Instantáneas
Los graduados de la escuela de Policía recibieron las gafas de realidad aumentada, además de la placa, el arma reglamentaria, el uniforme y las esposas.
Durante el primer patrullaje, Antonia y Martín detuvieron a dos prófugos y dieron con el paradero de una mujer, que había desaparecido semanas atrás al salir del trabajo.
Esa noche, Antonia, aún de uniforme, se cruzó en el hall del sexto piso —donde vivía— con una extraña, sin embargo, la saludó:
—Buenas noches, Romina Lezica.
Esa, la amante del marido, tragó saliva y no regresó.