y como una exhalación, pasó a ser parte de lo ignoto.
El engaño de lo cierto o lo genuino de la mentira
Un cuerpo, cuya mitad es electricidad platinada y cuya segunda mitad es animal, es ensamblado por cuatro hombres en su delirio científico. Estos hombres se disputan el lugar del cuerpo en la verdad de los otros: Verdad que será esparcida en la Agencia de Rumores para fabricar más. A estos respetables hombres de ciencia poco o nada les cuestiona que a esta Agencia de Rumores poco o nada le desvela la verdad, pues se vale de colores, interpretaciones amorfas, lápices y dibujos para soportarla. Poco es justo saber del engaño de lo cierto o de lo genuino de la mentira.
Conociendo en el sueño
Jugaba con el sueño, me llevo a sus presagios, sacando a la luz el terrible destino: el cielo oscuro y frío, el aire brumoso y venenoso, el agua negra y quejumbrosa, la vida muerta y la muerte viva.
Desperté aterrado con el sudor corriendo hasta en mis manos, levantándome acelerado le hable así a mis paisanos “conozcamos, cuidemos la naturaleza”, pero rieron ya que eran árboles; Entonces me dijeron “no es para nuestras vidas sino para las suyas”.
Este conocimiento, vieja ciencia, lo aprendí tomando ayahuasca con un abuelo en la ancestral selva, antes que fuera esta arrasada para extraer carbón.
Lagrima
Y fue ahí que la última gota de agua en el mundo reventó la solidez de la esperanza. Y fue ahí que a Lucía se le secaron los ojos.
Los elegidos de Dios
Hubo alguna vez -no se sabe con exactitud cuándo ni dónde- un esclavo que viendo el cielo presagió la mayor tormenta en años, siendo éste el modo como pagó su libertad.
Tiempo después se convirtió en la persona más acaudalada del pueblo, pues cobraba 6 monedas de oro por compartir su sabiduría agricoclimatológica.
Unos lo acusaban de tratos con el diablo, mientras otros lo exponían como un iluminado.
Pero un día, un campesino se dio el tiempo para acariciar el aire y observar el color y movimiento de las nubes, y éste sin temor alguno gritó:
‘’ ¡El rey va desnudo! ’’
Procastinar.
Y mientras tanto en algún lugar del mundo alguien sin saberlo o sin importarle, cambia por séptima vez de teléfono; sin saber que por cada teléfono que pasa a la B son unas “cuantas” nanoparticulas a las cuales no se les dio un uso adecuado. Soló por un #Quieroestarenonda.
Susurra lo divino…
¿Acaso el uso de la ciencia no debe girar en torno a la preservación y el respeto por la VIDA? y que sus principios buscan la conservación y cuidado de la misma ¿bioética?
Está traería la plenitud de todas las especies.
Así como en los cuentos utópicos.
La llamada
Nervioso, no deja de mirar el móvil mientras teclea en su tablet. Se levanta, llena un vaso de agua del grifo. Meses habían necesitado alejados de su entorno familiar para poder potabilizar el agua que abastecía la ciudad. El sonido de una gota. Solo era publicidad. Ya era la hora, pasan los segundos. Y de repente suena y en la pantalla aparece ella alegre y unas imágenes a continuación, tenían forma de personita. Se emocionó, iba ser padre y se alegró de su profesión, de su esfuerzo y sacrificio, mejorar el entorno. Dar de beber a la población.
El agua para la vida
Existe un pueblo llamado choko – Puno Perú, con una población de 250 familias, y su escuela primaria con 120 alumnos, escuela olvidada por el estado sin servicios básicos donde los niños hacían sus necesidades detrás de la escuela y lo llamaban canchón, mi padre profesor de esa escuela vio como necesidad tener que brindarles servicios básicos y un sábado que fuimos de paseo al campo, viendo unos peñascos de donde salía agua ideó dotar a la escuela y en general a la comunidad cercana de todo un sistema de cañerías hechas de carrizo, utilizando la gravedad se construyó un reservorio y se doto de agua a la escuela y comunidad.
El alquimista
El científico realizó varios ensayos en búsqueda de la fórmula para la vida eterna. Era muy minucioso, así que por su obsesión con los detalles, llegaron a considerarlo un demente.
Basado en principios alquímicos, realizó experimentos sobre varios compuestos mediante siete etapas de sublimación. Luego de probar con animales, decidió realizar procedimientos con humanos. Ante la falta de interesados en ofrecerse como conejillos de indias, él mismo probó la receta. Cuando creyó tener una aproximación, decidió presentarse al Premio de Ciencias.
Comenzó diciendo: “Aún falta optimizar, pero los resultados obtenidos mejoraron respecto a la primera formulación realizada en 1478”.
Objetividad
En mis 4 años como estudiante de psicología, he estado muy cerca del concepto de ciencia, en la psicología siempre ha sido todo un reto el aplicar por completo el concepto de objetividad propio de la ciencia porque, a diferencia de otras ramas del conocimiento, el ser humano en sí mismo no es del todo objetivo, su entendimiento está permeado por su historia, su cultura y sus vivencias, entonces esto solo me lleva a una pregunta ¿es realmente el conocimiento objetivo?, ¿es realmente el ser humano posible de objetividad?, ¿hay algo a lo que realmente podamos denominar objetivo?.
El tiempo es relativo
El mañana no se puede predecir, somos incapaces de saber qué ocurrirá dentro de una hora, en treinta minutos, incluso al segundo siguiente de leer estas palabras puede suceder un evento que modifique drásticamente el transcurso de los “previstos” acontecimientos. Pensamos que somos capaces de controlar nuestro destino, pero la vida es impredecible, ¡sorprendente!
Cuando llegamos a entender que somos una variable más en los juegos de magia del universo, nos percatamos de lo insignificantes que somos para todos y de lo mucho que podemos llegar a significar para alguien.
Dame la eternidad, dame un minuto a tu lado.
El remedio a la soledad
Le conocí cuando era una niña. Me enamoré de él, y me convertí en mujer. Le acompañé en todas las aventuras que me dejó emprender. Lástima, que en su última aventura, me olvidase en la estación de la soledad.
A Leo le diagnosticaron cáncer cuando aún nos quedaban nietos por conocer. En poco menos de un año me abandonó y todos los recuerdos de más de media vida juntos inundaron mis ojos.
Seis años después, me enorgullezco al ver que nuestra nieta Dafne se licencia en medicina y buscará una solución para que ninguna otra abuela sufra de soledad.
La magia de la ingeniería
Me sorprendió que mi hija me preguntase si era maga. Ella sabía que su padre se dedicaba a defender a inocentes, pero estaba fascinada porque su madre era capaz de cuidar de ella, y al mismo tiempo de provocar que al pulsar cualquier interruptor de casa la luz se encendiese y que al girar cualquier grifo, brotase agua de él.
Me pareció increíble que mi curiosa hija, tan pequeña, imaginase que el artífice que había detrás de toda esa magia de la ingeniería fuese yo. Espero que me permitan la licencia de haber dejado que durante un tiempo, siguiese creyéndolo.
La ciencia del amor
Descubrí el amor como una ciencia que interviene cada fibra de nuestro cuerpo, donde explicarlo por medio de la medicina es más fácil, porque es más lógico saber que es una mezcla de endorfinas que el cuerpo libera cuando se envía mensajes al cerebro. A decir que es un sentimiento sin definición, lleno de subjetividades. Preferí guiarme por la ciencia y dejar de lado el corazón para centrarme en la razón.
Así lo hizo
Así lo hizo,
tal cual, tal como te digo:
cuestionando el sentido común,
cuestionando su sentido común,
haciéndola enfrentarse a sí misma.
No solo en conversaciones, no,
sino por su forma de ser.
A diferencia de la de ella,
esta era una vida insubordinada, intensa, desterritorializada;
esa de la que tanto hablamos en las interminables conversaciones sobre la existencia.
Pura intensidad, inmanencia, vitalidad.
Capacidad de observación, mente inquisidora
y extremadamente analítica…
Todo esto sin las ínfulas que ella y tantos otros,
pretendidos expertos y sujetos de ciencia,
se caracterizan por tener.
¿Cómo lo hizo?, me preguntas
Por eso te digo,
así lo hizo…
Rapé Anaconda
Voy a proceder, echaré un soplo de rapé Anaconda a mi sistema nervioso a través de la mucosa. Uff, entra fuerte por mis perturbadas fauces, un golpe parietal anuncia que el viaje no garantiza volver. Luego el abuelo tabaco sube directo al hipotálamo, allí, un extraño y nudoso remolino me empuja al baboso precipicio, me envuelve rápidamente en una membrana fría y gelatinosa, el mundo se convierte en una lacustre forma de vida, todo es líquido, el oxígeno deviene en acuíferos que ahogan; entonces caigo al felposo vientre de la Anaconda, me macera a pedacitos, me rumia, mastica, constriñe la fragilidad de mis lánguidos pensamientos; después el gigante animal, quizá Anaconda hembra, siente mi humano y añejado almizcle, inmediatamente me expulsa con ferocidad de sus profundidades gástricas.
Bolivia y el agua
Lo conocí en Bolivia, un verano. Comíamos en carpas inmensas un menú caliente. La lona que era pared y techo retenía todo el sol. Utensilios sucios nadaban cíclicamente en el mismo fuentón de agua. Escaseaba. Mientras nos mojábamos la nuca hablábamos de la guerra. El 2000 había encontrado al pueblo boliviano defendiendo lo suyo, que era poco.
Era biólogo marino en la Patagonia. Me habló del mar y la creación, del nacimiento de Venus, de los primeros anfibios, de los antiguos navegantes interoceánicos.
-Aquí reclaman su salida al mar- dijo sediento.
Qué dichosos mares esperarán tu llegada, me pregunté humedecida.
Nuestra agua
Dos moléculas de hidrógeno se encontraron con una de oxígeno, eso fue hace más de cuatro mil millones de años, hubo fulgor en sus miradas, explosión en sus corazones volcánicos, se derritieron, se enamoraron y soñaron con crear la vida y llovió… Incontables primaveras después entre innumerables hijos de su creación, el “homo megalómano” persistentemente ha tratado de contaminar, de destruir y envenenar sin compasión. Ahora aquí sentado en lo que antes era un glaciar esperando el desenlace de la brevedad de este milagro milenario, sintiendo que con sed o con amor me susurrarás que lograste con tu actuación.
La esfinge
Einstein soñó que era un gato acostado en una pirámide. Soñó que miraba el firmamento y comprendía el tiempo. Buscó la presencia del tiempo y la encontró en el vuelo de las aves, en el movimiento del río y en el florecer de las plantas. Vio tiempo en la desaparición del agua, en el alejamiento del mar y en el viajar de la luna. Soñó que espacio y tiempo eran uno. Sintió que el mundo era real, había vida y muerte. El gato soñó que le decía a Schrödinger: ¿Crees que el futuro no está allí cuando no miramos?
El agua se agota
Muchos años industrias, arrojando humo a través de chimeneas alrededor del mundo; petroleras y mineras contaminando ríos y mares; Incendios forestales indiscriminadamente por todo el mundo.
El África; sin agua en muchas de sus ciudades.
Ahora la civilización en pos de la Amazonia
El efecto invernadero y calentamiento global, ocasiona, desaparición de especies; peces, animales, plantas; ríos y mares contaminados, los glaciales se derriten, los caudales de los ríos disminuyen, los mantos acuíferos, en algunos casos desaparecen.
En la amazonia, la gente reclama a las empresas de saneamiento “queremos agua”, en una palabra; en el mundo; el agua se agota.
Brote de agua
Oigo un burbujeo mientras camino hacia al parque, es temprano, apenas amanece, miro sin localizarlo, hasta que mi oído o quizás mi sexto sentido lo ubica… ¡es un brote de agua! ¡Qué bello! ¡Borbotea como si estuviera en ebullición, lleno de vida y sonido! ¡Pero qué doloroso! Se ha roto un tubo de agua, estuvo así durante toda la noche, humedece el frío pavimento y nadie lo impidió. Duro precio pagará la humanidad por esta sutil avería. ¡Cambio de prioridades, primero la denuncia, luego el ejercicio!
El psicólogo fallido
Cierta corporación ideó un psicoterapeuta virtual. Gracias a la inteligencia artificial, el prototipo materializaba un holograma con la imagen de un psicólogo en cualquier habitación de la casa, cuando la voz de él o ella superaban ciertos decibelios. Y así desactivar esas peleas de pareja que podían llevar al divorcio. Se lo instaló en el hogar de un joven matrimonio. Pero como el ciberterapeuta aprendía de sus clientes, comenzó a congeniar con ella, cargando de celos a él. Celos que desembocaron en nuevas crisis, puesto que a un holograma no se lo puede acogotar. Ergo: el prototipo fue descartado.
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