Erase un día, el maestro y su aprendiz reunidos. El aprendiz no comprendía como la raza humana destruía la Tierra al mismo tiempo que exhortaba por la conservación del mismo. Su maestro le contestó: “El humano es un ser consciente e inconsciente. Consciente por buscar el porqué de su existencia: anhelos, sueños y metas. E inconsciente porque ciego de sus ambiciones deja de lado lo que verdaderamente importa”. “¿Y qué es lo que verdaderamente importa?”, le pregunta su aprendiz.
“La tierra tiene lo suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no las ambiciones de unos cuantos”, Mahatma Gandhi.