Recopilación Microrrelatos 2014

El Concurso Microrrelatos científicos 2014 recibió gran cantidad de relatos llegados de todas las partes del mundo. Aquí puedes leerlos:

Otra vez el miedo

Otra vez el miedo. Aquella soledad implacable,  nada cerca,  siempre el vacío a su alrededor.  Jamás en su vida vio a nadie, aunque sentía que quizá, a lo lejos, pudiera haber otras presencias como la suya. ¿Qué sentido tenía aquello? Pero no podía desaparecer, aunque quisiera  y el paso del tiempo siempre seguía su curso.

Ansiando saber qué significado tenía todo y confiando en que su existencia sirviera para algo, la inconsciente partícula atómica nunca supo que en esos momentos formaba parte del osito de peluche favorito de Pablo, con el que dormía abrazado las noches que se sentía solo.

Tijeretazo

Se quedó petrificado con el auricular del teléfono pegado a la oreja. Salió de su estado catatónico repitiendo sin cesar la frase “sin ciencia no hay futuro”.

Cuando se calmó, comenzó a elucubrar sobre las razones que tendrían aquellas personas, que no veían más allá de sus acomodadas narices, para suspender su investigación. Un proyecto que traería el bienestar a muchas personas y pondría a su país a la vanguardia mundial en la tecnología.

Un escalofrío recorrió todo su cuerpo, erizándole el vello: ¿Y si estos recortes no fuesen el fruto de una aberrante ignorancia?

El helicóptero se movía

El helicóptero se movía con los pensamientos de Jon.  El pequeño artefacto se había convertido en un auténtico servidor de los caprichos del chaval. Tan solo intercalar la acción de las hélices de avance y retroceso tenía muchas aplicaciones: podía picar hielo y así ser el alma de la fiesta; trasladar objetos pequeños e incluso incorporándole una cámara al artilugio podía “informarse” de ciertos asuntos remotos. Aunque, ciertamente, emplear en exceso esta fuente, aparentemente ilimitada, sin ningún tipo de regulación tuvo sus consecuencias.

Un día pensó demasiado y las aspas crearon un vórtice que se tragó el mundo… su mundo.

EMPERADOR

 

    Ni sus 400 millones de años, ni su cutícula porosa y aerodinámica ni, menos aún, su fluorescencia nocturna le estaban sirviendo ya.

        Poco a poco fue dejando de encontrar presas y después, a pesar de sus potentes feromonas, llegó un tiempo en que no halló pareja con que bailar…    

    Cualquier mañana amanecerá desparramado sobre la arena de una duna para ser arrastrado por la siguiente tormenta como último superviviente de los escorpiones.

 

Era cuestión de tiempo

Era cuestión de tiempo que Positiva se olvidara de lo que creía ser su futuro,ella era intrépida,indomable y estaba ionizada.

Todo comenzó cuando Positiva se dirigía al Polo Norte para buscar trabajo cuando sin querer chocó con un chico él la miró fijamente y ella se sintió atraída por el completamente. Sin saber por qué la chispa entre ellos empezó a crecer como si se hubieran conocido de antes.

Negativo…-susurró ella lentamente

¿Ciencia con ética o sin ética?

Me cuentan que en los pasillos de una célebre y prestigiosa universidad europea se escuchó una fuerte y acalorada discusión, tan fuerte era que por casi sucumben sus soberbias y elegantes columnas.  Un buen día  dos vetustos y nobles padres de la ciencia discutiendo sobre las limitaciones de la investigación científica llegaron a un punto álgido de discusión. Para el primero existían límites morales “ciencia con ética” era su dicho. Para el segundo no había limites “ciencia sin límites”. En eso un niño que estaba cerca dijo: Para mí ciencia es la que nos ayuda a vivir mejor. ¿Cuál será?

ECUACIÓN PRIMERA

ÉL estaba más allá del Caos. Su habilidad era grande y ubicua como su sapiencia, sin menoscabo de las opciones y críticas que vendrían después a disuadir al mundo, de esforzarse demasiado. Esencias, ondas, hilos celestes, el péndulo alfanumérico, la luz húmeda detrás de ÉL.

Primero salió de sus manos  el triángulo equilátero.  Dentro, la esfera de agua que giró desde antes el primer día en la Galaxia Cero. La lluvia del Arcoiris fue su adehala.

Entonces, pausado y socarrón, el bisabuelo de Prometeo cogió el tesoro y lo trajo a Tierra.

La sombra y el destello

 —La sombra, la total oscuridad, según los textos pre-védicos —decía el profesor McHelm cuando vio ingresar al auditorio a su rival, Würlitzer, que acababa de llegar de Berlín—… Tal vez herr Doctor quiera darnos su ilustre opinión.

—¡Claro que se la daré, mi estimado colega!, aunque sabe que disiento —contestó el aludido, con su característico tono burlón—, la materia que perseguimos sólo se obtendrá cuando se logre la transparencia absoluta.

—Mi estimado amigo —decía Sherlock Holmes mientras revisaba los cadáveres aún tibios—, tal vez nunca conoceremos la invisibilidad, mas estas mentes privilegiadas han alcanzado algo en verdad notable: la inexistencia. —Luego de una pausa para encender su pipa, concluyó.  —Elemental, mi querido Watson.

¡Trasmutando!

El doctor Hamer se había encerrado en el laboratorio, mientras la milicia rompía las puertas de seguridad. Él sostenía un puñado de cables que se internaban en sus brazos, -¡ya casi linda! Le decía a Doris.

La súper computadora le volvió a avisar. – doctor solamente tiene un minuto.

Solo me conecto la vía onírica y listo, ¡ok Doris! Activa el conmutador cuántico.

El generador sobrepasó los niveles de energía y todo el sistema electrónico del laboratorio fallo.

Al entrar el ejército solamente encontraron un cuerpo inerte, y a su lado un dron, cuyos ojos biónicos se expresaban de forma humana.

A mis 60 años

A mis 60 años y después de toda la investigación que realicé en mi carrera de astro-biólogo, quiero verter un poco de lo que descubrí.

Mi equipo y yo,  encontramos un planeta muy alejado de su sol, llamó mucho nuestra atención ya que expulsaba el exterior una especie de meteoritos, los mismos que se perdían en todas direcciones. Nuestra primera impresión fue, la desintegración.

Pero hoy sabemos que no es así. Utilizando lo último en tecnología descubrimos la verdad.

Otra raza extraterrestre huyó de su extinción, y sabemos que no tardarán en llegar.

Pregunta: ¿Serán pacíficos como los demás?

Un brindis por la ciencia

En susurros llevo toda mi vida escuchando la palabra ciencia, pero desconocía su verdadera intención, nunca me detuve ni un segundo a entenderla, ni a buscarle respuestas, hasta que mi hermana cayó enferma y abarrotados de ansias el viento nos guío hasta sus brazos. Sin tiempo, cargados de esperanza, fue entonces, cuando la palabra ciencia, aunada a la de los conocimientos, principios, causas e investigación surgió en nuestras vidas como un torbellino y nos la salvo.

En pos del progreso

Se levantó angustiado por no haber soñado una noche más. Comenzó a cuidar su entorno, el que le abastecía de todo lo que necesitaba para subsistir, pero aquello le quedaba pequeño, su universo no se expandía y ahogaba su necesidad de trascender.

Unido al desasosiego que le producía la incesante búsqueda de su doble hélice en un ADN inexistente, le hizo plantearse abandonar su microbiosfera. Automáticamente, recibió un mensaje: “La ciencia existe para que los hombres alcancen sus sueños”.

Es preciso prepararse

Antiparras: listo.

Guantes: listo.

Bata blanca con mi nombre bordado: listo.

Separo un poco las piernas y pongo mis manos en los bolsillos de mi bata, es una pose confiada. Miro el espejo. Un rostro pálido y ojeroso me devuelve la mirada, no obstante, la bata lo hace ver cool. Voy a mi laboratorio (sótano). Está lleno de papeles, cables, tubos de ensayo y matraces que contienen soluciones de color radioactivo, calentándose sobre quemadores Bunsen. Bobinas Tesla iluminan la habitación. Es casi como una película.

La ciencia no es sólo descubrimiento, es también una expresión de belleza.

La vacuna

La doctora Alma abrió los ojos, pero no levantó la cabeza. Había vuelto a dormir en su despacho, más precisamente sobre su mesa. Sentía un fuerte dolor en el cuello a causa de la mala postura, así que esperó un poco antes de incorporarse. Hacía tres días y dos noches que no regresaba a su modesto apartamento, pero le había valido la pena. Su última cobaya no había muerto aún. Esto significaba que el suero funcionaba. Solo tendría que descubrir el porqué. ¿Cuáles eran las propiedades orgánicas que diferenciaba aquella rata de las demás? Todas infectadas con el virus VIH.

No todo estaba perdido

No todo estaba perdido, encontramos la brújula que nos llevaría hasta el final del camino.  Sin ella hubiéramos perdido el norte, una vez más, la ciencia nos vuelve a salvar.

En la oscura y húmeda profundidad

En la oscura y húmeda profundidad de la caverna, surgió, como de la nada,  una diminuta e insignificante chispa. Y antes de poder mirarla fijamente, para disipar las dudas de una ilusión, se convirtió en una desafiante y hermosa llama. Y a su alrededor empezaron a vislumbrarse barbados y feroces rostros que allí convocados, susurraban al compás del fuego, oscuros y mágicos lenguajes de iniciados que debatían airados, la conjetura de Kepler, mientras pacientes, esperaban que el técnico apareciese para arreglar la vieja instalación eléctrica del laboratorio.

Admirable incurable

Todos admiraban al Doctor Rencher  y su ahínco en la búsqueda del Nobel. No se regalaba pausas de café, domingos de pantuflas, ni relajados congresos de neurociencia. Por su edad, trabajaba a contrarreloj. A sus colegas no les alcanzó que olvidara cómo encender el espectrofotómetro o no recordase la palabra péptido, utilizada en miles de sus conversaciones  y ponencias, para darse cuenta pronto de  que al Doctor no lo movía la ambición sino la supervivencia. El Alzheimer no le dejó descubrir la cura del Alzheimer. «Y estaba tan cerca», pensaron en el Instituto quienes lo admiraban sin mirarlo.

LA MÁQUINA DEL TIEMPO (2014)

Me llaman científico loco. No lo entiendo: tan sólo he inventado la máquina del tiempo. Me importa un carajo, que digan lo que quieran. Yo seguiré a lo mío. Tengo que pensar qué nombre ponerle…Creo que la llamaré libro.  Sí, eso es: libro.

El prestigioso orador

El prestigioso  orador acabó su conferencia en el paraninfo universitario  de tres horas acerca de los orígenes del ser humano con una confesión que dejó atónito al auditorio:

-Señoras y señores, esto es lo que hay. Somos agua, de eso no cabe duda. Y eso es ciencia. Ahora sólo queda saber de dónde  ha venido, porque aquí, cuando todo comenzó, parece que no estaba.

Me fui a casa desconcertado, pensando en sus palabras. Tal vez esa fuera la causa -pensé- de que en todos los sitios me sienta como un recién llegado, como un turista despistado.

Vórtice

El helicóptero se movía con los pensamientos de Jon.  El pequeño artefacto se había convertido en un auténtico servidor de los caprichos del chaval. Tan solo intercalar la acción de las hélices de avance y retroceso tenía muchas aplicaciones: podía picar hielo y así ser el alma de la fiesta; trasladar objetos pequeños e incluso incorporándole una cámara al artilugio podía “informarse” de ciertos asuntos remotos. Aunque, ciertamente, emplear en exceso esta fuente aparentemente ilimitada sin ningún tipo de regulación tuvo sus consecuencias. Un día pensó demasiado y las aspas crearon un vórtice que se tragó el mundo… Su mundo.

OZONO

Sobre la omnipresente cúpula de cristal y los filtros protectores, la Luna en cuarto creciente luce verde y turbia acompañada de las auroras multicolores de la ionosfera artificial, que se contonean con sus suaves movimientos fantasmales como los hipnóticos rayos de una lámpara de plasma. Y es una visión hermosa pese a todo, aunque desee y trabaje con todas mis fuerzas para que seamos la última generación que la contemple; para que las algas transgénicas con las que hemos contaminado los océanos acaben dando resultado, y de nuevo sólo una atmósfera viable se interponga entre nosotros y el infinito.  

La Dama Ciencia

Bella dama ciencia, no creo que tengo el honor de contemplar su rostro personificado. Mi alegría quizás sólo compara a la de Dante cuando llegó al cielo. Tengo unos pocos momentos de contemplación por eso haré un cumplido: Gracias por sacarnos de la oscuridad llamada ignorancia. Gracias por nuestra nueva comprensión del mundo. Conocemos desde la más ínfima forma de vida hastá las estrellas más grandes del universo. Podemos cuidar mejor de nuestra salud, lo que permite una mayor calidad de vida. Todo ello gracias a la amplia visión del mundo que nos diste. ¡Gracias!

 

La primera incisión

La primera incisión es complicada, comentó el profesor mientras mostraba las entrañas del sapo decrépito ante mis ojos. Aquel animal, destinado a morir panza arriba, despertó esta enfermiza virtud aunque más tarde fueron las noches de estudio, las horas perdidas buscando ranuras en teorías impermeables, los laboratorios…Mi talento por simplificar lo enrevesado creció como la espuma en tubos de ensayo y así continuó hasta copar las canas mi cabeza. Recordando al anfibio que lo inició todo escucho mi nombre en el auditorio que aplaude a mi paso torpe y anciano, sabiendo que el premio real se encuentra entre Buchner, Erlenmeyer y probetas.

Una tabla de salvación

Una tabla de salvación en un mar a la deriva. Una sonrisa triunfal en lo que según todas las quinielas sería un duelo. Los ojos de un niño brillando al ver por primera vez a su madre. Una madre realizada después de los cuarenta.

No nos damos cuenta, pero debemos seguir alimentando a la ciencia. Es la causa, sino de nuestras mayores alegrías, al menos sí, de nuestras “no penas”.