Me encantan el agua y las palabras largas, porque en concursos con un máximo de palabras puedes conseguir que tu relato sea el más extenso, ¡jajajá!
Además, del elitista grupo de palabras largas, las mejores son mágicas o científicas:
Las mágicas siempre son irreales: supercalifragilisticoespialidoso; pero las científicas existen: electroencefalografista, esternocleidomastoideo, otorrinolaringólogo, electrocardiograma. Y también podemos decir que son mágicas, porque curan. La ciencia cura. Limpia, cura y da esplendor, como la RAE, pero con palabras más largas y, por tanto, mola mucho más.
Y, claro, si tengo que elegir, me quedo con esta proteína: alfadenobetaparahidroxifenilpropanoicotirosina. Y con el agua.