-¿Por qué las aves vuelan y nosotros no?- Pregunté un día a mi madre cuando era niña.
-Porque así lo quiso Dios.-Me respondió- Ahora deja de hacer preguntas tontas y termina tus deberes.
Por años intenté alejar esas preguntas que eran tontas para mi madre pero que a mi me causaban cada vez más curiosidad y mi sed llena de conocimientos y respuestas no me dejaba en paz. Me alegra no haber cedido ante mi madre y ser hoy una de las que intentan responder cada pregunta curiosa que se hacen los seres humanos.