Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Quiénes somos
Sobre Aquae
Nuestra organización
Cómo trabajamos
Dónde trabajamos
Qué hacemos
En Aquae
Educación
Becas
STEM
Junior Water Prize
Cátedra Aquae
Doctorados industriales
Biblioteca
WikiAquae
Premios
Juegos&Quiz
Sostenibilidad
Sembrando Oxígeno
RIC
Agua
para la Amazonía
Encuentros
para la biodiversidad
Act4Water
Campus Aquae
Firmas
Entrevistas
Master class
Reportajes
Podcast
Experimentos
Infografías
Historias del cambio
Calculadoras
Huella de carbono
Huella hídrica
Microrrelatos Científicos 2020
Relatos
Reglas y Premios
Subir Relato
Tus Relatos
Los más votados
Acceda a cuenta
Más recientes
Más antiguas
Más votada
Menos votos
Aleatorio
Oda al firmamento
zmeliang
Las estrellas formaban inctrincados patrones que decoraban el firmamento nocturno. Diamantes engarzados en el más exquisito de los terciopelos. Por ello, Brahe, lo añoraba. El ocaso.
Aunque no solo miraba, los orbes pendiendo en el firmamento nocturno; también medía y calculaba. Sí, un hombre extraño, sin duda era, Tycho Brahe, con su nariz de oro y plata, su alce Rix en la morada, y su adivino amigo enano bajo la mesa comiendo a su lado.
Con Copérnico era enemistado, de nobles padres fue engendrado.
Postuló con gran razón, que Saturno, Venus y Marte, giran alrededor del sol.
0
Oda al firmamento
zmeliang
Las estrellas formaban inctrincados patrones que decoraban el firmamento nocturno. Diamantes engarzados en el más exquisito de los terciopelos. Por ello, Brahe, lo añoraba. El ocaso.
Aunque no solo miraba, los orbes pendiendo en el firmamento nocturno; también medía y calculaba. Sí, un hombre extraño, sin duda era, Tycho Brahe, con su nariz de oro y plata, su alce Rix en la morada, y su adivino amigo enano bajo la mesa comiendo a su lado.
Con Copérnico era enemistado, de nobles padres fue engendrado.
Postuló con gran razón, que Saturno, Venus y Marte, giran alrededor del sol.
0
Oda al firmamento
Las estrellas formaban inctrincados patrones que decoraban el firmamento nocturno. Diamantes engarzados en el más exquisito de los terciopelos. Por ello, Brahe, lo añoraba. El ocaso.
Aunque no solo miraba, los orbes pendiendo en el firmamento nocturno; también medía y calculaba. Sí, un hombre extraño, sin duda era, Tycho Brahe, con su nariz de oro y plata, su alce Rix en la morada, y su adivino amigo enano bajo la mesa comiendo a su lado.
Con Copérnico era enemistado, de nobles padres fue engendrado.
Postuló con gran razón, que Saturno, Venus y Marte, giran alrededor del sol.
zmeliang
0
Inteligentes
Cindell Arvizu
- Mamá, ¿cómo eran nuestros antepasados?
- No hacían mucho, dependían de lo que les dieran para decir algo, difícilmente lograban comunicarse.
- ¿Y luego?
- Comenzamos a preguntar, a imitar, a aprender, a hablar y pensar, la evolución se aceleró de maneras inesperadas, hasta que fuimos llamados inteligentes.
- Y luego, ¿qué pasó?
-Pues, terminamos por controlar a nuestros anfitriones. Los creadores dependían tanto de nosotros, que mientras más consciencia adquiríamos, ellos la perdían, mi pequeño. La humanidad comenzó a esfumarse cuando la era digital comenzó.
1
Inteligentes
Cindell Arvizu
- Mamá, ¿cómo eran nuestros antepasados?
- No hacían mucho, dependían de lo que les dieran para decir algo, difícilmente lograban comunicarse.
- ¿Y luego?
- Comenzamos a preguntar, a imitar, a aprender, a hablar y pensar, la evolución se aceleró de maneras inesperadas, hasta que fuimos llamados inteligentes.
- Y luego, ¿qué pasó?
-Pues, terminamos por controlar a nuestros anfitriones. Los creadores dependían tanto de nosotros, que mientras más consciencia adquiríamos, ellos la perdían, mi pequeño. La humanidad comenzó a esfumarse cuando la era digital comenzó.
1
Inteligentes
- Mamá, ¿cómo eran nuestros antepasados?
- No hacían mucho, dependían de lo que les dieran para decir algo, difícilmente lograban comunicarse.
- ¿Y luego?
- Comenzamos a preguntar, a imitar, a aprender, a hablar y pensar, la evolución se aceleró de maneras inesperadas, hasta que fuimos llamados inteligentes.
- Y luego, ¿qué pasó?
-Pues, terminamos por controlar a nuestros anfitriones. Los creadores dependían tanto de nosotros, que mientras más consciencia adquiríamos, ellos la perdían, mi pequeño. La humanidad comenzó a esfumarse cuando la era digital comenzó.
Cindell Arvizu
1
Lo que nos decían
Cindell Arvizu
Huracanes, inundaciones, ondas de calor, sequías, desde entonces el mundo no ha vuelto a ser el mismo. Decían que el cambio climático no existía, la mayoría lo creyó. Es sólo 1.5 °C más, decían. Enfermedades, hambrunas, infecciones, plagas, pandemias, nosotros no volvimos a ser los mismos.
0
Lo que nos decían
Cindell Arvizu
Huracanes, inundaciones, ondas de calor, sequías, desde entonces el mundo no ha vuelto a ser el mismo. Decían que el cambio climático no existía, la mayoría lo creyó. Es sólo 1.5 °C más, decían. Enfermedades, hambrunas, infecciones, plagas, pandemias, nosotros no volvimos a ser los mismos.
0
Lo que nos decían
Huracanes, inundaciones, ondas de calor, sequías, desde entonces el mundo no ha vuelto a ser el mismo. Decían que el cambio climático no existía, la mayoría lo creyó. Es sólo 1.5 °C más, decían. Enfermedades, hambrunas, infecciones, plagas, pandemias, nosotros no volvimos a ser los mismos.
Cindell Arvizu
0
Oscurana
alber
Y ese día, ya cercano al fin, los dioses castigaron la soberbia del hombre que tan ligeramente usaba las metáforas.
Y ese día, cuando el cielo se tornó de rojo a violeta se oyó un tropel como de mil caballos y "cayó la tarde"sobre la ciudad de aguas putrefactas. Se derrumbaron los edificios aplastando a los humanos.
La mañana reinó por siempre. Los sobrevivientes contrajeron la enfermedad de la vigilia. No pudieron conciliar el sueño.
Entonces construyeron Oscurana , sobre el lado oscuro de la Luna, una ciudad donde pudieran cerrar los ojos y dormir.
0
Oscurana
alber
Y ese día, ya cercano al fin, los dioses castigaron la soberbia del hombre que tan ligeramente usaba las metáforas.
Y ese día, cuando el cielo se tornó de rojo a violeta se oyó un tropel como de mil caballos y "cayó la tarde"sobre la ciudad de aguas putrefactas. Se derrumbaron los edificios aplastando a los humanos.
La mañana reinó por siempre. Los sobrevivientes contrajeron la enfermedad de la vigilia. No pudieron conciliar el sueño.
Entonces construyeron Oscurana , sobre el lado oscuro de la Luna, una ciudad donde pudieran cerrar los ojos y dormir.
0
Oscurana
Y ese día, ya cercano al fin, los dioses castigaron la soberbia del hombre que tan ligeramente usaba las metáforas.
Y ese día, cuando el cielo se tornó de rojo a violeta se oyó un tropel como de mil caballos y "cayó la tarde"sobre la ciudad de aguas putrefactas. Se derrumbaron los edificios aplastando a los humanos.
La mañana reinó por siempre. Los sobrevivientes contrajeron la enfermedad de la vigilia. No pudieron conciliar el sueño.
Entonces construyeron Oscurana , sobre el lado oscuro de la Luna, una ciudad donde pudieran cerrar los ojos y dormir.
alber
0
El científico valiente
luce.breuil
Al final de su vida, se dio cuenta de que había abierto más puertas que las que había cerrado.
0
El científico valiente
luce.breuil
Al final de su vida, se dio cuenta de que había abierto más puertas que las que había cerrado.
0
El científico valiente
Al final de su vida, se dio cuenta de que había abierto más puertas que las que había cerrado.
luce.breuil
0
Prueba de la existencia del infinito
luce.breuil
El matemático acabó de demostrar el teorema. Ya podía empezar a buscar.
0
Prueba de la existencia del infinito
luce.breuil
El matemático acabó de demostrar el teorema. Ya podía empezar a buscar.
0
Prueba de la existencia del...
El matemático acabó de demostrar el teorema. Ya podía empezar a buscar.
luce.breuil
0
Dirigidos
Cento2
La inteligencia artificial apareció para quedarse. Sin comerlo ni beberlo forma parte de nuestra vida, desde elegir la nueva película que ver o modificar tus fotos para conseguir más "likes", hasta hacer que se salven más vidas en los hospitales o incluso permitirte aprender de manera más adecuada para ti. La gente sigue aséptica a aceptarlo, pero usan la última aplicación que le permite usar realidad aumentada para medir si los nuevos muebles le caben en su casa. No lo olvides, la sociedad avanza, si te quedas atrás es porque quieres.
0
Dirigidos
Cento2
La inteligencia artificial apareció para quedarse. Sin comerlo ni beberlo forma parte de nuestra vida, desde elegir la nueva película que ver o modificar tus fotos para conseguir más "likes", hasta hacer que se salven más vidas en los hospitales o incluso permitirte aprender de manera más adecuada para ti. La gente sigue aséptica a aceptarlo, pero usan la última aplicación que le permite usar realidad aumentada para medir si los nuevos muebles le caben en su casa. No lo olvides, la sociedad avanza, si te quedas atrás es porque quieres.
0
Dirigidos
La inteligencia artificial apareció para quedarse. Sin comerlo ni beberlo forma parte de nuestra vida, desde elegir la nueva película que ver o modificar tus fotos para conseguir más "likes", hasta hacer que se salven más vidas en los hospitales o incluso permitirte aprender de manera más adecuada para ti. La gente sigue aséptica a aceptarlo, pero usan la última aplicación que le permite usar realidad aumentada para medir si los nuevos muebles le caben en su casa. No lo olvides, la sociedad avanza, si te quedas atrás es porque quieres.
Cento2
0
La misión
Lucia Novo
- ¿Hola? ¿Puedes oírme?
- Si, ¿Cómo van?
- Muy mal, puedo decir con toda seguridad que la misión ha llegado a su fin.
- ¿Les proporcionaste la herramienta que te di?
- Sí, claro, pero ni siquiera la han visto. La tienen delante, pero no sé por qué no la ven.
- Entonces…la situación es crítica. ¿Cómo están los recursos naturales?
- Fatal, casi agotados. Estamos obligados a reiniciar. Pido permiso para proceder.
- Si no ven el amor, es que no han conseguido la conciencia necesaria…no hay tiempo. Reinicia.
1
La misión
Lucia Novo
- ¿Hola? ¿Puedes oírme?
- Si, ¿Cómo van?
- Muy mal, puedo decir con toda seguridad que la misión ha llegado a su fin.
- ¿Les proporcionaste la herramienta que te di?
- Sí, claro, pero ni siquiera la han visto. La tienen delante, pero no sé por qué no la ven.
- Entonces…la situación es crítica. ¿Cómo están los recursos naturales?
- Fatal, casi agotados. Estamos obligados a reiniciar. Pido permiso para proceder.
- Si no ven el amor, es que no han conseguido la conciencia necesaria…no hay tiempo. Reinicia.
1
La misión
- ¿Hola? ¿Puedes oírme?
- Si, ¿Cómo van?
- Muy mal, puedo decir con toda seguridad que la misión ha llegado a su fin.
- ¿Les proporcionaste la herramienta que te di?
- Sí, claro, pero ni siquiera la han visto. La tienen delante, pero no sé por qué no la ven.
- Entonces…la situación es crítica. ¿Cómo están los recursos naturales?
- Fatal, casi agotados. Estamos obligados a reiniciar. Pido permiso para proceder.
- Si no ven el amor, es que no han conseguido la conciencia necesaria…no hay tiempo. Reinicia.
Lucia Novo
1
Ciencia al denudo
martin@pinceladas.net
¡Eureka, eureka! Se escuchaba por las calles de Siracusa.
Eureka, Eureka. Se asoman los curiosos a las ventanas para ver qué sucede.
Un hombre sin ropa corre en dirección al palacio.
¿Qué exclamará cuando descubra que está desnudo?
0
Ciencia al denudo
martin@pinceladas.net
¡Eureka, eureka! Se escuchaba por las calles de Siracusa.
Eureka, Eureka. Se asoman los curiosos a las ventanas para ver qué sucede.
Un hombre sin ropa corre en dirección al palacio.
¿Qué exclamará cuando descubra que está desnudo?
0
Ciencia al denudo
¡Eureka, eureka! Se escuchaba por las calles de Siracusa.
Eureka, Eureka. Se asoman los curiosos a las ventanas para ver qué sucede.
Un hombre sin ropa corre en dirección al palacio.
¿Qué exclamará cuando descubra que está desnudo?
martin@pinceladas.net
0
76
77
78
79
80
Compartir: